Sol de un Nuevo Día (el Juego #3)

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Capítulo 10

Me detengo en la puerta de la mansión de Val y dejo salir el aire en mis pulmones de manera lenta y con los ojos cerrados, la sangre que lleva mi ropa puede olerse en el aire e incluso puedo estar sumamente segura que estoy hecha un asco.

         Abro los ojos despacio para contemplar la luz de las estrellas sobre mí y sonrío, tengo que verle el lado positivo a todo esto, por lo menos no me han privado de los placeres de la vista en este lugar donde todo está siendo controlado.

_Isga.

         La voz de Bones me saca de mis ensoñaciones y debo cambiar la hermosa imagen de las estrellas por la horrible cara de mi guarda personal, retiro mis cuchillos de inmediato y se los lanzo sin poner un pie en las baldosas del lugar, todavía no estoy preparada para entrar allí. Lo atrapa en el aire con media sonrisa y levanta una ceja.

_Estas menos arisca hoy – sonríe y cruza los brazos – ¿Conseguiste a alguien con quien revolcarte?

_Sí – sonrío con suficiencia y cruzo los brazos – Si tan solo supieras como es – cierro los ojos exageradamente y suspiro – No le llegarías ni a los talones – lo miro y levanto una ceja.

_Eres una zorra – gruñe.

_Gracias por el dato, lame mierda – río y entro chocando mi hombro levemente con el suyo, me separo un poco asqueada y sonrío – No quise ensuciarte de sangre, fue un error.

         Miro al frente y sonrío con suficiencia al escuchar sus gruñidos y rechinidos de dientes; oh Bones, si no puedes soportar el juego ¿Para qué lo empiezas?

         Unas horas más tarde me acosté en la cama bañada, vestida y sin rastro de sangre, miré al techo con una sonrisa de idiota al recordar el rostro lleno de ira de Bones y luego las sonrisas de Bort; tengo a un hombre como Bort como pareja y me siento completo ¿Quién no lo haría? Es el hombre perfecto, y no hablo solo con lo que respecta al sexo.

         Es fuerte, educado y muy importante: Tiene principios. ¿Qué otra cosa puedo pedir para ser feliz? Me siento algo mal por Alex pero él debe entender, yo también tengo derecho a hacer mi vida así como él la hizo…

_Hola.

         Me apoyo en mis codos sorprendida y mi sonrisa se ensancha al encontrar a Bort en el umbral de la puerta con las manos en la espalda, lo bueno que él sea el entrenador de los reclutas es que puede estar en la mansión a cualquier hora y nadie sospecharía nada de nosotros.

_Hola – digo sonriendo.

         Cierra la puerta y con un movimiento deja caer la chaqueta negra de sus hombros depositándola de manera sensual y muy provocadora en el suelo, respiro profundo y guardando todo mi autocontrol para no tirarme hacia sus brazos, me siento de piernas cruzadas en la cama y lo miro mientras se deshace de sus zapatos. Yo estoy lista en todos los sentidos, después de todo estoy vistiendo mi ropa usual de dormir: Una camisa larga hasta mis muslos y mis bragas.

_Esa postura – dice suave sin mirarme – Isga, ten en cuenta tu ropa.

_Lo hago con toda la intención, Bort – sonrío y me enderezo – ¿Qué técnica vas a mostrarme hoy, maestro?

_Bueno – se gira quitándose la camisa y sonríe – En primera voy a reprender a mi alumna. Esas no son formas de sentarse con esa ropa.

         Se coloca frente a mí con solo la distancia entre la cama y el suelo, me besa de forma lenta y no se atreve a tocarme en lo absoluto, busco tocar su cabello y sonríe retirándose de mi alcance.

_ ¿Te lo mereces?

_No seas cruel – hago pucheros y río.

         No puedo evitarlo, Bort a veces es un estricto sin conocimientos de cómo actuar sereno y firme. Ahora mismo está sonriendo de oreja a oreja.

_Te voy a tocar y dejaré que me toques cuando me expliques lo que paso esta mañana en mi casa – frunce el ceño – No me creí en absoluto tu cuento de “Me maree”.

         Ok, Bort es muy inteligente, con él no puedo ocultar lo que en realidad pasó esta mañana, suspiro resignada y le cuento todo. No veo la necesidad de ocultarlo, después de todo ese sujeto no pudo hacerme nada.

         Luego de pensar algunas cosas en silencio, las manos de Bort tocaron mi rostro con suaves caricias y luego sus labios descendieron por mi cuello, busque tocarlo pero aprisionó mis manos empujándome hacía la cama y colocándose sobre mí; solté una pequeña risa y lo mire a los ojos.



Laczuly0711

Editado: 04.06.2018

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