Si la vida te da limones, exprímelos a polvos

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Capítulo 36

ALEX

Desde que ví al tío ese en la esquina mirándome con cara de asqueroso, no vivo tranquila. Me he vuelto mucho más paranoica. Mientras estoy en casa cierro la puerta con todas las vueltas de llave que se pueden y cuando salgo a la calle no paro de mirar a todos lados, etc. Ya no sé si será la sugestión, pero me siento vigilada vaya por dónde vaya. Por suerte, estas dos noches estaban aquí Marta y Marcos aunque la pesadilla de que alguien entra en casa con una navaja y me hace daño no se me quita por mucho que quiera.

Mientras estoy removiendo el café sentada en el sofá con la mirada perdida entra Marcos en calzoncillos.

-Marquitos, sé que entre nosotros hay confianza. Coño, somos hermanos pero el hecho de que te pasees por casa en calzoncillos, me incomoda. Va a ser verdad eso de que la confianza da asco.- Se ríe y viene a abrazarme restregándome el manubrio por el brazo.- ¡MARCOS QUE PUTO ASCO! RESTRIÉGALE EL NARDO A TU NOVIA Y DÉJAME EN PAZ.

-Hermanita que contenta te levantas por la mañana, ahora entiendo muchas cosas.- ¿ESQUIUSMI?

-¿A que te refieres?- Se hace el tonto para que siga insistiendo.- Marcos, habla ahora o te meto una hostia que cantas por bulerías.

-Era broma, Alex. Yo te quiero mucho pero hazme el favor de sonreirle un poco a la vida.- En el fondo tiene razón, pero no puedo estar alegre. Hugo lleva sin llevarme tanto tiempo que ya ni me acuerdo, pero decido aclararme las dudas aunque tenga que amenazar a Marcos, porque él sabe algo y por mis ovarios que lo voy a descubrir.

-Marcos, ven al sofá que tenemos que hablar.- Nos sentamos en el sofá con un café cada uno y sin rodeos le pregunto lo que me preocupa.- ¿Tú sabes porqué Hugo no me llama verdad?- Es decirle eso y se pone blanco. Lo sabía.

-Eh... Alex, no puedo decirte nada. Tú eres mi hermana pero él es mi mejor amigo y no puedo defraudarle.- Me voy a cagar en todo ya veréis.- Entiéndelo por favor.

-Eso está muy bien, Marcos. ¿Sabes que es lo mejor de todo? Si yo estuviera en tu situación haría lo mejor para tí porque no me gusta verte sufrir, pero eso que has dicho me ha abierto los ojos. Gracias.- Me voy a vestirme a mi habitación mientras le mando un mensaje a Charly para quedar en la playa y así estar al solecito. En cuanto recibo su confirmación, agarro el bolso y me voy de casa sin decirle nada a Marcos.

En quince minutos estoy en el sitio dónde hemos quedado y al no verle allí, decido entrar al bar de enfrente para comprar un par de zumos y unos buñuelos de chocolate para mí y para Charly. En cuanto salgo del bar con las cosas en las manos, aparece Charly.

-Buenos días chocho guapo. ¿Qué tal estás?- Nos damos dos besos y le cuento la movida con Marcos. No sé que tiene este chaval que me transmite mucha paz. Sin conocerlo sé que va a ser un buen amigo, de los que están en las buenas y en las malas. Un amigo de verdad.- Pero bueno tía, tu vida es cómo una telenovela venezolana. ¿Y del chorvo ese no sabes nada?

-No, y aunque estoy por darme cabezazos contra la pared por masoquista, quiero saber de él. Era el único tío que me gustaba tanto por fuera como por dentro. Era inteligente, gracioso, divertido, era un monumento andante y un montón de cosas buenas. 

-También te digo, y no es por ser un capullo aguafiestas, que no te ha dado tiempo a conocer las cosas malas.- Cierto.

-Totalmente de acuerdo pero no será porque yo no he querido.- Mientras comemos le cuento todo lo que ha pasado desde la primera vez que nos vimos.

-Madre mía, flipando en colores estoy.-Seguimos un rato más hablando hasta que se empieza a poner nervioso.- Nena, necesito pedirte un favor. Mi hermano viene de Roma y le he dicho que tengo pareja, ¿te importaría hacerte pasar por mi novia?- Toma ya.

-Pero ¿tu hermano no sabe que eres gay? No te lo tomes a mal, pero se te ve venir de lejos.- Se echa a reir y acabamos los dos tirados por la arena partiéndonos de risa.

-Oye perdona, yo puedo hacer de macho ibérico perfectamente. Lo que pasa es que no tengo porqué esconderme. Con lo que me costó salir del armario, cómo para volver a meterme.- Estaba riéndome por cómo mueve las manos mientras habla, cuando veo a Hugo andando por el paseo marítimo con la rubia de los cojones. Se me corta la risa de sopetón y Charly me mira extrañado.

-¿Que pasa nena?- Al verme mirando para el paseo, se vuelve hacia allí y con estupefacción me pregunta.-¿Ese es el chorvo?- Asiento y se queda flipado.- Pero si está buenísimo, ahora entiendo tu encoñamiento.-Estoy mirando hacia el mar hasta que me dice.- Nena, nena, nena que el chorvazo viene para acá. ¡Ay dios! ¿Estoy guapo?- Le miro con cara de cabreo hasta que se me ocurre una idea.

-Charly tienes que hacerte pasar por mi novio. ¿Tú no decías que podría hacerte pasar por un macho ibérico? Pues tómatelo como un ensayo, pero que sea creíble.-Me mira asustado pero con los ojos le lanzo cuchillos para que disimule ya que Hugo está cerca. Lo noto.

-Hola Alex.- Pongo mi mejor sonrisa antes de volverme y le miro.

-Hola Hugo, ¿que tal estás? Me alegro de verte.- Con toda la chulería del mundo, me levanto y le doy dos besos. Cómo lo he echado de menos.



LittleLioness1

Editado: 15.02.2020

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