Secuestrada Con El Amor

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Capítulo 48

Mi dolor de cabeza era terrible y el televisor encendido en las noticias del día no ayudaba.

Mire a mi lado y estaba Tristan con el control en su mano viendo la televisión.

¿Qué hice ayer?

— ¿Tristan? —Murmure quitando el pelo de mi cara.

—Buenos días—Dijo sin retirar la vista del televisor.

Puse mi almohada cubriendo mis oídos intentando seguir durmiendo.

—Apaga eso—Hable enojada.

—Están diciendo algo de Uno, Tres y Cuatro—Dijo y yo me senté viendo el televisor.

—Tal parece que escaparon de la cárcel—Dijo él.

—Que bien—Murmure y me levante.

¿Estaba desnuda?

Maldita sea.

— ¿Por qué estoy desnuda? —Le pregunte a Tristan el cual tenía una sonrisa escondida. —Ayúdame a recordar que paso ayer—Le dije entrando al baño para ponerme ropa interior.

—No, no, no...Debes recordar tú—Mordió su labio.

Lo recuerdo, lo recuerdo todo a la perfección...Cada detalle...Pero quiero que él me lo diga y me compruebe que nada fue un sueño.

Cepille mis dientes e hice mis necesidades.

Agarre mi chaleco de dormir y amarre el lazo en mi cintura.

Salí del baño y no pude evitar ver su torso desnudo lleno de tatuajes.

—Tenemos que hablar—Le dije y el miro mis ojos—Tengo muchas preguntas—El asintió.

—Vamos te hare una taza de café—Dijo levantándose.

—Eres algo insistente con el café—Le dije siguiéndolo y él se giró a mirarme sonriendo de forma seductora.

— ¿Qué mejor que una taza de café por la mañana? —Murmuró acercándose lentamente a mí.

—Tu sabes que es mejor—Susurre y el soltó una carcajada que fue música para mis oídos.

—Esta vez sí tomaremos café—Me dijo acariciando mis labios con su pulgar.

— ¿Solo café? —Murmuré.

Él se acercó a mí y yo cerré mis ojos esperando que sus labios chocaran con los míos, pero no fue así, sus labios bajaron a mi cuello y dejo un largo beso.

—Sí, solo café—Susurró y se alejó para bajar las escaleras.

Inhale y exhale varias veces buscando normalizar mi respiración.

Baje las escaleras y entre a la cocina donde estaba Carla haciendo el café y Tristan sentado sobre el mesón hablando con ella.

—Buenos días, Carla—La salude abriendo la nevera.

—Buenos días, señorita Brown—Dijo sonriendo.

—No por mucho—Intervino Tristan mirándome.

—Cállate—Le dije sirviéndome jugo de naranja.

—Cállame—Mordió su labio sonriendo.

—Se lo que intentas—Le di un sorbo a m jugo. —Carla, estaré en la sala, me preparas el desayuno, por favor... Y prepárale algo al joven Thompson—Ordene mirando a Tristan que sonreía.

— ¿Te gusta el sabor del apellido? —Se burló.

—Prefieren Brown—Salí de la cocina y me senté en el comedor y agarre mi laptop.

Escuche los fuertes pasos de Tris acercarse.

—Podrías usar una camisa al frente de mis empleadas—Sugerí mirándolo y el movió sus pectorales haciéndome reír.

Al abrir la laptop lo primero que aparece es un encabezado que dice: Parece que la diseñadora Scarlett Brown termino su antigua relación por un nuevo chico que se hace llamar Jack Murphy.

— ¿Qué ves? —Dijo Tristan y yo cerré la laptop de golpe.

El frunció su nariz.

—Nada—Sonreí falsamente.

El agarro mi laptop y yo cubrí mi rostro mientras el abría la laptop.

— ¿Me quieres explicar que es esto, Scarlett Brown? —Me pregunto y note que estaba muy enojado.

—Es mentira—Le dije mirándolo.

— ¿Mentira? ¿De dónde carajo salió el rumor entonces? —Pregunto enfadado.

—Seguro fue Jack... Tris, te juro que no estoy saliendo con el—Le dije—Después de lo que nos hizo no quiero ni respirar el mismo aire que el—El asintió poco convencido.

Me levante para sentarme en sus piernas.

—Solo quiero que tú me sirvas el café en las mañanas—Acaricie sus labios con mis pequeños dedos.

— ¿Recuerdas todo lo de ayer? —Dijo ahora más serio.

Asentí.

—No quiero que se acabe—Murmuro—Ámame—Paso su brazo por mi cintura haciendo que mi cuerpo esté más cerca de él.

—Te amo mucho—Roce nuestras narices.

El paso sus manos al cordón de mi chaleco y lo desamarro lentamente.

Acaricio mi piel.

Yo bese la punta de su nariz lentamente mientras el acariciaba mi abdomen.

Escuche su teléfono sonar y me levante rápidamente.

—Déjalo sonar—Gruño.

—No es el mío, es el tuyo—Dije agarrando su móvil y vi en la pantalla Charlotte. —Es Charlotte—Se lo di frustrada—Te dejare hablando con ella—Me dirigí a la cocina.



Maripilij

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En el texto hay: secuestro, estocolmo, amor

Editado: 09.09.2019

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