Su Felicidad

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Capítulo 3

Me despierto y observo en mi celular la hora.

04 AM

Genial. Despierta a la misma hora, todos los días. Decido bajar, y en cuanto bajo, miro al sofá y Nate ya no está ahí. Se habrá ido a su casa.

Fui a la cocina, hice café con un poco de leche y lo serví en una taza, ni tan grande ni tan chiquita. Y me senté en el sofá a escuchar música.

Say Something sonó en todo el living.

Pasáron las horas y yo seguía escuchando esta canción. Miré y eran ya las 07 AM.

Seguro que Jason ya estará por llegar pensé.

Y así fué, llegó apoyándose en Jordan. Él me sonrió y pasó directo a la habitación de Jason. Cinco minutos después volvió.

—¿Qué haces despierta a esta hora?—preguntó curioso.

—No podía dormir—me encongí de hombros.

—¿Y Nate?

—Ni idea, bajé y ya no estaba. ¿Y qué tal estuvo la fiesta?

—Muy bien la verdad. Hasta que tu hermano se emborrachó y casi arma una pelea contra dos chicos—rió.

Reí—¿Por qué?

—Había dos chicas, las cuales le hablaban de Nate y él se enojó y les gritó que Nate era de él y que no lo compartía. Entonces los hermanos de estas chicas, saltaron a defenderlas y suerte que yo estuve ahí y lo saqué de ese problema.

Reí—Ay, se pasa—reímos lo dos.

—Bueno, yo debo irme—tomó mi mano y la beso—nos vemos Hye—salió por la puerta principal.

Quedé mirándolo confundida.

—Diu—escuché a mis espaldas. Volteé y era Nate.

—¿No te habías ido?—pregunté.

—No, solo fui al baño y me quedé dormido ahí—se encogió de hombros.

—¿Quieres algo para desayunar?

—No, gracias. Desayunaré cuando Jason se levante.—se sentó al lado mío.

—Okey—dije.

Estuvimos en silencio hasta que volvió a hablar.

—¿Puedo hacerte una pregunta?—lo miro y él miraba el suelo.

—Dime.

—¿Por qué le tienes miedo a los autos?—me miró.

Dudé en si contestarle o no. Prefiero decirle solo por qué y no el qué pasó.

—Mi mejor amigo murió en un accidente automovilístico. Disculpa pero solo eso puedo decirte.—miré al suelo, sintiendo como se formaba un nudo en mi garganta.

—Lo siento, no debí preguntar.

—No te preocupes. Tenías que saberlo así dejarías de manejar como un loco— le sonrío.

—Yo no manejo como loco—puso una mano en su pecho fingiendo indignación.

—Si tú lo dices—reímos.

—Eres muy linda—susurró.

—¿Qué?

—Yo no dije nada—dijo confundido.

—Lo dijiste—el niega—okey, haré como si no lo oí—sonrió.

Quedamos en silencio, mirándonos el uno al otro. Él se fue acercando y yo abrí los ojos como platos y corrí el rostro.

—Lo siento—dijo.

—No lo vuelvas a hacer—dije mirándolo nuevamente.

—En serio lo lamento, no sé que me pasó.

—Lo siento, yo...—me interrumpió.

—No te preocupes, no tienes que darme explicaciones de nada.—hizo un intento de sonrisa.—creo que debería irme.—se levantó y comenzó a caminar a la salida.

—En serio lo lamento—dije mirándolo.

Él me miró y simplemente salió por la puerta.
 


 



Cesia Diaz

#3458 en Novela romántica

En el texto hay: amor drama juvenil

Editado: 17.10.2019

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