Sólo, nada sin tí, (la Piedra y el Sol)

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Capítulo 12. Despertar

Las guerras internas nos hacen polvo, nos hacen volver a la nada, para dejar de ser todo.

Miro a través de la venta, han pasado dos días, dos días que he dejado de lado los mensajes a Zafiro, mañana se cumplirán 8 días desde que acurrio nuestro encuentro, y mañana volverá al colegio, son las 6:00 de la mañana, el fin de semana ha sido demasido largo, y por más que haya quitado mi rabia en el entrenamiento, aún siento el peso de las palabras envenenadas de Lior y la señora Odeim.

A la unica conclusión que pude llegar es que no debería de hablar con Zafiro, que debia alejarme por completo y seguir mi camino, quizás de nuevo a mi polvo blanco.

Mientras bebo mi café, pienso en que hoy faltaré al colegio, al fin y al cabo, me puedo dar el gusto.

Dana llega a la cocina en el momento justo en que mis tios entran, todos recien bañados y vestidos.

—Buen día—saluda mi tia Aida, su cabello está peinado como el de Dana, su piel trigueña y sus ojos verdes me trae a la memoria las plantas del campo, ella se sirve una taza de café y sé que lo beberá sin azúcar.

—¿Qué tal?—Respondo cuando mi tío Candy se sienta a la mesa y me observa con atención.

—¿Sin uniforme? Eso es raro, siempre estás listo antes que nosotros—él está cortando el pan, mientras Dana le pasa una taza de café con leche

—Quiero faltar hoy— nadie dice nada, sólo se intercambian miradas de manera cómplice, sé lo que piensan, así que sólo doy otro sorbo a mi desayuno y guardo silencio.

—Me parece bien amor— la tía siempre me conciente en mis caprichos, y creo que por eso tengo este caracter.

—Hoy se entrega la tarea de ingles Hugo— Dana suena molesta, ella odia que falte a clases, sólo toma de la heladera una manzana y un pote de yogurt.

—Está sobre la mesa de la sala, hazme el favor de dárselo al profesor— ella me mata con la mirada, pero no me dirá que no.

El silencio se hace presente en la cocina mientras ellos desayunan, entre esto pasa, sólo miro por la ventana, preguntandome que estará haciendo Zafiro en estos momentos. Hoy la volví a soñar, y siempre es lo mismo, yo besandola, teniendola para mí. Eso es horrible, por que sólo me torturo, sólo me lastimo al pensar en ella.

—Adiós— Dana salió de la cocina, puedo escuchar el portazo que da, y eso me paraliza, se ha enojado conmigo, odia que tenga sobre mí tantas sombras, tanta tristeza, pero no puedo hacer nada con mi alma hecha pedazos.

—Corazón— la tía Aida me habla con suavidad, yo le ofresco mis ojos, para hacerle saber que le presto atención—. Sólo promete que no haras nada tonto hoy—yo muevo la cabeza afirmativamente, cuando el tío Candy me muestra una sonrisa.

—El amor duele— dice él levantándose de la mesa. Pero vale la pena amar, aunque lastime... Hugo, Odeim dijo que te da el camino libre, por qué retrocedes a la oscuridad de la tristeza?— su pregunta fue como un puñal en el estómago, por que la respuesta es tan dolorosa.

—Ella me odiaria si sabe que soy, quien fui, ¿porqué debo ir junto a ella?

La tía Aida se ata los cordones de su bota, mientras mi tío le pasa su pequeña bolsa de terciopelo, la cual se cuelga en la cintura, esa bolsa que estamos obligados a cargar por si encontremos amenazas. Ellos estan juntos desde hace tanto tiempo, se hacen compañía a pesar que ambos cargan con mi presente y mi pasado, se dieron lo mejor el uno al otro, y más allá de conocer cosas que ningún humano podría comprender lucharon por siempre estar juntos.

—Cuéntale tu pasado— dice él guardando un trozo de madera, vidrio, metal y una roca en su bolsita para luego llevarlo al bolsillo del vaquero negro.

—¡Ja!— el aire se me corta y puedo sentir el fuego en mi pecho— Nunca volvería a habalrme...

—Solo hazlo— me interrumpe la tía dandome un beso en la sien.

Los dos quedan parados por un buen rato, por cómo van vestidos ya sé que es lo que haran el día de hoy, quizás vayan a buscar piezas, o busquen algún que otro interesado a unirse a nosotros.

—¿Es importante esto?—pregunto casi muerto, casi rendido—¿es sólo una chica no? Hay miles?— <<Mentira, cómo ella no hay otra, ninguna se parecerá a ella>> pienso para mí.

—Hijo...— mi tío pone una mano en mi hombro y me da un pequeño apretón—. Lo que nosotros hacemos es seguir nuestro objetivo, tenemos un ideal al cual perseguimos, quizás esté mal para algunos, o no lo quieran entender. Pasa lo mismo con el corazón, y si no luchas por lo que para ti es importante, la vida pierde sentido, es mejor despertar del trance de la tristeza, y luchar, así como eres un excelente estratega en lo que hacemos, debes brillar en las decisiones de tus sentimientos, ese es mi sano consejo, ve,  camina, entrena un poco, has lo que debas hacer, piensa con claridad... y luego, corre por ella, cuentale la verdad.



Bsar90

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En el texto hay: amor doloroso, amor, guerra

Editado: 23.02.2019

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