Sol de un Nuevo Día (el Juego #3)

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 21

Isga

         Miro el suelo de mi nueva habitación y suspiro, al aceptar la propuesta de Bartolome, acepte ser la diosa de la vida; ese día se llevaron a Bort a otro lugar para que el suero terminará de hacer efecto, todavía no puedo superar que él sea el hermano de Logball, me enamoré del hermano del asesino de mi madre ¿Qué voy a hacer ahora?

         Álvaro está aquí para que yo demuestre mis habilidades como diosa de la vida, dentro de dos semanas cuando terminen de preparar las cosas para la muerte de Álvaro debo matarlo al terminar un laberinto.

         Haciendo eso terminaré de aceptar mi destino como diosa, los demás no lo tuvieron que hacer porque ellos siempre lo han aceptado, en cambio yo nunca lo he hecho, siempre busco rechazarlo.

_Isga – escucho la voz de Markli.

         Levanto la mirada, está en el marco de mi puerta de madera oscura, no me moleste en cerrarla, cuando me dieron este cuarto hace unas horas lo único que hice fue sentarme en mi cama para pensar de todo lo que ha pasado, es igual al de Ivan cuando lo vine a buscar para salvar a Natasha. Me levanto y abrazo a Markli con algunas lágrimas, me abraza despacio y suspira.

_ ¿Cómo estás? Lancelot nos dijo lo que te paso y porque terminaste así – dice en voz baja.

_ ¿Se lo dijo a todos? – digo sorprendida mientras me separo.

_Solo a los más cercanos a ti – dice serio.

         Me alejo de él y corro a la habitación de Ivan, si él lo sabe es capaz de matar a Álvaro, bueno ¿De qué no es capaz Ivan ahora? Llego a la puerta de su cuarto y lo toco desesperada, esta mansión es grande pero es idéntica a la de Val, Natasha abre la puerta y me mira sorprendida.

_Me dijeron todo Isga – dice con algunas lágrimas en sus mejillas – Ivan esta calmado ahora pero no prometo nada después.

         La abrazo y suelto unas lágrimas, durante todo este tiempo no he tenido tiempo de llorar nada, Natasha sabe mejor que nadie lo que pasé así que con ella no puedo ocultar nada, palpa mi espalda con cuidado y llora un poco, ella sabe todo lo que yo viví.

_Isabel – dice Ivan un poco triste detrás de Natasha.

         Levanto la mirada y tiene algunas lágrimas también, no estoy enterada si con Natasha lloró pero ahora lo está haciendo, me separo de Natasha y camino hacía Ivan.

_Ahora comprendo porque estabas así – dice triste – Isabel perdóname.

_Nadie podía hacer nada por mí – digo triste – Lancelot me dio una segunda oportunidad pero no logro quitarme todo lo que me hicieron.

         Por primera vez veo a mi hermano de hace algunos años, aquel que lloraba conmigo, aquel que siempre estuvo allí para mí, no lo va a atacar él sabe que quiero hacerlo por mí, no por venganza, quiero hacerlo para defender mi autoestima, mi honor y mi nombre.

         Ivan me abrazo con fuerza y dejo que llorará sobre su hombro, debo desahogarme con alguien y a Bort se lo llevaron para que recupere todos sus recuerdos, además no creo poder verlo a la cara ahora.

~**~

         Dejo de jugar con los dedos de mis manos y me levanto de la cama, el sol del amanecer entra por las ventanas de la habitación y buscan entregarme el calor que perdí hace mucho, lo rechazo por completo mientras me encamino por los pasillos y en lo único que puedo pensar es en todas las revelaciones de la noche anterior. ¿Cómo podré vivir con ellas en mi camino?

         Miro el suelo oscuro y con la alfombra roja de camino a la oficina de Bartolome, dejo escapar un suspiro nervioso y me detengo frente a su gran puerta de roble oscuro ¿Sera esta una buena decisión?

_Pasa – responde el hijo de Lancelot cuando hube llamado a la puerta.

         Con una respiración profunda procedí a entrar, no comprendo porque tengo tanto miedo, tal vez sea porque él es el sujeto que me mostró la verdad que yo necesitaba, tal vez, porque me dijo quién era el hombre con quien me acosté, ahora mismo no lo sé. Todo mi ser es un manojo de nervios y pensamientos, tanto que temo pueda olvidarme de mi propia existencia.

         La oficina moderna y abstracta de Bartolome me recibe con el frío natural que él emite, cruzo los brazos y me siento sin decir palabra en el asiento de cuero frente a su escritorio.



Laczuly0711

Editado: 04.06.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar