Snow

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Un robo

8 años después...

El insomnio se había convertido en una parte de mi, tenía miedo que al cerrar mis ojos, Nico, quien me había cuidado como su hijo, cerrara los ojos para siempre...

-no...tienes que...preocuparte- dijo con voz seca, y sabía que estaba mintiendo.

Me levanté y lo cubrí mas con la manta, el frío era un verdadero enemigo para la salud del que era como mi padre.

No entendía que le estaba pasando, solo podía verlo morir poco a poco cada día sin poder hacer nada para salvarlo, para que estuviera bien.

-no estoy preocupado- mentí, lo que Nico mas odiaba era que lo miraran con lástima, y vaya que en nuestra situación económica, era lo que mas obteníamos de las personas que pasaban por nuestro lado.

No podía creer que de nuevo me estuviera pasando esto...exactamente hoy hace ocho años estaba viendo morir a mi padre en una cama de hospital, y al igual que ahora, no podía hacer nada.

El reloj marcó las seis, era hora de trabajar y Carlos vendría por mi para ir al correo, tenía una plaza temporal en el departamento de correos, estas fechas era necesario mas personal para entregar los miles de regalos navideños y yo necesitaba el empleo, así que, ¿qué mejor que ahí?.

-,volveré pronto- le informé a Nico antes de salir por la puerta de aquella humilde casa... Sin saber que era mentira... Que quizá no regresaría.

                                               ***

-hay una casa... Unos amigos y yo llevamos vigilándola de cerca desde hace un par de semanas, la dueña salió de viaje al parecer...¿que dices? ¿Te unes?- 

Era hora de salida, debía ir a casa, asegurarme que Nico no hubiera empeorado, no tenía tiempo para las fechorías de Carlos y su pandilla...

-lo siento...

-con tu parte del botín puedes comprar las medicinas para tu padre- 

No lo saqué del error, después de todos estos años, en eso se había convertido Nico.

-bien- acepté sin pensar, guardando la esperanza de que esto no saliera mal...

                                               ***

la noche cayó sin siquiera darle aviso al reloj, así de rápido había oscurecido y la hora definitiva había llegado, la calle estaba sola, hasta parecía una especie de pueblo fantasma, sin nadie que se asomará  tan siquiera a ver del porqué unos extraños forzaban la puerta de una casa sola...

-está listo- avisó michael, uno de los amigos de Carlos.

Uno a uno nos adentramos en la casa, con total discreción, no queríamos llevarnos una sorpresa y que al final, la dueña se encontrara, no sé, quizá dormida...podía  ser una opción...

Todo estaba saliendo "de acuerdo al plan" o eso creímos, ya que por confiados no nos percatamos que la casa estaba protegida con alarma por captor de movimiento...

Las sirenas de las patrullas se escucharon a lo lejos, acercándose cada vez mas...

-no dijiste que todo estaba planeado!- reclamé a Carlos.

No podía ir preso, no podía dejar a Nico solo...

Los demás del grupo se dieron a la tarea de escapar, mientras yo sinceramente, no encontraba forma de salir de este enredo, me había cortado por completo.

-vamonos ya!- gritó Carlos saliendo por la puerta trasera.

Iba a escapar, pero para cuando salí de mi letargo, la policía rodeaba la casa en su totalidad...y al mirar a ni alrededor, estaba solo en ésto.

-no soy un ladrón, soy...

-eso dicen todos- se río con sorna el policía mientras se acercaba con las esposas en la mano, 

Quizá nada grave hubiera pasado, pero en mi terquedad traté de buscar mi libertad y huir de este lugar...

-alto!- gritó el oficial, pero no iba a detenerme...

Alto...

Esa era la palabra clave...

Caí al suelo, tratando de retener el aire en mis plumones... Mientras algo quemaba mi espalda...

Y mientras mi vida se escapaba de mi cuerpo... La cuenta regresiva para la navidad había comenzado...



Kim Mari

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En el texto hay: milagrodenavidad, angel de navidad, aprendizajes

Editado: 25.11.2019

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