¿siempre? Editada.

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Capítulo 2. EDITADO.

Capitulo 2.

 

Meses después.

 

Veo por la ventana todo, estoy embobada, me encanta el sol, amo este ambiente, al llegar al campus me bajo del taxi y lo pago, cojo mis dos maletas y camino buscando el lugar que será mi casa en los próximos años, subo el edificio hasta el segundo piso en donde hay mucho alboroto, entro en la que creo es mi habitación y veo dos camas con sabanas blancas, la habitación es extremadamente chiquita y como puedo entro con mis maletas, me siento en la cama de la derecha y saco mi celular. Busco el número de Verónica y la llamo por facetime.

- Hola amiga- me dice al responder y sonrió.

- Hola perra.

- ¿Ya llegaste?

- Si, ¿y tú en donde estas?

- Estoy llegando a Nueva York, pasare aquí dos días con mis padres y luego vuelo a los Ángeles… ¿has sabido algo de ben?

- Si me llamo ayer, me dijo que me extrañaba mucho, y que luego de Francia venia a verme.

- ¿Y eso es en cuanto tiempo?

- Como dos meses, pero dudo que lo haga, se lo dije vero, el quiere disfrutar este año antes de entrar a estudiar no quiero que pierda tiempo.

- ¿Ya no quieres estar con él?- me pregunta y suspiro.

- No lose.

Cuando termino mi llamada con Verónica la puerta se abre y revela a una pelirroja de ojazos grises que me ve con una sonrisa.

- ¿Eres mi compañera no?- me pregunta y asiento- yo soy Georgina y tu eres…

- Taylor mucho gusto- tiendo mi mano y ella la estrecha con una sonrisa.

- Ese acento…

- Inglesa- le digo y ella asiente y se sienta en la otra cama.

- Y dime Taylor de Inglaterra ¿te gusta la fiesta?

Georgina estaba en su penúltimo año, estudiaba derecho y eso era lo único que sabía de ella, aparte claro de que le encantaban las fiestas y todo lo que conllevara al sexo, era bisexual, y tenía un novio igual de liberal que ella.

Por un momento estuve a punto de llamar a Verónica y pedirle que me sacara de aquí de inmediato, pero cuando me invito a la fiesta de comienzo de clases no pude negarme, me encantaban las fiestas y esta sería la primera en la universidad, no podía simplemente negarme.

Rose: hola tay, ¿ya estás en los Ángeles? Yo estoy en Manchester es este momento, ¿cómo va todo? Abel te manda saludos.

Taylor: holaaa, si llegue hace unas horas ahora me arreglo para salir de fiesta con mi compañera, ¿y a ti como te va? Dile a tu novio que le mando muchos besos.

Rose: me va muy bien, estoy encantada con todo, mmmm ¿te gusta mi novio? Jajaja, ¿y has sabido algo de Chad?

Me molestaba un poco que ella preguntara por Chad ya que tiene novio y un novio que estaba buenísimo y la quiere, debería de olvidarse de Chad de una vez por todas, como él ha hecho, Chad había superado a Londres estaba en Nueva York viviendo su vida y estudiando ingeniería en sistemas, era novio de Paola, pero ella estaba en Londres y él en Nueva York y por más que el digiera que la amaba yo sabía que tenía sus resbalones, la carne es débil me decía cada vez que hablábamos.

Taylor: lo de siempre el está bien.

 

Termino de maquillarme y me veo en el pequeño espejo que hay en el cuarto, Georgina me sonríe, llevo puesto un pantalón de cuero negro ajustado, y una camisa sin tiras negra, junto con tacones rojos, me siento sexy.

- Te ves bien, ¿estás segura que no te gustan las chicas?

 

 

*******************

Me levanto de mal humor, prácticamente todos los días me pasa lo mismo, tengo un humor de perros, Fernanda duerme a mi lado, gruño y camino al baño en donde hago mis necesidades cuando salgo recién duchado ella ya esta despierta y me ve con ojitos de cordero, a veces me provoca estamparle la cara contra la pared.

- ¿Que harás hoy?- me pregunta y alzo una ceja.

- Eso no es tu maldito problema.

- Soy tu esposa.

- Eres solo una zorra que comparte cama conmigo- le digo mientras busco ropa para tapar mi cuerpo.

- Podías simplemente no casarte conmigo, pero tú elegiste y te casaste conmigo, ahora no me vengas con tonterías.

 

Salgo de la habitación molesto y bajo las escaleras de dos en dos, solo quiero irme de aquí nunca pensé que me gustaría trabajar con mi padre pero haría cualquier cosa con tal de estar alejado de Fernanda, si lo admito cometí un error del tamaño del mundo cuando le pedí matrimonio, cuando cedí a los caprichos de mi desquiciado padre.

- Buen día hijo- dijo mi madre cuando entre a la cocina.

- Buen día mama.

- Hijo se acerca el cumpleaños de Taylor, son sus 18 me gustaría mandarle algún detalle, ¿sabes en donde está estudiando?



Rotciv Diaz

Editado: 30.08.2019

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