Sonrie, Es Solo Una Broma

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Capitulo I: Regrese para jugar

CAPÍTULO I

REGRESE PARA JUGAR

 

Llevaba media hora viendo hacia el techo de mi antigua, ahora nueva habitación, estaba en mi cama con las sábanas hasta el cuello tratando de entender el porque había regresado.

Hace dos días que había vuelto aquí, a vivir nuevamente con mi madre después de casi dos años fuera, y el haber regresado irónicamente me trajo los recuerdos del día en que me fui.

Las lágrimas de mi mamá junto con su expresión que reflejaba su desagrado por mi decisión mientras subían mi equipaje al auto del tío Fede el cual me esperaba en el asiento del conductor.

Nunca fui sincero sobre el porque me fui realmente, pero en aquel momento me parecía que era lo más sensato, irme y dejar todo aquello atrás, tratar de comenzar de nuevo, muy lejos de todo.

Desde el primer momento que dejé este lugar sentí como las cadenas se rompían, pero desgraciadamente aún tenía sus marcas y estaba más que seguro que iban a dejar cicatriz, mi principal objetivo era tratar de olvidarlos, olvidar todas sus maldades, burlas y humillaciones, pero sobre todo quería olvidar sus bromas, aquella bromas que una a una me iban quebrando cada vez más.

Que irónico es pensar que en el primer momento en el que se acercaron a mí pensé que todo en mi vida cambiaría para bien, más nunca pensé que iba a ser todo lo contrario. Todo el tiempo que pase fuera de casa lo utilice para sanar mis heridas, para mejorar, de no ser por aquella rubia presencia que me había ayudado tanto, ni siquiera estaría en mi antigua cama en estos momentos.

–ALEX, EL DESAYUNO YA ESTÁ LISTO – Aquella voz me sonaba tan familiar, era la voz de mi mamá, la mujer que había sacrificado tanto para poder darme todo lo que tenía, la mujer que intentó protegerme, y realmente no la culpo por todo lo que sucedió, simplemente no podría, tampoco creo haberlo merecido, pero culparla era una completa locura.

–BAJO EN CINCO MINUTOS – Aviso a mi mamá y rápidamente bajo de mi cama y comienzo a prepararme.

Rápidamente tomo uno de los conjuntos que había armado con antelación y me dirijo al baño de mi cuarto, tomando una ducha rápida para vestirme lo más rápido que puedo, diez minutos después ya estaba bajando las escaleras.

–Creí haber escuchado cinco minutos – Comenta mi mamá al verme llegar a la cocina, llevaba un muy empalagoso delantal rosa, su castaño cabello en un moño y una amplia sonrisa, aquella que no se le borraba desde mi regreso.

–Lo siento, el agua tibia no me permitía salir de la ducha – Conteste riendo por lo bajo, con ella siempre pude ser yo, o al menos fue con la persona que más pude abrirme, y no es que ella supiera todo de mí, pero mis risas con ella siempre fueron sinceras.

–Está bien, no te preocupes, solo come tu desayuno con tranquilidad, aun tienes tiempo para llegar al instituto. –Tomo mi plato con huevos revueltos y me dispongo a comerlo muy contento, realmente amaba el sazón que ella le ponía a la comida. – Hable con el director Aldar, y me dijo que no había ningún problema con tu regresos al instituto, al parecer tu buen desempeño te salvó esta vez. –Dice señalándome con la espátula de los huevos, solamente puedo asentir ya que tengo mi boca llena en ese momento. –Solo tienes que ir a la administración del colegio por tu horario.

–Entiendo, ¿Le hablaste sobre la discreción con el director? –Pregunto seriamente, lo último que quería era que mi regreso ya estuviese anunciado, estaba más que seguro que sería de mucha sorpresa para varias personas del instituto, y más para las que realmente sabían el motivo de mi ida.

–Tranquilo, hablé con él sobre eso y estuvo de acuerdo con mantenerlo con total discreción hasta el día en que comenzaran las clases. – Me causaba gracia la manera en la que ella movía aquella espátula como si de otra de sus extremidades se tratara, y para ella era totalmente necesario el lenguaje corporal para dejar en claro lo que decía. –Siendo sincera no entiendo el porqué de tanto misterio, digo, te fuiste por casi dos años y ahora entraste en razón y volviste, no es como que ocultaras algo, ¿o sí? –Tras su comentario solo puedo poner los ojos en blanco.

–Ya hemos hablado sobre eso mamá, solo necesitaba tener un cambio de aire, el haber pasado todo ese tiempo con el tío Fede fue de mucha ayuda –Digo tratando de terminar mi desayuno lo más rápido posible para no tener que seguir inventando excusas.

–Está bien, está bien, lo entiendo, aun no quieres hablar de eso, pero cuando lo estés…

–Bien, terminé con mi desayuno y se hace tarde –Me levanto lo más rápido que puedo de la mesa para tomar mi mochila y salir huyendo de casa, a veces pensaba que el sexto sentido de las madres era cierto, ya que mi mamá nunca creyó del todo mis excusas para irme a vivir con el Tío Fede.



LeoSolarion

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En el texto hay: relaciones, misterio y drama, bromas y venganza

Editado: 16.10.2019

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