Supersticiosa

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10. Héroes.

Me sumí un momento en la oscuridad, sin fuerzas, con humo en los pulmones impidiéndoles hacer su trabajo como era debido. Las llamas habían aumentado de tamaño, lo sentía a mi alrededor, y con ello el calor, el cual había incrementado haciéndolo insoportable.

El dolor en mi espalda aumentaba, el golpe de aquella parte de la viga, por muy pequeña que fuera, había hecho un desastre con mi columna, dejándome una pequeña parálisis de la parte baja de la espalda hacia abajo.

Comencé a toser sin abrir los ojos, solo quería que el dolor en mis pulmones por inhalar el humo pasara. Sentí un ligero dolor en mi mano derecha, algo me quemaba, abrí los ojos y observé con horror como mi mano era sometida por las leguas de fuego. Chillé por el dolor y la quité, sacudiéndola, tratando de hacer que las llamas en ella se extinguieran. Lo logré luego de unos segundos de agonizante dolor, observando la parte ennegrecida con el ceño fruncido.

Algo tocó mi mejilla con suavidad, era un tacto que conocía a la perfección, medio sonreí al ver a Floppy a mi lado, saltando de un lado a otro.

-Hola, pequeño.-Murmuré con la voz ronca, tosí estruendosamente y dejé caer mi cabeza sobre el suelo, ésta punzaba y mi frente estaba perlada de sudor.

Floppy movió su nariz de forma chistosa, me contuve de reír, si lo hacía el poco aire puro que tenía en los pulmones sería reemplazado por humo, acabando con mi vida de manera lenta y agonizante.

Miré a Floppy por el rabillo del ojo, ¿cómo era posible que ese pequeño animal hubiera podido pasar entre todos los escombros y haber burlado al fuego? ¿Cómo era posible que él estuviera conmigo a esta magnitud del incendio?

-¡Scarlett!-¿Estoy delirando o esa voz llamándome es de Dark?

Sentí una mano a mi espalda, grande pero reconfortante.

-¡La encontré!-Definitivamente estoy delirando, Dark no puede estar aquí, a mi lado.-Bien hecho, pequeño.

Observé como Floppy asentía y se desmaterializaba frente a mis ojos.

Repentinamente todo se volvió negro a mí alrededor, no porque me hubiera desmayado sino porque un manto de oscuridad me había envuelto.

-No te asustes.-Murmuró Dark con suavidad en el oído, asentí.

-Aquí estoy... ¡Scarlett!-Exclamó Hulk a mi lado derecho, ya que Dark se encontraba en el izquierdo.- ¿Puedes moverte?

-No, ya lo intenté, una parte pequeña de una viga se desmoronó y cayó sobre mi espalda, creo que he perdido la habilidad de caminar.

-Tú la cargas y yo nos cubro.-Murmuró Dark a Hulk.

-Okey.-Sentí unas manos a la altura de mi pecho y parte de mi abdomen, me giraron con delicadeza y pude observar el mundo a mí alrededor.

Todo era negro, solo podía ver a Dark y Hulk con claridad entre toda esta oscuridad.

-Jamás imaginé qué diría esto pero…estoy feliz de verlos.

-Menos charla, más acción.-Murmuró Hulk antes de poner un brazo en mi espalda y otro bajo mis piernas, para luego levantarme del suelo. Enrollé mis brazos alrededor de su cuello y volví a mirar a mi alrededor, buscando una explicación del porque la oscuridad nos cubría.

Y lo vi.

De la mano de Dark salía un rayo de oscuridad, el cual se convertía en un pequeño domo el cual nos cubría y aislaba del humo y el fuego, parecía una fuente de oscuridad humana y andante.

Abrí la boca sorprendida y me solté por un momento de Hulk, haciendo que mis codos golpeen sus brazos y haga que casi caiga, por suerte logró a atraparme.

-Tú... ¿cómo?-Murmuré sorprendida, ¿qué demonios estaba pasando?

-Te lo explicaré luego, Amett, guíanos.-El susodicho asintió y sus ojos se tornaron completamente verdes, miró a su alrededor, pareciendo aturdido, y varias siluetas blanquecinas nos rodearon, saliendo de la protección del domo y volviendo a aparecer, Hulk comenzó a caminar, siguiendo a las siluetas.

Se escuchó un chirrido y luego el techo sobre nosotros se derrumbó, el pequeño domo se agrietó un poco y humo comenzó a llenarlo lentamente.

-Mierda, más rápido, Amett.-Gruñó Dark, el susodicho asintió y las siluetas apretaron el paso.

-La puerta delantera está bloqueada, están buscando la otra, esperen...-Murmuró.

-Al entrar la pasé de largo.-Tosí.-Está en la cocina, por aquí.-Señalé el camino y las siluetas siguieron la dirección de mi dedo, comenzando a caminar y, por inercia, Hulk las siguió.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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