Simplemente Eres Tú

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¿Quién Eres Tú?

Isabel Schneider estaba mirando a su alrededor con miedo y curiosidad, estaba en una habitación, sin mordaza o cuerdas, lo cual era extraño porque cuando la secuestraron lo primero que se imaginó fue despertar en una silla amordaza y con un lunático frente a ella torturándola. En cambio, cuando despertó hace días estaba en esta amplia habitación, unas mujeres le traían comida y cuidaban de lo que necesitase.

Ya sabía los rincones de esa habitación de memoria, no había sabido nada de la mujer y el hombre que los capturaron, mucho menos de Caleb, y eso la estaba consumiendo cada día. Por eso buscaba distraerse con cualquier cosa en el lugar ¡Había leído diez libros! Algo que no hacía en su antigua casa ni porque la obligasen.

– Así que eres la nieta de Margaret – dice una voz suave en la puerta de la habitación.

Se imaginaba encontrar a sus captores, pero lo que sus ojos encontraron fue la imagen más extraña que podía imaginarse.

– ¿Quién eres tú? – Preguntó Isabel frunciendo el ceño mientras se levantaba de la cama.

Como cada día desde que despertó en ese lugar tenía puesta una sudadera y pantalones deportivos, su cabello estaba en un moño desenfrenado y sus ojos se encontraban algo apagados. Ahora brillaba con completa curiosidad ¿Quién era ese sujeto que se encontraba en la habitación? ¿Tendría su edad? ¿Por qué se encontraba allí? Muchas eran las preguntas que pasaba por su mente en ese instante, pero solo una fue respondida.

– Derek Prescott – Responde el chico de cabello castaño y ojos del color del cielo – Un gusto conocerte, Isabel Schneider.

El chico era increíblemente más alto que ella, tenía el cabello del color del chocolate, los ojos del color del cielo y una piel pálida que se notaba increíblemente suave. Lo que la tenía patidifusa en su sitio no era su imponente presencia, sino la forma en la que la miraba con el ceño fruncido y el aspecto sombrío que poseían sus ojos. No poseía la misma mirada que ella, mucho menos la mirada de Caleb, ese chico, Derek, poseía algo que lo mostraba como un ser oscuro.

– ¿Te comió la lengua el ratón?

¿Por qué no podía hablarle?

– Es sorprendente ver a una Schneider sin palabras – Murmura el chico deteniéndose frente a ella con media sonrisa que no le detonaba nada bueno o positivo para lo que venía a continuación – Normalmente tú familia no para de hablar.

Hasta ese momento no había notado que le estaba hablando en su idioma, mucho menos procesaba lo cerca que estaban el uno del otro, lo único que pasaba por su mente en ese momento era solo una cosa:

– No soy mi familia, soy diferente – Respondió apretando las manos en puños – No puedes juzgarme sin conocerme.

– ¡Puedes hablar! – Dice sonriendo ampliamente – Ya pensaba yo que tenía que enseñarte.

– ¡Imbécil!

– Que boca tan sucia – Ríe y toca su frente con el dedo índice para molestarla – Y luego dices que no eres como tu familia.

Isabel estaba a punto de decirle a Derek que no la tocase, que no le importaba lo que él pensaba porque ella conocía su verdad y no le importaba la decisión de alguien como él. Pero el sonido de la puerta abriéndose llamó la atención de ambos, sin embargo, el chico no se movió de su puesto regresándole su espacio, simplemente miró en esa dirección y sonrió.

– Derek, te dije que no molestes a Isabel – Dice en inglés la mujer que la capturó hace mucho, Ydyal. Tenía los brazos cruzados sobre su pecho y observaba a Derek con el ceño fruncido. Detrás de ella venía el hombre, Paris. Ambos con un arma en el cinturón – ¿Qué haces aquí?

– Solo quería conocer a la chica Schneider, mamá – Responde Derek separándose un poco de Isabel para girarse hacia sus padres – Ya estaba por irme.

Y justo en ese momento Isabel lo miró con los ojos bien abiertos. Era el hijo de sus captores, posiblemente el heredero de un gran cartel de narcotraficantes y ella lo llamó imbécil. Podría cobrar venganza por su insolencia ¿Qué…?

Derek la miró rápidamente antes de irse, le guiñó un ojo y sin más salió de la habitación dejándola solamente con los adultos. ¿Por qué su corazón estaba latiendo de forma desbocada? ¿Por qué no consigue las palabras adecuadas para hablar con él? ¿Qué le estaba pasando en ese momento?

Ya no era la chica de hace unos meses y apenas el cambio estaba comenzando.



Laczuly0711

Editado: 17.08.2019

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