¡¿soy una princesa?!

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Capítulo 8

 

La sensación de que algo trata de moverme con fuerza provoca que abra los ojos; la luz del sol confirma que es de mañana. Los ojos de Erick impactan con los míos sabiendo al instante de que algo no está bien. Su mirada llena de preocupación no abandona mis ojos en ningún momento pero el preguntar qué es lo que sucede me aterra.

—Sophie levántate, tenemos que irnos; están atacando al palacio —habla Erick

—¿Qué? —pregunto incrédula.

Me levanto de la cama sin pensarlo dos veces seguidas. Siento como si ritmo cardíaco empieza a acelerar como si estuviera corriendo en clases de deportes y como el aire empieza a entrar con dificultad.

—Hay que irnos —reitera.

—¿Y mis papás? Mi tía… ¡Máx! ¿En dónde están? ¡¿A dónde vamos?! —lanzo las preguntas que más necesarias son en este momento.

Erick se mantiene sin decir nada. Su mirada poco a poco se relaja y la línea recta que sus labios formaban se curvean dando la ilusión de una sonrisa. La desconcertación que duro en mi pocos segundos es remplazada por ira al entender que todo este montaje fue tan solo una ridícula broma en la cual caí.

—¡¿ERA UNA BROMA?! —Grito lanzándole una almohada que yacía sobre el borde de mi cama.

—Si, pero tú fingiste ahogarte —se excusa.

—La venganza no es propia de un príncipe —reprimo con cierto tono juguetón.

—Y las bromas de una princesa —replica de la misma forma con la cual lo reprimí.

—Bien, tú me aventaste, yo fingí ahogarme y tú me sacas un susto de muerte ¿Paz? —propongo extendiendo mi mano.

—Paz —él toma mi mano dando por terminada la etapa de bromas—. Por cierto, Isabella dijo que vendría con nosotros y que nos iríamos media hora antes.

—¡Cierto! ¿Es tarde verdad?

El recordatorio de que mi mamá hablara con la madre de Lili es motivo suficiente para dirigirme al baño si esperar respuesta alguna de Erick. La hora me prohíbe que tome una ducha en este momento y sobre todo me avisa que el desayuno será imposible de tomar.

Lavo mis dientes y cepillo mi cabello atándolo en una coleta. Escojo un vestido a tiras junto con una chaqueta de jean y unas Converse básicas considerando que caminare toda la tarde por el centro comercial. Erick permanecía en el mismo sitio que hace unos minutos; apenas me ve me entrega mi mochila la cual estaba sobre el escritorio.

—¿Sabes? La impuntualidad no es digna de…

—No empieces —lo interrumpo.

Tal y como había predicho, el desayuno no encajaría como una actividad rutinaria de esta mañana. Mi mamá se encontraba en la entrada del palacio acompañada por Máx quien portaba una mochila al igual que yo y Erick. Máx se encarga de abrirnos la puerta para por último subirse él.

La idea de que mi mamé conozca a la madre de Lili me emociona, ella fue importante cuando aún vivía con los Rivers. Aún recuerdo todas esas veces que Estella salía de viaje con sus padres y yo terminaba al cargo de la madre de Lili; el parque acuático fue una de esas veces; o cuando pasaba las navidades con la familia de Lili que viajaba desde Washington para celebrar en casa de los Smith.

Le pido al chófer que pare al estar frente a la casa de Lili. La ventana del segundo piso de la habitación de Lili está abierta por lo que asumo que aún no baja. Bajo del auto sin la compañía de mi madre para dirigirme a tocar el timbre. Un par de minutos después la puerta es abierta por mi mejor amiga.

—Sophie que bueno que llegaste ¿Nos vamos? —Lili está en el marco de la puerta con su mochila ya lista con la intención de salir pero la detengo.

—No hasta que hable con tu mamá —contesto a su pregunta—. No dejare que te vayas y tuve una muy buena idea —añado con una sonrisa cómplice.

—Inténtalo, de igual forma no creo que tengas éxito —ella me deja pasar seguido de conducirme a la cocina.

—Mamá, Sophie necesita hablar contigo —habla Lili haciendo que su madre deje que cocinar para dirigirme la vista.

—¡Oh! Sophie, que bueno verte, creí que ya se iban —baja la cuchara y se acerca a darme un pequeño abrazo.

—Si, ya nos vamos pero primero quiero hablar con usted —la señora Anna asiente la cabeza en modo de que continúe hablando —Lili me dijo que se irá por un tiempo, me explico la situación y se me ocurrió que se podría quedar con nosotros, así no pierde el colegio.

—Lili me contó lo de tus padres, y no sabes cuánto me alegro por ti, pero no conozco a tus padres y no sé qué tan cómodos se sientan con tener a alguien a quien apenas conocieron por una temporada y si compartieran habitación todo se complicaría.

—No creo que el espacio sea un problema —suelta Lili.

—Mi mamá está en el auto, le explique la situación y pidió hablar con usted.

—Está bien —una vez acepta la madre de Lili voy hacia el auto.



Juliet Valzua

#2098 en Novela romántica

En el texto hay: amor, amistad, misterio

Editado: 03.07.2019

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