Si la vida te da limones, exprímelos a polvos

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 37

ALEX

Por suerte, el hermano de Charly se quedó un día a dormir en su casa antes de irse con sus padres. Así que lo de "novia" duró solo un día y una noche. Ya estoy en casa aunque cada vez que me acuerdo de cómo ha sido la noche que he pasado durmiendo con Charly me muero de risa.

-Chocho, ¿te mueves siempre tanto o sólo lo estás haciendo por dar por culo?- No puedo evitar reirme hasta que me duele la barriga.- Y encima se ríe, que hartura de mujer.

-Mi amor, es que yo siempre me muevo mucho deberías saberlo.- No sé cómo consigo hablar mientras me estoy riéndo porque yo riéndome soy un espectáculo. Parece que me voy a morir asfixiada.- Aunque debamos esperar hasta el matrimonio para consumar nuestro amor.

-No seas hija de puta y duérmete que contigo no consumo ni una vela. Nunca me han gustado las vaginas y la tuya menos.- Me va a dar algo de verdad, esta manera de reirme va a traer consecuencias, cómo por ejemplo, unas agujetas de campeonato.

-Lo que no entiendo es cómo tu hermano no se ha dado cuenta de que te gusta más un nabo que a un gato una pelota. Si cuando estabamos comiendo en el restaurante, se te iban los ojos detrás de los que estaban corriendo por el paseo marítimo sin camiseta.- Si no llega a ser por mí que estaba cada dos por tres devolviéndolo a la realidad, se le cae la baba encima del mantel.

-Eso mismo me pregunto yo. Si cuando veíamos el fútbol yo estaba deseando que marcaran para poder arrimarme al vecino. Una de dos, o está ciego o no lo quiere ver.

-Puede ser que no lo haya visto porque cuando te haces pasar por un macho ibérico, como tú lo llamas, se te da muy bien. Pero hay ciertos comportamientos en los que se te ve el plumero amigo mío.

-Totalmente de acuerdo. Ahora vamos a dormir que te estás haciendo muy pesada y tengo sueño.

Ahora en casa no sé que hacer. Por una parte, quiero llamar a Susana y a Marta para poder aclarar un par de cosillas pero por el otro, no tengo ganas de decepciones. Echo de menos a Luci, así que me voy a arreglar y voy a por él a casa de Miguel. Si no les gusta mi presencia, que se jodan pero Lucius se viene conmigo. Me pongo unos vaqueros, una camiseta de Wonder Woman y mis botas negras. 

Antes de salir por la puerta, agarro las llaves del coche para poder traerme a Luci a la vuelta y salgo de casa cómo si fuera Heidi y estuviera por los Alpes. En el trayecto pienso cómo enfocar el tema de lo que ví cuando quedamos en la cafetería y me concentro en pensar que una de mis mejores amigas ha sido fiel a mí y no me ha traicionado por un tío. Por que si hay algo en esta vida que me duele es la mentira y la traición. Tengo mucha suerte ya que encuentro aparcamiento en la misma puerta, así que me bajo y subo al piso. Toco el timbre y espero a que me abran pero eso no pasa. Así que disgustada, bajo otra vez al coche. Justo cuando se abre la puerta del ascensor me encuentro de frente a la parejita feliz riéndose con Luci a sus pies. En cuanto me ve, empieza a saltar como un loco y a ladrar. Cómo lo había echado de menos. Miro a Miguel y a Susana para decirles que me quiero llevar a Luci pero no se porqué, Miguel al verme suelta la mano de Susana y se va por las escaleras. Susana lo mira apenada y volviéndose hacia mí, me abraza.

-Susana, ¿que le pasa a Miguel?

-Nada, cosas suyas como siempre. ¿Has encontrado local para la cafetería?- Le cuento que todavía no me he puesto a buscarlo pero que no tardaré en hacerlo y que me gustaría llevarme a Luñci a casa. En cuanto le digo eso, cambia la cara totalmente.- No te lo lleves, me hace compañía cuando Miguel no está.- Cuando me dice eso pienso en que Miguel debería estar de baja haciendo reposo, ¿entonces qué está pasando y porqué nadie me explica nada?

-Susana, ¿por qué no vienes a casa? Se nota que Miguel está mucho mejor, y por lo que dices estás casi todo el tiempo sola.- Me mira dubitativa hasta que veo la decisión pasar por su cara.

-Pues sí, tía. Vuelvo a casa. Toma a Luci que en un rato estoy en casa, tengo que recoger un par de cosas de casa de Miguel.- Mientras sube por el ascensor, yo voy al coche y pongo rumbo a casa. 

Cuando estoy a punto de meter la llave, escucho varias voces y golpes desde dentro y llamadme loca, pero Marcos y Marta no son. Así que bajo corriendo a la calle con Luci amarrado y llamo a la primera persona que se me ocurre. En cuanto descuelgan el teléfono al otro lado, me pongo a llorar y digo:

-Hugo, hay alguien en mi casa y lo está revolviendo todo. Por favor, ven corriendo.- Escucho cómo me da instrucciones y me tranquiliza diciéndome que en cinco minutos está aquí. Me meto en el bar para no estar sola y espero a que aparezca Hugo. Pero cuando aparece, no viene solo. La rubia de los cojones le acompaña y con una pistola en el cinturón. ¿ALGUIEN ME VA A EXPLICAR QUÉ PASA AQUÍ?



LittleLioness1

Editado: 15.02.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar