Superlumínico

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Capítulo 27

Hacía tres días que los chicos habían partido a Castilla, ante la renuencia de Manuel que temía por su seguridad. Todos éramos conscientes de lo peligroso de la situación, estábamos metidos en medio de una conspiración. Intentamos ingresar al despacho en varias ocasiones, pero pareciese que ahora se andaban con cuidado, con la “huida” todo se volvió demasiado sospechoso, más cuando nos vieron llegar esa mañana juntos.

Estos días, la idea del viaje se hacía más cercana Lucía ya me había ordenado comenzar a guardar la ropa de Margarita en baúles. Celeste vendría en el correr de la tarde a dejar el ajuar y con el permiso de Alejandro (que aún no sabía como obtuve) iría a la casa de ellos, era los últimos momentos que podría pasar con ellos y me partía el corazón tener que dejarlos y traerles tan amargos recuerdos en el proceso.

-Margarita, ¿quieres comer algo antes que llegue Celeste? -se encontraba con un camisón blanco, el cabello enmarañado y descalza mirando por el ventanal que daba al balcón.

-No quiero nada que puedas darme, te rendiste y ahora las cartas están sobre la mesa- un sentimiento de culpa me invadió, el tiempo no perdona al igual que ella no lo haría con nosotros.

-Lo estamos intentando, créeme hemos hecho todo lo que pudimos, pero hay tantas cosas en juego, no creo que me puedas perdonar nunca. -lágrimas comenzaron a caer de mis ojos sin poder evitarlo.

-Lo siento, fui demasiado dura es que esto me agobia, ustedes siempre han estado a mi lado y sé que sus vidas están en juego- la mire sorprendida- sé más de lo que piensan, a veces, aunque duela hay que hacer grandes sacrificios, por el bien común no quiero ver nuevamente en guerra a mi querido reino, solo hace unos meses se ha terminado, prefiero sacrificarme y que las personas sean felices, que vivan en paz. Así que por más que tengan todo para cancelar mi compromiso, yo iré y cumpliré.

-Eres demasiado noble, pequeña, has crecido demasiado en poco tiempo, estoy orgullosa de ti- diciendo esto la abracé fuertemente y sentí que ambas llorábamos.

-Oh, veo que he interrumpido un lindo momento, cada día más grandes y bellas – en la puerta se encontraba Celeste, me solté de Margarita y fui a abrazarla la extrañaba tanto.

-En cuanto a la peque no mientes, pero estás siendo demasiado benevolente en cuanto a mí.

Pasamos unas horas en la cuales logre que Marga comiera algo y riera, que por un instante fuera solo una jovencita de 15 años probándose vestidos y camisones.

Al llegar a la casa de los ancianos me encontré con Carlos, quien fabricaba un banco de madera al verme sonrió y salió a recibirme.

-Ya hacías falta por aquí, por cierto, la Brava te ha mandado los papeles, estábamos esperando a que vinieras, es peligroso ir diciéndolo por allí.

-Oh, yo también quería verlos, sobre todo ahora que queda tan poco. Estoy triste saben ya no hay marcha atrás, la niña se quiere casar, pese a todo.

-Esas cosas suceden todo el tiempo, no importa si eres rico o pobre, siempre se quiere conseguir algún beneficio y el matrimonio es la opción perfecta, al menos así lo ve la mayoría.

-Es una lástima, el amor debería ser la razón de unir dos vidas hasta la muerte.

Al traerme los papeles me impresione, parecían reales nada indicaba su origen fraudulento, diez días y una nueva aventura me esperaría.



PriscilaMartínez2014

Editado: 16.07.2019

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