Su Infierno, Mis Reglas

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Correccional

Ignacia

Aún estoy en shock, siento que no respiro, no me puedo mover, solo siento lágrimas cayendo por mis mejillas, aún no puedo creer que mis padres tomen esta decisión, la culpa no es mía, es de ellos. Por que no mejor me pegan un tiro y así los problemas se acabarían de una vez por todas. Luego de unos minutos intentando calmarme decido hablar.

-¿Una correccional? ¿Por qué? ¿Tanto estorbo para que me manden a ese horrible lugar?- dije cabreada

-Estás mal hija, necesitas ayuda-me dijo mi madre muy desesperada

-¿Me estás hablando en serio? ¿Cómo puedes aguantar que papá me haga esto? ¿Después de todo el daño que te ocasionaba, lo defiendes a él?- respondí decepcionada

-Ella merecía todos y cada uno de esos golpes- hablo mi padre, queriendo sonar normal.

-Mentira!, cada vez que la golpeabas era por que estabas borracho ¿tú crees que eso es vida?!- le grité

-Ya deja de molestar, en cualquier momento vendrán a buscarte, mejor ya ve a buscar tus cosas-me respondió enfadado.

Justo cuando iba a responder suena el timbre de la casa, me acerco a abrir, ya que nadie lo hacía.

Buenas tardes, buscamos a la señorita Ignacia Blacke- dijo una señora con unos papeles en mano, acompañada de dos hombre, bien grandulones.

Está hablando con ella, ¿qué quiere?- Respondí desganada.

-Tus padres han llamado a la correccional, llegó el momento de que vengas- me dijo con una sonrisa amable.

-Pues no pienso ir a ninguna correccional de mierda, se puede ir por donde vino- dije cabreada

Y entonces solo cerré la puerta, pero uno de los hombres se me adelantó y puso el pié.

-Haber niña mimada, te venimos a buscar y te vendrás por las buenas o por las malas-me dijo el grandulon, era muy sexy a decir verdad

-Mira grandulón, no me iré ni por las buenas ni por las malas, métete eso en tu cabeza, que de seguro, ni cerebro tiene-le dije aún más cabreada

-Está bien, será por las malas- me dijo con una sonrisa coqueta, si me sonríes así siempre, con gusto me voy contigo nene.

*Ignacia concéntrate!*

Tu cállate déjame sola

-Vete a la mierda-le escupo enfadada

Y de un momento a otro estoy en los brazos de el hombre sexy, después de tanto pegarle, no me baja, solo está parado, esperando que venga el otro papasito, que desgraciadamente fue a buscar mi ropa, no sé como no me dejaron ir, ni que me fuera a escapar(en realidad si lo haría).

-Bájame ya, idiota- dije mientras lo golpeaba

-Bijimi yi idiiti- me respondió burlándose de mí. Que poco profesionalismo.

-Mira imbécil, me bajas o te arrepentirás-le dije enfadada

-En primer lugar no soy un imbécil, segundo lugar mi nombre es Ashton y en tercer lugar no te bajo y no me arrepentiré.

Así que se llama Ashton, es lindo ese nombre y él es demasiado sexy.

*Ignacia ya cállate quieres, la idea es no llegar a ese lugar y tu ya te estás ofreciendo*

Pero si es muy sexy, ¿qué dime que no esta sexy?

*Ya si lo admito, PAPASITO VAYÁMONOS MEJOR A TU CASA!*

Ya cállate, me avergüenzas

-Tienes una hermosa vista allá atrás-me dijo el, muy egocéntrico

-Pues si, te podría presentar a un amigo gay por ahí quizás le gustas-le dije con burla

-No me gustan los hombres-bufo

-Yo pensé que sí- le sonrío inocente

Justo cuando me iba a responder, llega el otro papasito tendré que preguntarle el nombre.

-Ashton, ya vamos tenemos cosas que hacer -le dijo el papasito

- ¿Irás a despedirte de tus padres?-me dijo tranquilo

-Yo no tengo padres, ¿ me podrías bajar? Quiero caminar-le dije cabreada por la situación

Me empezó a bajar lentamente como si no quisiera hacerme daño, esto es raro. Necesito un plan tengo que escaparme de estos grandulones como lo haré, piensa ignacia, piensa estuve pensando un buen rato y nada.

-¿Ignacia?-me pregunta mi madre

-¿Qué quieres?-Respondí como si fuera cualquier persona menos mi madre.

-Te iré a visitar hija, lo prometo, y tendrás que entender que es por tu bien, perdón mi niña-dijo mientras me miraba le caían lagrimas por sus mejillas

Ahora todo indicio de chiste, se había esfumado, ya no pensaba en que esto fuera una broma, y sinceramente ahora los estaba viendo con rencor, decepción y odio...

Ahora no vengas a llamarme hija, me has dado la espalda y preferido a este señor, ya no quiero tu lastima ni nada que venga de ustedes, solo desaparezcan de mi vida y haré los mismo para ustedes, pero siempre recuerda, JAMÁS OLVIDARÉ ESTO, JAMÁS- respondí mirándolos a ambos para luego solo darles la espalda

Los dos hombres, me miraban con los ojos muy abiertos, al igual que aquellos seres humanos, que decían ser mis "padres", mientras voy saliendo, miro a todos lados para ver por donde puedo escapar, pero antes de ponerme a correr el grandulon, del cuál aún no sé su nombre, me agarra el brazo como si supiera lo que iba hacer. Tengo tanta rabia conmigo misma no sé como pude dejar que me pasara esto, debí haberme ido, claro pero la muy tonta pensó en su mamá. Llegamos a un furgón muy grande, me hacen entrar, me siento en un lugar apartado, el grandulon que no sé por que aun no sé su nombre se sienta al lado mío y Ashton se sienta al otro lado. Será un viaje muy..... pero muy largo, me acomodo y dejo caer mi cabeza sobre el respaldo del asiento y dejo que muchos pensamientos invadan mi cabeza... Esto solo comienza...



venus18

#12993 en Novela romántica

En el texto hay: mentiras, celos, amor

Editado: 18.05.2018

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