Será... que te puedes volver a enamorar?

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Nada es para siempre..

 

 Por siempre

Si la esmeralda se opacara,
si el oro perdiera su color,
entonces, se acabaría
nuestro amor.

Si el sol no calentara,
si la luna no existiera,
entonces, no tendría
sentido vivir en esta tierra
como tampoco tendría sentido
vivir sin mi vida,
la mujer de mis sueños,
la que me da la alegría…

Si el mundo no girara
o el tiempo no existiese,
entonces, jamás moriría
Jamás morirías
tampoco nuestro amor…
pero el tiempo no es necesario
nuestro amor es eterno
no necesitamos del sol
de la luna o los astros
para seguir amándonos…

Si la vida fuera otra
y la muerte llegase
entonces, te amaría
hoy, mañana…
por siempre…
todavía.

( Mario Benedetti)

 

Cuando lo ví así, recién despierto, con los pelos desacomodados, bostezando y sonriendo sin importar que lo hayan despertado era lo más sexy que había visto. Era la primera vez que asumía que me gustaba Gabriel. Sentí golpear y pisotear la memoria de Tomás. Me sentía que lo traicionaba. Si bien el no estaba fisicamente lo hacía en mi memoria y mi corazón.  Si mi hermano se enterará, desaprobaría mi conducta. Es su amigo, también sería acusada de traición. Sin mencionar la edad. No se porque estoy pensando en estupideces en vez de concentrarme en los estudios. Así que de la nada deje de mirar la tele y me fui a estudiar.

Tenía que concentrarme a lo que había venido y dejarme de locas pasiones. Y así pasaron 2 o 3 semanas y apenas me veía con los chicos, si yo no estaba estudiano estaba en el apartamento de Naty una amiga que conocí en la universidad tambien era del interior. Ellos pasaban en la armada. Los días eran agotantes. Entre el trabajo en la cafetería y los estudios los días pasaban volando. La verdad la propina no era mala y con eso podía darme algún gusto, a parte de pagar el material en la facultad y ahorrar mi sueldo,  ya que ellos no me dejaban cooperar

Un día llegue antes a nuestro espacio en común cuando al entrar casi choco con un Gabriel desnudo al cien por ciento, al principio que de roja de la verguenza, me giré rapidamente para evitar ver algo más aunque lo había visto todo, si mi gente desde como corría el sudor por su cuerpo hasta su paquete. Por Dios ni que nunca hubiese visto uno. Él al principio no reacciono y luego se tapo con un almohadón. No se para quién era mas incómodo el momento. El tartamudeo cuando se disculpo en el momento, y yo solo asentí, ni loca me giraría a verlo. Y ahí caí, si él estaba en bolas querí decir que acababa de tener acción. Y si era así la otra persona no se había ido, y no sé porque me dolió. Él no era nada mio pero fue un golpe. Y era por eso el lo siento porque yo lo había visto intimamente y porque tenía compañía. Ardió mi garganta al tragar el nudo de amargura. Decidí saltear la cocina ya que el apetito se me había retirado magicamente. Y pensando pensando llegue a conclusión que Gabriel sería mi dulce amargura. Era obvio que la vida sexual de Gabriel era muy activa. Insulsa yo que nunca lo pensé. Tenía todas las condiciones, era bello fisicamente en todo sentido, jn hombre hecho para pecar. Para endulzarte con sus encantos y distraerte con sus parlas, era abierto mentalmente y lo más importante y que nadie sabría es que a Gabriel le gustaba la poesía. Lo descubrí porque sin querer olvido un libro de en el baño. Y cuando se lo entregué en sus manos él quedó colorado, con sus cejas casí juntas, quiso negarlo pero no lo hizo.

Me molestó bastante el saber, porque estaba comprobado que estaba con otra mujer. Pero había una distancia entre nosotros la fisica que eran centimentros y la realidad era que ni esperando toda una vida tendría chances. Me veía como a una niña, es más ni siquiera me registraba era peor. Creí que era mejor darle su espacio así que camine derecho a la puerta de la calle. Se que me llamó un par de veces pero me estaba poniendo los auriculares, me hice la que no lo oí, y ni me moleste en mirar hacía atrás, sabía que no se atrevería a salir en su estado h porque tampoco había nada que decir. Yo caí cuando el disfrutaba del sexo, vine a interferir y de mi parte no quería conocer a quien sea que le estaba brindando algo más compañia.

Juré no llorar. Era una tonta si lo hacía. Camine por la rambla hasta casí la facultad de Parqué Rodó. Y en ese trayecto decidí evadir a Gabriel. No.podía dejar que confundiera mi cabezita. Me quedaría en lo de Naty y mañana pasaría por lo necesario. Silencie el cel.después de que esta me contestara. Se que Dante estaba de guardia, o eso decía porque eran más seguidas, dudoso. 

En el apartamento de mi amiga, miramos una.peli, mientras mushu ronroneaba encima mío. Natalia no.pregunto nada y yo agradecí, si bien era una pavada eran muchas cosas y muy rápido pasando.

Al otro día me desperté temprano y re mal dormida. Toda acalambrada y de mal humor. Ay mamita ni yo me soportaba. 



Sansa

Editado: 01.09.2019

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