Si no te hubieras ido

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Nuestro primer encuentro

Parece ayer cuando llegue a la base y tú estabas ahí frente a mí, tu mirada era extraña, solo tenía 18 años y me preguntaba ¿por qué yo?

Ella es Rei la nueva, no tiene familia y el orfanato en el que estaba dijo que nos serviría mucho así que la entrenaremos.

Esta es tu habitación, entra y espera a las indicaciones que te demos.

Tocaron a la puerta en ese momento, creí que era el chico que me trajo pero no era tú.

-Hola me llamo Christopher.

-Hola mi nombre es Rei es un placer…

-Se tu nombre, no me veas así, sé que piensas que soy malo pero nada de eso, yo te entrenaré.

-Pero como se supone que haré todo lo que ellos quieren, no soy capaz de…

-No estás sola yo estaré contigo.

En ese momento me sentí tranquila, no entendía la razón pero creía que todo sería diferente si tú estabas conmigo.

-Prepárate iremos a que conozcas la base, por cierto cuando estemos con los demás trátame con respeto no quiero perder mi reputación.

-Claro señor.

Me levante para alistarme, era un cuarto vacío como a los que estaba acostumbrada, en ese momento pensé en el orfanato y la nota que dejaron mis padres cuando me dejaron en la puerta  “No queremos verte nunca más”, esas palabras crearon en mi un gran vacío; cada día me preguntaba por qué no me querían que les hice para que me odiaran.

Termine de alistarme y estabas frente a mí de nuevo.

-Ven conmigo.

Caminamos por toda la base mientras me explicabas cómo funcionaban las cosas ahí, un error y muchas personas morirían, de lo único que estaba segura en ese momento era que no estaba lista.

-Vengan aquí- se escuchó a lo lejos. Cuando vimos en esa dirección estaba una mujer joven, guapa y de un hermoso cabello negro.

-Es Misato vamos con ella.

-Esa cara también la tuve yo alguna vez, al principio será difícil pero con el pasar del tiempo te sentirás en familia.- Soy Misato

-¿Tú te sientes así?

-Aún no. Veamos los entrenamientos.

-¿Christopher vendrás con nosotros?

De pronto sonó una fuerte alarma y todos empezaron a correr.

-Debemos irnos nos vemos luego.

-¿Pero a donde debo ir? Espera.

Me quedé ahí mientras te alejabas.

-No deberías estar aquí debes ir a tu habitación.

-Está bien.

Llegué a mi habitación cerré la puerta y solo me acosté en mi cama escuchando música hasta que me quede dormida.

Desperté de golpe cuando alguien me lanzó agua, era el comandante personalmente fue a verme nadie sabe el porqué.

-Es hora de tu entrenamiento o crees que has venido de vacaciones.

Me cambié súper rápido y salí habían más personas con él. Fuimos al mar lo primero que tenía que hacer era tener resistencia. Veía entre todos los que estaba ahí pero no estabas.

-No está aquí Rei. Fue a una operación así que no lo encontraras.

-¿Cuándo va a volver?

-Eso no lo sé, presta atención Rei.

El comandante comenzó a hablar y decirles que era la nueva y todas esas cosas.

-Comiencen.

-¿Misato que debo hacer?

-Tranquila, ten esto vístete y ven aquí.

-Ok ya estoy lista.

-Perfecto te explicare, es un entrenamiento en altamar, en la operaciones puedes estar en tierra, agua o aire y hasta fuego así que debes estar preparada para cualquier circunstancia.  Entra ya que esperas.

-Si claro.

El agua estaba helada, pero todos estaban como si nada haciendo los ejercicios, todos se hundieron y cuando gire una enorme ola venía hacia mí así que solo imite los que ellos hacían, estuvimos haciendo algunas cosas por un rato.

Al salir del mar caí exhausta en la arena.

-Lo hiciste muy bien para ser tu primera vez.

- Christopher estás aquí.

-Llegué hace un rato, pregunte por ti y me dijeron que estaban aquí. Ahora entiendo por qué el comandante quiere que seas su reemplazo.



CJ

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En el texto hay: el primer amor, la mentira, la perdida

Editado: 19.07.2018

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