Superlumínico

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Capítulo 28

—Por más reales que parezcan, debes tener cuidado y te recomendaría deshacerte de las ropas con las que llegaste— en ese momento sentí que mi mente hizo clic, las palabras de Shashan resonaron con fuerza en mi interior “Sabes los pantalones siempre esconden cosas, no deberías olvidarlo”.

— ¡Oh, por Dios! Tengo que irme, vendré antes de partir y gracias por todo son las mejores personas del mundo.

— ¿Está todo bien?

—Sí, no sé preocupen solo olvide hacer algo que me pidió Don Alejandro y ya saben cómo es.

Detesto mentir y más a alguien que me ha ayudado tanto, pero hasta que no tuviera la certeza de que secretos escondía esa prenda no diría nada, sentí una sensación que me recorría de pies a cabeza como cuando sabes que algo sucederá y eso cambiara tu vida por completo.

Al llegar me recibió la pieza vacía, era extraño no ver aquella melena pelirroja luchando por despertar. Allí, a la vista de quien entrara estaban esas tablas en la pared y sobre ellas una bolsa de ropas algo desordenadas, parecía que mis pasos fuesen a cámara lenta, sentía mi corazón latir desaforado. Al alcanzar mi objetivo tomé la dichosa prenda de un material desconocido y hurgué en sus bolsillos, varios papeles coloridos cayeron de este, pero uno de mayor dimensión destacaba.

Mis manos se sentían calientes y sudorosas, el sobre de aspecto amarillento se encontraba entre ellas, pero los nervios hacían que aún no pudiera develar su contenido. Decidí ver los arrugados papelitos de colores algunos eran de un brillante dorado y decían Ferrero Rocher, al acercarlos a mi nariz percibí un ligero aroma a chocolate; sin embargo, otros eran rosas, verdes, amarillos y en ellos se dibujaban frutos exóticos, el último era un maltratado papel de color celeste, al abrirlo decía Título de transporte y la fecha era simplemente imposible 18 de enero de 2018, casi 500 años después a la fecha en la que me encontraba, tenía que existir una explicación, pero que era Metro de Madrid y la tinta celeste, sentí que el mundo daba vueltas, pero logre controlarme.

Tuve que tomar una respiración profunda, antes de por fin poder abrir el sobre, la caligrafía era delicada y prolija, la tinta era fina nada que ver a la que usábamos con Margarita en sus olvidadas clases de francés.

Madrid, España a 31 de mayo de 1997

Querida Anne:

Si lees estas palabras, significa que ya no estoy más contigo, al menos físicamente porque en tu corazón siempre estaré…

Sentía que mi corazón saldría de mi pecho, no puede ser esto era a lo que se refirió mi abuela en su momento y como Shashan supo donde encontrar las respuestas, esa fecha, las referencias que nadie comprendía, mis recuerdos de lugares y cosas extrañas para esta época, mi cabeza comenzó a doler, hasta que la oscuridad me sumió.

Era tan pequeña, estaba escondida debajo de la mesa los gritos eran muy fuertes hasta que cesaron, pasaron horas hasta que mi padre fue a mi búsqueda, ese día ella se fue y no regresó.

Los años pasaron y algunos niños se reían de mi cabello esponjado, pero mi abuela siempre decía que debía ignorarlos, preparaba té y servía galletas de miel, era como ritual para endulzarme el alma cada vez que estaba triste.

La adolescencia llego y los chicos también, un primer beso bastante horrible y de sorpresa en una sala de cine, me llevo a unos meses algo locos, hasta que con el corazón roto quedé y me cerré a cualquier relación duradera, mi padre feliz y mi abuela siempre diciendo que debía darme la oportunidad, si supieras que unos ojos ambarinos no me dejan tranquila, te reirías de mí.

Algo se desgarro en mi pecho, esos pasillos blancos eran del hospital, el cáncer ese mal silencioso que se lleva tanta gente y destruye tantos hogares, se la llevo y ya nada fue igual.

Imágenes de días y días encerrada en mi cuarto, apenas comiendo y sin poder salir de ello, por más de un año eso sucedió, hasta que, con el apoyo de mi familia y profesionales, logre ver poco a poco la superficie, entonces la carta llego de manos de mi abuelo y un deseo me trajo aquí.

Abrí mis ojos, la cabeza me punzaba y Manuel me tenía entre sus brazos, me miraba nervioso y preocupado, solo pude susurrar.

—Lo recuerdo todo…

Y la inconsciencia lo cubrió todo nuevamente.

 

 

Hola, después de tanto tiempo he vuelto! Lo lamento tanto, estaba sumamente desbordada y eso provoco un bloqueo tremendo, no salía y no salía este capítulo. Pero aquí estoy con todo.

Espero le haya gustado, como ven nuestra querida Julianne lo recuerda todo!!!!

Se viene el viaje y algunos misterios empezaran a develarse.

Saludos, desde una pequeña parte del mundo.

Priscila Martínez



PriscilaMartínez2014

Editado: 16.07.2019

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