Señorita travesuras Jhope Bts

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Capitulo 024

Y CUANDO LO QUE AMAS ESTA EN PELIGRO

NO DUDAS EN TIRARTE AL MAR

AUN CUANDO SABES QUE NO PODRAS

POR QUE POR AMOR TODO LO PUEDES LOGRAR...

Mi hermana saldría de esta no habría duda de ello.

 

No puedo evitar sentirme como lo peor, mi hermana me necesito y yo no estuve allí, pero eso no volverá a suceder, me lo juro mientras tomo su mano y beso el dorso de esta, se siente tan fría.

Alguien toca mi hombro, asustándome, me encuentro con mi tía la cual me pide salir, asintiendo suavemente, beso la frente de mi hermana y salgo de la habitación

¿Está bien? – Pregunta mi tía, un poco nerviosa. Sé que algo sucede y no me agradara.

Intento tranquilizarme sea lo que sea que venga debo pensar con la cabeza fría y no dejarme vencer.

―No lo sé tía todo ha salido como tan de una novela de esas que uno lee― Se crea un nudo en el estómago, mientras trato de retener las lágrimas, quiero ser fuerte, pero esto puede más que yo― Ella no debería estar allí, yo debía haber sabido antes y haberla protegido

―No te mortifiques más cariño― Dijo mi tía mientras me acariciaba suavemente la mejilla― Hay cosas que no podemos controlar, créeme que si pudiéramos afrontar la consecuencia de otros hace mucho, varias personas tomarían esa opción

Asiento suavemente mientras cierro los ojos a las caricias de mi tía, con ella se siente como si fuera mi hogar, y como si ella leyera mi mente me abrazo, haciendo sentir un poco de esa tranquilidad que ya no poseo.

Toda tranquilidad se fue con un duque que no quiere saber nada de mí, no lo niego a ambos nos afecta el hecho de que mi padre allá hecho eso, pero no lo aceptare, por primera vez en la vida estoy segura de algo y lo hare.

―Sé que no quieres hablar de esto, pero es mejor que hablemos…― Dice mi tía mientras limpia mis lágrimas. ― Tu hermana solo despierta a ratos, no está apta ante la corte para cuidar de la pequeña, lo único que le quedamos son tus padres tu y yo, pero tú y yo estamos cancelada de esa opción

―Sino estamos casadas ¿Cierto? – Termina Fernanda, que estúpido ¿no? Cuantos niños no sería salvados si el gobierno dejara tantas normas estúpidas, no entienden que ciertas mujeres no quieren casarse.

―Si cariño, creo que lo mejor es dejársela a tus padres y –Pero antes de que su tía termine de hablar Fernanda la corta

―Ni en chiste, sabes que mi mama es una mujer frustrada después de que papa llevo a su amante a la casa― Dijo Fernanda con desagrado, odiaba que su mama fuera permitido eso― Para demás esa mujer no me trae buena espina.

―Fernanda, pero entonces ¿te casaras? –Dijo su tía Stella mientras la obligaba a sentarse. –Hable con tu padre, me dijo que ya te había comprometido, sé que te sientes dolida, y aunque quisiera interceder no puedo y lo sabes cariño, lamento no poder ayudarte en esto.

― ¿Hay posibilidades de que mi hermana sobrevivida? – Pregunto Fernanda a su tía, y esta asintió suavemente

―Tu hermana se está recuperando rápidamente, pero dudan de que pueda volver a caminar, o que pueda tener una vida normal, ya que tiene contusiones severas en su cabeza, no va a poder ser una persona normal.

―No importa, aunque sea mínima ayudare a mi hermana― Dijo Fernanda decidida

―Pero cariño tú no te quieres casar.

―Si fuera mi caso mi hermana lo fuera hecho por mí, ahora es mi lugar donde debo protegerla.

Fernanda sabía que esa era la única solución no podía sentarse la vida a llorar, la vida no se le solucionaría así, lo mejor que podía era pararse y tomar decisiones, haría lo que fuera por ella y esa pequeña.

El duque no quería saber nada de ella y no lo podía culpar su vida estaba hecha un fiasco y este parecía no estar interesado en ayudarla, le había dolido más su ego destrozado que sus razones para ese matrimonio falso.

Pero ahora la pregunta del millón ¿Quién era su esposo? No es que los hombres fueran su problema sino la clase de hombre que se casara con ella, lo único que podía era rogar a los dioses de que le tocara un hombre que al menos pudiera ofrecerle protección a su hermana y la pequeña

Hay Fernanda cariño si tú supieras quien escucha tus prensas

La mansión de su tía estaba llena de visitantes, la había abierto para ser como tipo casa de turismo, quería exhibir sus caballos y gracias a su reciente pareja, este le ayudaba mucho por lo cual había mucho trabajo, su hermana se recuperaba y gracias a Dios nadie había ido a la casa para hablar sobre la pequeña, aunque nadie podía negar lo anegado pronto tenía que hacerles frente a los problemas, toda la vida no les podría correr. mientes internos dejarías de decir ello mentalmente. El mal está al acecho y pronto saldrá a la luz muchas cosas de las cuales te harán dudar de ti misma.

 

La cafetería del hospital estaba completamente llena, había muchas personas tomando allí un aperitivo, pero Fernanda se encontraba sentada dándole vueltas a la pajarilla de su te, desde que había hablado con su tía todos sus pensamientos daban vueltas y vueltas, sabía que su tía tenía razón ¿pero casarse? Y más a eso sumarle con un completo extraño cuando estas más que coladita por alguien más, joder no puede existir algo más complicado que ello.



Kenndry Ramon

Editado: 29.11.2019

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