sumisa a tus deseos

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capitulo 37

He decidido darle un cambio radical a mi vida, voy a cambiar muchas cosas de mi, y pienso comenzar por mi físico, primero comienzo por cambiar mi forma de vestir y pienso cambiar mi color de cabello, quiero sentirme a gusto conmigo.

Después de que Besalet hablara conmigo, y haber comido algo, se marcho decidí dormir para luego al siguiente día empezar con mi cambio.

Ya al día siguiente, me levante con un animo, hoy veré por primera vez a mi bebe a mi pequeño Asim, pero sera después que valla al centro comercial, me coloco unos jeans con una blusa color vino tinto manga largas con bordes dorados y bellas flores doradas bordadas a mano, mi cabello me lo he alisado y me he colocado un maquillaje ligero tapando un poco mis ojeras, bajo las escaleras sin hacer el mayor ruido, me dirijo al garaje y tomo uno de los autos que mi padre posee, un ferrari naranja con negro, me desplazo por el asiento de cuero, y salgo a toda velocidad del garaje, los guardias de la entrada me miran con curiosidad, pero a la final me dan el pase de que salga, acelero, y en media hora ya estoy en el centro comercial, empiezo comprando atuendos a acorde mi gustos y algunos que otra túnicas musulmanas.

Pago todo, con la tarjeta de crédito, donde mi padre me dio cuando me fui a vivir a Dubai allí el todas las semanas colocaba una cierta cantidad un poco elevada, para que me diera mis gustos y pagara todo, aunque nunca la había utilizado asta ahora.

Voy a una peluquería y me corto un poco el cabello, y tiño las puntas de un color castaño claro casi dorado, y hacen pequeñas hondas en ella, también aprovecho para que me maquillen y decoren mis uñas, ya lista compro algo para desayunar.

Me regreso al estacionamiento me subo al auto con mis bolsas en mano, y manejo asía una heladería, compro un cono de helado de chocolate, me siento en unas de las mesas de aquel local, distraída viendo las calles de Riad, asta que una persona me saca de mi ensoñado.

-que bueno volver a verte- miro asía donde proviene esa voz y mi cuerpo se contrae, es el.

Trago saliva, y arqueo una ceja, el se sienta y fija su mirada con la mía- jamas creí volver a verte y mucho menos sola y sin tu esposo- el niega con una sonrisa- y yo creía que eras una mujer estadounidense o de otro país, jamas pensé que fueses musulmana- yo niego con una sonrisa.

-como puedes recordarme- pregunto.

-jamas hubiese podido olvidar esa mirada- dice sin quitar su mirada de la mía- ademas tu también me recuerdas.

-no recuerdo mucho de lo que paso ese día, pero recuerdo muy bien el rostro que vi al despertar en esa habitación de hotel- digo encogiendo de hombro.

-si, ahora estas casada con el magnate árabe hotelero mas rico de Riad.

-desgraciadamente si- digo mirando por la ventana del local.

-me imagino que tu familia planifico la boda, y te obligaron a casarte, y tuviste que aceptar tu destino, ahora estas casada con un hombre que no amas, por cierto es verdad que ya el Magnate arabe dueño de los hoteles mas prestigiosos y lujosos de Riad y de no se cuentos países a tenido su primer hijo.

Rio- la verdad si me obligaron, tuve que dejar la vida que tenia en Dubai para complacer a mis padres,  y si el Magnate arabe dueño de todos esa cadena hotelera tuvo su primer hijo Asim, mi hijo.

-valla, pensé que diría que era hijo de la segunda esposa- trago saliva, por su impertinencia.

-no es mi hijo-le digo con orgullo.

-y lo amas- pregunta.

-claro que lo amo es mi hijo- digo frunciendo el ceño.

-eso lo se, lo que quiero decir es que si amas a tu marido- me quedo pensativa mirando a la nada- desgraciadamente si lo amo- digo con tristeza en la voz- pero a pasado muchas cosas entre nosotros que no se si amarlo o odiarlo, pero en parte se que es mi culpa.

-por que lo dice- pregunta curioso.

-la verdad no quiero hablar sobre eso, ademas apenas te conozco- digo levantándome de la silla - creo que es mejor que me valla- el asiente, pero antes me extiende una tarjeta.

-toma, para cuando me necesites o quieras que te ayude en algo o si te sientes sola me llames, podríamos ser amigos- dice aquel hombre de ojos marrones, sonrió, y tomo la tarjeta.

-gracias, fue un gusto volver a verte- me despido de el, y me dirijo a la puerta pero antes...

-me gusta tu cambio de luck- grita antes de que salga, sonrió negando, me subo al Audi y me dirijo a mi casa para la hora del almuerzo.

Me estaciono al frente de la casa, bajo del auto y la sirvientas me reciben.

-fatat raniat walsiydat zamirana washaqiquha walsayd 'amir yabhathun eanha (niña Rhania la señora Zamira su hermano y el señor Amir la están buscando)- me dice una de ella creo que se llama Jannyl.

-gracias puedes hacer el favor de tomar las bolsas que están dentro del auto y llevarlas a mi habitación, también dile a Rhasid que lleve el auto al garaje- ella asiente y le entro la llave, y me adentro a la casa, cuando apenas voy a dirigirme asía las escaleras, me encuentro a mi madre Amir Besalet y mis padres sentados se les veía preocupados.

Mi madre al verme, sale corriendo y me abraza, yo me paralizo ante su acto, las miradas de los tres hombres se fijan en mi y veo como se relajan al verme completa, mi madre separa y puedo ver unas lagrimas salir de sus ojos, ella me acuna las mejillas con sus calidad manos- hija mía, nos tenias tan preocupados, penes que te habías ido o te había pasado algo.



edimarherrera

#347 en Novela romántica

En el texto hay: amor, odio, amores prohibidos

Editado: 02.05.2019

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