Spirits

Tamaño de fuente: - +

8.- Color of the blood

La sangre en mis venas me susurra que,

aunque me oponga a mi destino, aun así debo protegerlo.

8.- Color of the blood

Korban:

    - ¿Has visto al chico que se acercó? –le pregunto a Theron cuando salimos de la universidad.

- Tal vez algún admirador –dice, y sé que sólo bromea.

- Que gracioso –digo entrando en la camioneta.

    - ¿Quieres que le envíe la dirección o lo haces tú? –pregunta después de emprender la marcha.

- Haz lo tú –digo; creo que olvido que voy manejando.

- Perdón, olvide que eres el conductor designado –dice con burla.

- Oh, eres todo un Einstein –digo en tono burlón.

    - Bueno, seré yo quien reciba la respuesta de la hermosa Chár –dice con una sonrisa de lado.

- Claro, y yo soy el papa –digo riendo con ganas.

    - Sólo no digas que no te lo dije –dice al tiempo que comienza a teclear en su móvil. Después de unos cuantos segundos, él deja de hacerlo.

Su móvil suena, indicando que ha recibido la respuesta.

- Seguro que te contesto con un ok –digo con burla.

    - No, escribió esto –dice mostrándome la respuesta, aprovechando que el semáforo esta en rojo.

"Gracias, tan dulce como siempre. Nos vemos al rato, besos."

    - ¿Decías algo? –pregunta con burla–. ¿Tú eres quién, disculpa? –pregunta mientras comienza a carcajearse.

- Inconcebible –digo antes de ponerme de nuevo en marcha.

- Creo que le agrado, o tal vez le gusto –le veo teclear algo y guardar el teléfono.

    - ¡Henrique! –grito su segundo nombre; sé que lo odia, tanto, que sus risotadas se esfuman, me pone mala cara.

    - Yo no tengo la culpa Maurice –se burla usando mi segundo nombre, que odio más que a cualquier cosa.

- ¿Te das cuenta de lo absurdo de la situación? –digo soltando una risotada.

- No, así que ilumíname Maurice –dice levantando una ceja.

    - Nos estamos peleando por una chica, de la cual, nos habíamos burlado cuando la conocimos –digo como si fuese obvia la respuesta.

    - Sabes que solo me gusta hacerte rabiar, por eso le pedí que contestara lo más cariñosa que le fuera posible, ya te lo dije, ella no me interesa –dice con una sonrisa burlona.

- ¿Crees que le guste? –pregunto inseguro.

    - Le agradas, que ya es ventaja; pero ánimo, lo peor que puede pasar si te confiesas, es que te de calabazas –dice en tono serio.

- Preferiría un sí –digo con una sonrisa de lado.

    - Vamos a Starbucks a desayunar –dice él, y sé que quiere zanjar el tema, así que decido que es mejor dejar las cosas como están.

    Cerca de la una, estaciono frente a la casa; apago la camioneta y esperamos a que Chár llegue, lo cual hace poco después que nosotros.

    - Tengo que ir a saludar a mi futura novia –digo antes de bajarme de la camioneta–. Chár, hermosa, me alegra verte –digo acercándome. Ella esquiva mi abrazo.

- Ya te lo dije, no eres gracioso –dice acomodándose un mechón de cabello.

- Rompes mi corazón con tu indiferencia –digo colocando mi mano en mi pecho.

- ¿Tienes corazón?  –pregunta con sarcástica burla.

- Caden –dice Lauviah con desprecio.

- ¿Y tú eres? –pregunta con falso interés.

- Lauviah Black, y soy… –Chár la interrumpe sonriendo.

    - Una empática, y bastante inútil, por cierto, no sabes controlar tu habilidad, siempre te quedas atrás, donde los sentimientos no te toquen –dice con una simpleza abrumadora.

- Tú eres una gran bruja que no sabe nada –dice Lauviah con ira.

    - Sé cómo controlar mis sentimientos, si no lo hiciera, te estarías retorciendo de dolor, ¿quieres intentarlo? –pregunta con superioridad.

- No creo que puedas –responde de la misma manera.

    - Sólo no digas que no te lo advertí –dice Chár antes de suspirar. Lauviah se dobla al tiempo que un grito escapa de sus labios. En su rostro solo puedo ver dolor.

    - Basta por favor –dice Leuviah. Chár abre los ojos, al tiempo que Lauviah respira con dificultad, pero no con dolor.

- ¿Qué demonios eres? –dice Lauviah viéndola con miedo.

    - Soy una aberración que jamás debió haber nacido, pero que a pesar de todo, busca la forma de salvar su alma, salvando a otras –dice perdiendo su vista en la nada.

    - Chár –dice Theron, ella voltea a verlo, y en su mirada no puedo ver nada–. No eres nada de lo que has dicho, tal vez solo lo de salvadora de almas –dice colocando una de sus manos en su hombro.



Scarlett Elyse

#518 en Paranormal
#3341 en Fantasía
#1510 en Personajes sobrenaturales

En el texto hay: misterio, demonios, exorcismos

Editado: 27.06.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar