¡soy gay!

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Capítulo 2

 

Prácticamente nunca suelo cuestionarme sobre las cosas que hago, soy de los que actúa por impulso, aunque prefiero llamarlo intuición. Son muy pocas las ocasiones en que he tenido que replantear lo que deseo o me gustaría hacer, como si debería abrir un antro gay o ponerme extensiones, y en este caso no se trata solo de llevarle la contraria al Andrés gilipollas ese, no. Ya decía yo que tanto misterio con el hombre que aseguró era perfecto para la cita con mi madre, no podía ser bueno, porque eso de que supuestamente era tímido, no me agradaba.

―No está tan mal ―Ivonne golpea sus uñas sobre la mesa, llevándose su cerveza a los labios y ajena a los verdaderos motivos de mi renuencia―. Creo que podría funcionar.

Sacudo la cabeza. No quiero que funcione, no con él. Lo que me lleva a pensar en otras opciones, o mejor dicho, candidatos. Aunque conociendo a Rebeca, dudo que le guste a la primera.

―Podría echarse para atrás ―cavilo en voz alta, ganándome miradas reprobatorias. No, si para censurarme este par parece gemelas.

―No puedes decirle que no. ―Sara que está sentada sobre las piernas de Matías, me advierte, con la expresión de ni se te ocurra. Resopló―. Dile algo ―pide a su hombre, haciéndome sentir un poco envidioso, por lo unidos que siguen.

―Conociendo a Rebeca, creo que él, es quien debería temer.

―¡Oye! ―Sara golpea el hombro de su próximo marido, haciéndolo reír. Si, próximo marido, porque si, ese par tiene planeado casarse en unos meses.

―Es broma ―asegura metiéndole mano, ya puedo imaginarme donde por la cara de boba de mi hermana―. Adoro a tu madre.

―Y ella a ti.

―Lo sé.

―Dan cosa ―murmura Ivonne levantándose para dirigirse a la cocina, como si esta fuera su casa.

Hoy es viernes, así que hemos quedado en la casa de este par de tortolos, para ver películas y cenar, eso no es lo que me inquieta, se supone que mi madre mañana tendrá una cita con el tío de Andrés cabrón gilipollas chismoso y ahora también, mentiroso. ¡Su tío! ¿Es broma? Solo eso faltaba, que las cosas quedaran en familia. Que chistosito. Por eso tanto misterio y no querer que lo conociera yo, sino Ivonne. La cuestión es, que me he enterado hace unas horas y solo por un desliz de mi queridísima amiga, a la que se supone le pidió no contarme, por temor a que me negara. Y claro que no ni loco aceptaría si lo hubiera descubierto. Lo peor, es que ya mi madre sabe y anda que salta por los jardines.

Hace 20 años, que no tiene una cita. Dicho por ella misma. ¡Uf! No puedo salirle con que siempre no, me colgaría del palo más alto que encontrara en el cerro.

―Dale una oportunidad. ―Entrecierro los ojos, mirando mal a Ivonne, que pone otro plato de fritura en la mesa―. Como dice Matías, Rebeca no se ira con alguien que no le guste. Te apuesto que ella es más lista que tú y yo juntos.

―Sí y eso es justamente lo que temo. Esa mujer puede aflojarle el tesorito por desesperación.

―Serás… ―Mi hermana me arroja un chicharrón que esquivo sin problemas.

―Es la verdad, Sara. ¿Quién sabe que mañas tiene? ―Y teniendo parentesco con el menso ese.  

―Ninguna peor que las tuyas.

―Confiemos en que salga bien ―interviene Matías―. Y recuerden, no debemos ser tan obvios.

―Peter quería ir de chaperón.

―¡Ni se te ocurra! ―amenazan los tres.

―Exagerados. Solo quería…

―No.

Me encojo de hombros, poniendo mi mejor expresión inocente.

―De acuerdo, no haré nada. ―Porque seguro mi madre me da con la escoba si me descubre.

 

****

24 horas después, sigo pensando que no es buena idea. Y también que quizás debí amenazar al periodo ese. Si, así le diré ahora.

―Me estoy arrepintiendo ―gruño mirando a mi sonriente hermana, que hace saltar arriba y abajo a Pau, mientras ella no deja de reír feliz de ser el centro de atención.

No, si ya decir yo, en esta familia nos gusta el protagonismo, incluso desde temprana edad.

―Prometiste dejarla sola ―me recuerda sin perder de vista a la criatura en sus piernas―.  Y no meterte.

Niego. Rebeca lleva horas “arreglándose” y aún no termina y para colmo, la puerca de Pancha se fue quien sabe a dónde y aunque en este momento Sara está conmigo, se supone que me quedare con la niña hasta que regresen. ¿Dónde dice que soy niñera?



Isela Reyes

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En el texto hay: amor, amor drama, noeresgay

Editado: 08.01.2020

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