Secuestrada Con El Amor

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Capítulo 12

Hoy es mi cumpleaños si las cuentas no me fallan.

De igual manera no lo celebrare, necesito algo de sol, ni siquiera hay ventana...Bueno, sí hay, pero es casi inexistente.

Cinco entra a la habitación.

—Feliz cumpleaños, niña...Nos trasladaremos, dúchate y ponte esta ropa... Tienes veinte minutos —Me tiró la ropa y salió.

Fui al cuarto de baño a ducharme rápidamente y me puse la ajustada ropa negra.

Uno entró a la habitación y me sonrió como imbécil.

—Sexy —Se limitó a decir mirando mis piernas al descubierto por el corto vestido negro con la chaqueta de cuero y botas negras.

Me puso esposas y me sacó de la habitación. Vi a Once hablando con Cinco y Seis y su mirada se conectó con la mía, escaneó mi cuerpo y miró a Cinco enojado.

— ¿Por qué esa maldita ropa? —Le gritó enojado.

—Porque quería verla mostrando su envidiable cuerpo, ademas, es su cumpleaños —Dijo Cinco riendo — ¿Te molesta? —Le preguntó retandolo.

—No quiero ropa así para ella —Le advirtió y yo miré a Seis que sonreía.

Mordí mi labio aguantando una sonrisa.

—Estás hermosa —Coqueteó Siete y Cinco cambio su semblante completamente enojada. Él rio —Es broma, bonita —Le dijo sonriendo.

—Tus bromitas no dan risa —Le advirtió Once. —Llévala al auto.

Uno me subió al auto y a los minutos entraron todos, Once esta vez se puso a mi lado y conducía Tres, a mi otro lado estaba Cinco y al frente Uno.

Observé a Once que ya me estaba mirando y señalé con mis ojos las esposas. Lamió sus labios y sacó una llaves de su bolsillo, me las quitó y ya mis muñecas no dolían como siempre.

Él sujetó mi mano y entrelazó nuestros dedos.

—Feliz cumpleaños —Murmuró y arqueé una ceja.

—No es feliz—Acarició mi mano con su pulgar.

Luego de horas en la autopista llegamos a la primera casa con el lago de los sentimientos, sonreí.

—No te pondré las esposas —Dijo Once y bajamos del auto, tomó mi brazo y nos dirigimos por el mismo camino a la casa.

Entramos y subimos las escaleras. Abrió la puerta de mi antigua habitación.

—Mande a acomodarla—Me susurró y vi una cama más grande con sábanas blancas y limpias, estaba la misma silla pero agregaron una mesita de noche.

—Bien—Me acerqué a la ventana, vi el lago y solté un suspiro al sentir las manos de Once en mi cintura, lo miro por encima de mi hombro.

—El lago de los sentimientos—Sonrió.

Me giré para verlo de frente y él puso sus brazos en el vidrio de la ventana acorralándome en ella.

—No comiences—Le supliqué.

— ¿Por qué eres tan perfecta para mí? —Preguntó mirando mis ojos.

—Eres mi secuestrador—Él asintió.

—Y tu mi secuestrada—Mordí mi labio—Eres un maldito imán... Quiero tenerte cerca—Rozó nuestras narices, yo cerré mis ojos aguantando las ganas de abalanzármele encima y arrancarle los labios—Quiero besarte, quiero estar cerca de ti, quiero dormir contigo, quiero acompañarte en tus pesadillas...Quiero—Se calló porque puse mi pulgar en sus labios, su respiración chocaba en mi mano mientras acariciaba sus labios con mi pulgar— ¿Por qué lo haces? —Murmuró.

Mordí mi labio mirando sus labios y él acercó su rostro más al mío.

—Once—La voz de Cinco nos interrumpió.

Once se separó de mí rápidamente y vimos a Cinco en la puerta.

—Esto se está saliendo de control—Habló frustrada— ¿Se estaban besando? —Negué con la cabeza—Pero casi lo hacen.

Frotó su frente con su mano como si estuviera harta de lo mismo.

—Once—Lo miró, él me miró a los ojos—Afuera—Le señaló la salida.

Él asintió y me volvió a mirar...Me sentía culpable, no quiero que él sea castigado, se lo que se siente.



Maripilij

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En el texto hay: secuestro, estocolmo, amor

Editado: 09.09.2019

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