Su Felicidad

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Capítulo 11

Una vez llegamos al restaurante que Nate eligió. Él estacionó y bajamos. Antes de entrar había un chico con una libreta en su mano.

—Nombres—dijo mirándome.

Nate pasó uno de sus brazos sobre mis hombros. Puse los ojos en blanco.

—Nate Thompson y Hyemi Parker—dijo Nate mirándo fijamente al chico.

—Bien, síganme.

El chico comenzó a caminar hacia el interior del restaurante. Me removí quitando así el brazo de Nate y seguí al chico. Por detrás de mi escuché a Nate reirse y supe que también estaba siguiéndolo.

—Esta es su mesa—dijo el chico señalándonos la mesa al lado de la ventana—en unos minutos les traeré el menú—dijo y se fué.

Nate comenzó a reirse.

—¿De qué te ríes?—pregunté.

—¿No viste como se comportó luego de que lo mirara así?.

—No, ¿cómo se comportó?—crucé los brazos.

—Me tenía miedo.—dijo riéndose.

—Y... ¿Qué es lo gracioso?—dije comenzando a enojarme.

—Y que me tenía miedo. Como todos—dijo arrogante.

—Deja de ser así—me miró confundido—asi se arrogante y egocéntrico—aclaré—acepté salir contigo, pero no aceptaré que trates a los demás como se te dé la gana.

Silencio. Solo eso. El chico regresó y nos dejó el menú. Antes de irse Nate lo llamó.

—Oye amigo—dijo—quería pedirte unas disculpas por mirarte de esa manera y por hacerte pasar un mal momento—lo miré confundida.

—No se preocupe—dijo el chico y se fué.

Comencé a ver qué elegiría para comer.

—Tienes razón—lo miré otra vez—no debo tratar a los demás como se me dé la gana.

—Me alegro que lo admitas—dije sincera.

—Yo también—murmuró—¿puedo preguntarte algo?—asentí.

Llegó nuevamente el chico a preguntarnos qué pediríamos. Nate hizo su pedido y yo pedí lo mismo: pasta.

Otra vez volvimos a quedarnos solos.

—¿Que ibas a preguntarme?.

—¿Por qué aceptaste salir conmigo?—preguntó un tanto inseguro.

Que pregunta tan difícil.

"¿Por qué acepté?"

"¿Por qué sabía que si le decía que no, me insistiría tanto que terminaría diciéndole que si? ¿O sera que para conocerlo mejor?"

—Quizás para conocerte mejor—dije encogiéndome de hombros.

—¿Y qué es lo que quieres saber?—preguntó colocando sus codos encima de la mesa.

—No sé, tú cuéntame lo que quieras.

—Bueno, como sabrás mi hermana es Liz. Y sé que alguna vez te habrás preguntado por qué es que no vivo en casa de Liz. Pues...—miró a otro lugar—mi padre nos abandonó cuando yo tenía doce años y mi madre entró en un estado de depresión e intentó suicidarse varias veces. Ahora está internada en un psiquiátrico—dijo y puso sus manos sobre la mesa. Yo no podía creer lo que él estaba diciendo.

"¿Cómo puede ser que alguien sufra tanto y que nadie lo note?"

—Lo lamento—apoyé mi mano derecha en la suya y me miró.

Me miró de una manera que nunca antes me había mirado. Como queriendo descifrar mis pensamientos.

—Esto... nunca se lo comenté a nadie—miró mi mano sobre la suya—ni a Jason y Jordan.

—¿Y por qué lo hiciste conmigo?

Narra Nate

"No sé, simplemente no lo sé Hyemi"

No entiendo qué me sucede. Y por que me abrí de esta manera con ella. Ella solo es la apuesta solo eso.

—Porque confío en ti—dije mintiendo.

"Pero en verdad ¿estaba mintiendo?"

Sonrió.

—Bueno, tú me contaste algo tuyo... ¿Hay algo que tú quieras saber de mi?—preguntó.

—Lo que tú quieras—dijo lo mismo que ella dijo anteriormente.

No dijo nada. Miró sus manos. Y suspiró.

—Yo, casi todos los días me levanto a las 4AM y a partir de allí no puedo volver a dormir—la interrumpí.

—¿Por eso estabas despierta a esa hora esa vez de la fiesta?

—Pensé que no lo recordarías, pero si.—tomó aire—creo que te cuento esto porque tambien confío, solo un poco, en ti.

Doy gracias de que la comida aún no llegó. El ambiente se volvió muy pesado cuando ella comenzó a hablar de esto.

—Yo me levanto todos los días a las 4 de la mañana desde que mi madre falleció—me sorprendí—ella murió hace tres meses—tomó aire nuevamente—mi padre la asesinó-una lágrima cayó por su mejilla y yo pasé mi dedo por allí-él desde que tengo memoria siempre fué un hombre que bebía y llegaba a casa a esa hora. Mi madre siempre estaba durmiendo cuando él llegaba. Pero ese día no, por alguna razón se quedó a esperarlo. Y eso fue lo que lo enojó... yo escuchaba que estaban peleándose a los gritos, tenía miedo porque Jason no estaba. Hasta que escuché que mi madre le decía que no le haga daño. Entonces bajé corriendo por las escaleras pero asegurándome de no hacer ruido. Y al llegar al último escalón, lo vi a él sujetando fuertemente el cuello de mi madre. Ella le daba golpes pero no le hacían nada, y fue ahí cuando ví que poco a poco sus golpes disminuyeron. Y en ese momento, él la soltó dejándola caer fuertemente al suelo. Se asustó y huyó. Yo me quedé inmóvil en las escaleras, mirando a mi madre muerta en el suelo de la sala. No sé cuanto tiempo pasó que Jason regresó y la vió en el suelo. Corrió a ella, alzó la mirada hacia las escaleras y me vió ahí. Corrió hacia mi y me hablaba pero yo no podía hablar, solo miraba el cuerpo de ella. Jason me abrazó poniéndose en mi campo de visión y ahí me desmayé. Desperté en el hospital. El entierro fue al día siguiente, yo fuí pero no hablé con nadie. Me arrodillé en el suelo y grité mientras Jason me abrazaba... en fin a los dos meses Jason decidió que vendríamos a vivir aquí.—terminó de hablar y justo en ese momento llegaron nuestros pedidos.

Es imposible explicar como me siento en estos momentos. Esta chica pasó por momentos horribles, y yo al meterla en una apuesta, pongo una carga más en su espalda.

Nunca creí que me contaría algo tan así. Me estoy aprovechando de sus sentimientos. Soy un idiota.

"Y también soy la peor persona del mundo"

—Oye—me llamó—que esto no arruine esta noche ¿si?.



Cesia Diaz

#3389 en Novela romántica

En el texto hay: amor drama juvenil

Editado: 17.10.2019

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