Simplemente Eres Tú

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Leya

– Ya que Isabel no está saliendo con Caleb, yo lo voy a intentar – dice Tiffani.

Tiffani es la supuesta mejor amiga de Isabel Schneider, una chica de cabello negro azabache y ojos azules. Tenía una figura esbelta de deportista, de la alta sociedad como Isabel; de seguro tendría una oportunidad con el chico de ojos verdes que venía caminando hacia ellos con las manos en los bolsillos.

Las chicas habían comenzado una apuesta hace dos meses cuando Caleb llegó a la secundaria. ¿El objetivo? Quitarle el novio a Isabel.

– ¿Es en serio? – preguntó Margot.

Margot era una chica de intercambio de España, cabello rubio y ojos miel. Una buena amiga de Isabel en la que la chica confío para declarar que tenía sentimientos encontrados hacia su guardaespaldas.

– Eres toda una zorra, Tiffani – se burla Stella.

Stella Neumann, hermana menor de Bárbara.  Una chica de buen cuerpo, rostro anguloso, cabello negro como la noche y ojos grises como los de una tormenta. No era la mejor de Isabel, esta incluso la odiaba, solo estaba en ese pequeño grupo porque era la mejor amiga de toda la vida de Tiffani, de allí su trato tan extraño.

Isabel miró a todas con el ceño fruncido y luego miró al suelo. Su grupo no era el mejor que podría desear para pasar la secundaria. La mayoría de ellas la odiaba por ser una Schneider y muy en el fondo Isabel piensa y cree que están con ella para llegar al chico que se detuvo a su lado con una mirada fría y aburrida.

– Hora de irnos, Isabel – dice Caleb mirándola, olvidando por completo a las demás.

La pequeña Schneider lo miró con media sonrisa y asintió tomando su mochila de la banca del parque. Estaban en un proyecto comunitario con los profesores, lo habían terminado hace una hora, pero debían esperar a que la asistencia fuera pasada. Caleb estaba a los alrededor vigilando el perímetro porque no confiaba en nadie más para proteger a la chica de cabello castaño que vestía ese uniforme que le quedaba tan…

– Caleb – llamó Tiffani con fingida ternura. Caleb parpadeó varias veces para despejar su mente del rostro de Isabel y miró a la otra chica con el ceño fruncido – Antes que te vayas ¿puedes ayudarme con algo? Es muy importante.

– Llevo prisa ¿No pueden ayudarte tus amigas? – responde Caleb tomando la mochila de Isabel para cargarla él.

Debían guardar las apariencias ante todos, los chismes dictaban que eran novios y eso le facilitaba a él el trabajo para proteger a Isabel. Estaba en segundo año y no la veía mucho en clases, pero no le quitaba la mirada de encima en el receso. Sin contar la cantidad de mensajes que ambos se envían durante clases para asegurarse que ella está bien. Aunque la mayoría terminan siendo preguntas ocultas de Isabel para conocerlo más.

– Margot no me pasa, Stella es una lunática que puede traicionarme e Isabel me odia – se justifica la chica haciendo un puchero manteniendo los brazos cruzados sobre su pecho.

Caleb miró a Isabel con una ceja enarcada y ella solo se encoge de hombros y mira a otro lado. Estaba molesta.

– Tienes cinco minutos – anuncia Caleb mirando a Tiffani con los brazos cruzados.

Isabel apretó los puños de manera imperceptible para Caleb, le molestaba la actitud que estaban tomando sus supuestas amigas para tener una oportunidad con él. No debería molestarle porque ellos no son nada, pero ellas apenas conocen su nombre. “De seguro solo están esperando que él se acueste con ellas para olvidarlo, son unas malditas. Un momento ¿Por qué me molesta que coqueteen con Caleb? Él es mi guardaespaldas, solo eso ¿Cuándo me entrara eso en la cabeza?”. Piensa Isabel mientras mira a lo lejos toda la longitud del parque.

Tiffani y Caleb habían desaparecido para un lugar rodeado de árboles. El plan de Tiffani era decirle a Caleb que su brasier se rompió y él como buen amigo buscaría arreglarlo, de esa forma tocaría la espalda de la chica y ella luego se lanzaría a los brazos de él para besarlo ¿Cómo no iba a rechazarla? Ella era hermosa ¿Qué tenía Isabel aparte de ser un trabajo para él?

– ¿Estas molesta, Isabel? – se burló Stella masticando el chicle que tenía en su boca.

Voy a hacer que te tragues ese estúpido chicle. Piensa Isabel mirándola con el ceño fruncido. La hermana de Bárbara la estaba retando con la mirada esperando su siguiente movimiento, sabía que la chica Schneider no le haría nada porque era débil; por eso disfrutaba molestándola.

En ese momento Isabel recordó el nombre que le dio su abuela y abrió los ojos sorprendida por lo que acababa de recordar. Stella era hermana de Bárbara, ella debía tener información de los Zuzak. Su hermana estaba prometida a Nathan, él ha comido en la casa de la chica las veces que ella alardeó tener el cuñado más ardiente de la historia. Stella seguramente conocía a Leila.



Laczuly0711

Editado: 17.08.2019

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