Secretamente Mío {gay} {libro #9 L. P. S}

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 14

Xander salió de su casa, como todas las mañanas junto con Alexander. Iba a llevar a su hijo a la escuela y de paso iría al gimnasio para entrenarse en algo que no fuera la estupidez que iba a cometer. No era que no le interesara en lo más mínimo la vida de Bastian, pero se sentía cansado de que las personas terminaran por usarlo cuando necesitaban algo de él.

Bueno, sacando a Blake, porque sin importar que ya tuviera un techo en el cual podía refugiarse, seguía mandándole mensajes y de vez en cuando se pasaban horas hablando, tanto en el gimnasio como por teléfono.

Ya era libre de la universidad, por lo que ha dentro de poco se tomaría unas largas vacaciones fuera de país, y mandaría a la mierda a Bastian, junto con su perfecto cuerpo.

Dejó a Alexander en la entrada de la escuela, y se quedó en su lugar al ver a un niño idéntico a su abuelo Liam caminar hacia donde estaba su hijo. Sacudió la cabeza caminando hacia su auto. Emprendió el viaje hacia la dirección que Bastian le había dado, no sin antes asegurarse de llevar las pruebas necesarias para acabar con ese dichoso contrato.

Suspiró, tomando su mochila del asiento del copiloto cuando llegó a su destino. Se arregló el cabello en el espejo retrovisor y luego tomó el papel que Bastian le había dado una vez que llegara a su destino.

Tomó el elevador privado, mirando la hora dándose cuenta de que estaba llegando media hora tarde, algo que le hiso sonreír bastante. Sus cejas se elevaron al ver el enorme departamento que tenía Bastian. Nunca había visto algo como eso, al menos el suyo no era tan exagerado, sólo no esencial para él y para su hijo.

Era demasiado temprano para tener una escena, pero qué más daba. Sus días en el gimnasio se perdieron, pero era por una buena causa. Había ganado más que una guerra, y si sus cálculos eran correctos, después de ese día Bastian.

— Esto es demasiado grande para ser de un doctor como tú — metió las manos en sus bolsillos — ¿Qué quieres que haga?

— Creí que no ibas a venir — Bastian salió de la cocina con una bandeja — Siéntate.

— No me quedaré, te vine a entregarte el contrato... ya revisé lo que me hiciste firmar sin dejar que lea — le entregó los documentos — También taché lo que por supuesto no me harás.

— Eres un aguafiestas — revisó los papeles — ¿Por qué no quieres que te amarren?

— Por precaución, las manos y pies si — se encogió de hombros — Podemos dejar todo aquí.

— No, hasta que aceptes que le pondremos a mi hijo mi apellido de primero — siguió leyendo.

— Y sigues con la misma mierda — puso los ojos en blanco — Ya te dije que no le pondremos tu asqueroso apellido a mi hijo, porque tuyo no es.

— Es mío...

— Padre y madre son los crían, no los que lo traen al mundo — lo miró con superioridad — Ambos sabemos de quien fue la culpa de que no estuvieras desde su nacimiento.

— Tuya, porque mía no es — se encogió de hombros — ¿Dónde está Alexander?

— En la escuela, como un niño común de su edad — se dio la vuelta — Tengo cosas que hacer ahora, así que ya no hay más que decir, me retiro.

— No, no — lo tomó del brazo — Ya estás aquí, y lo que sea que tienes que hacer, puede esperar.

— No, es mucho más importante, suéltame — removió su brazo — Me estás lastimando.

— Tú te lo buscaste — lo alejó de la puerta — No entiendo porque estás de esa manera conmigo, si cuando llegué hace unos meses no te comportabas tan borde.

— Bien lo has dicho, pero eres tan estúpido para no darte cuenta de que no te quiero conmigo — Bastian se quedó en silencio — Me das asco, ya tuvimos sexo, recibiste y yo también lo hice, fin de la historia. Por la única persona por la cual estoy haciendo esto es por Alexander que no se merece ver como su padre trata de chantajear a la única persona que lo ha ayudado salir de sus traumas.

— No digas eso...

— Nunca estuviste ahí con él, y en lugar de quererme a tu merced, puedes pasar tiempo con él — logró quitar la mano de Bastian de su brazo — Pero sigues con el afán de querer doblegarme, donde ambos sabemos que no lo harás, ni hoy, ni mañana, ni nunca.

— Pero...

— Ve y pasa tiempo con Alexander y déjame en paz — golpeó su pecho — No lograrás jamás lo que los demás dominantes han podido hacer.

— Eso está por verse — se cruzó de brazos — Puede que no tengas el tipo de cuerpo que me gusta, pero lograré más de lo que crees...

— Siempre tengo un as bajo la manga — rodeó con sus brazos el cuello de Bastian — No te confundas, siempre estaré un paso delante de ti, Daddy.

— ¿Estás seguro de eso? — También lo rodeó con sus brazos — Nunca has sido ningún impedimento hacerlo por ti.

— Soy toda una caja de sorpresas y lo sabes, pero estás dejando pasar algo que pasó hace unos días entre ambos — subió una ceja — Pero como eres tan estúpido, terminaste drogándome y tuvimos sexo.



Nashell1D

#79 en Fanfic
#480 en Otros
#129 en Humor

En el texto hay: gay, secretos, hibrido

Editado: 19.10.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar