Sueños de un loco

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Un sueño

Recordando mi sueño (o será ensueño) de esta noche...

 

Me encuentro observando las estrellas que de algún modo se me hace desconocida la configuración del cielo estrellado, me parece que es muy diferente al que estoy acostumbrado a mirar, las estrellas están más juntas hay más luz en el cielo que hace que la noche no sea totalmente oscura sino de un azul profundo, volteo mi cara para un lado y me doy cuenta qué hay dos lunas una más pequeña que la otra, la grande es de un color verde olivo y la pequeña blanca parecida a la que he mirado siempre. 

 

Me doy cuenta que no estoy solo, me acompañan seis personas más y estamos en la cima de una loma bajo una ramada con techo cónico cubierto de zacatón seco. Hay algo o alguien que me va dando respuestas a mis preguntas antes de que me las haga impidiéndome pensar o razonar. 

 

Estamos construyendo literas para cada uno, si cada quien hace su cama de ramas y barro, en la cabecera de cada una hay la cabeza de un animal hecha del mismo barro, un jaguar, un coyote, un perro, un gato sobre las literas de un lado y por el otro lado al frente de estas una huilota, una urraca y una lechuza.

 

Terminamos y cada quien se acuesta en su correspondiente cama, sabemos lo que vamos a hacer, !estamos listos¡ ... 

Empieza Kariocelote, su cuerpo toma una tonalidad anaranjada y le salen como flamas como si se estuviese quemando, pero no hay humo ni olor a quemado solo se va desvaneciendo hasta no quedar nada en la cama enseguida se ve una silueta humana flotando ahí. Esta silueta despide fulgores ambarinos como si fuera una antorcha humana. El ha fundido su alma con la porción de espíritu que le corresponde, se amalgamado con su espíritu y ahora tiene consciencia indivisible. Ha dejado de ser un capullo con punto de encaje ahora todo él es.... un punto de encaje por así decirlo.

 

Me toca el turno, estoy tranquilo a pesar de lo que vi, voy ralentizando mi respirar poco a poco, luego le ordeno a mi corazón dejar de latir, me empieza a doler todo el cuerpo mi temperatura sube, siento un calor infernal, es tanto el dolor que cada una de mis células quiere huir, quiere morir para dejar de sufrir cada una de ellas ha tomado consciencia y se aferra a la existencia orgánica y no sabe que hacer por esto quiere terminar rápido esto dejándose morir, las mantengo unidas las envuelvo y no dejo que su cuerpo energético de cada una abandone su lugar, las acarició les habló bonito cual si fueran lo más precioso y amado del universo, se calman y se mantienen. Salgo de mi cuerpo y me veo ahí acostado y le digo a mi cuerpo suéltate y este empieza a emanar una especie de flamas ambarinas, me doy cuenta qué es mi cuerpo que se está desintegrando sin dejar rastro en la cama.

 

Y así le fue tocando turno a cada uno del resto mis compañeros solo faltaba el último, Karigato mismo al que esperábamos levitando cada quien sobre su litera. Se estaba tardando más de lo necesario, de repente vemos a Karigato fuera de su cuerpo viéndolo, pero algo no sale bien puesto que su cuerpo orgánico en ves de desintegrarse y amalgamarse con él no lo hace sino que vemos cómo se apachicha y queda seco cual si fuera una momia. 

Él voltea y nos mira con una sonrisa sin pesar, sin tristeza, es un guerrero y acepta lo que sigue, sabe que llegado el momento tendrá que decidir si es absorbido por el águila o por nosotros y su mirada nos dice que prefiere ser testigo, el quiere existir en nosotros cuando llegue el momento....

 

Formamos un circulo abrazados pasándonos los brazos por los hombros de cada compañero o compañera, juntamos nuestras cabezas y empezamos a girar, a girar, girar cada vez más rápido hasta formar una esfera ambarina nos elevamos rumbo al infinito y Karigato orbitando alrededor nuestro nos acompaña. 

 



Pancracio

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En el texto hay: mistisismo, busqueda

Editado: 25.04.2018

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