Supersticiosa

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11. Explicaciones.

Scarlett’s POV

-Quiero respuestas, ahora.-Exigí, cruzando mis brazos a la altura de mi pecho.

Me encontraba sana y salva en mi casa, habían pasado dos días del incendio y estos idiotas a los que comienzo a llamar amigos se dignaron a aparecer apenas hoy.

Al parecer el golpe no había sido tan grande como todos creían, el pedazo de viga que había golpeado mi espalda había ocasionado un hematoma gigante y una pequeña bolita se formó en mi espalda, ocasionando una parálisis temporal, después de un masaje lleno de dolor la bolita había desaparecido llevándose consigo la parálisis. Y la quemadura en mi mano no había sido tan grave, por lo que solo debía ponerme una especie de ungüento durante unos días y ya estaba.

-Hola, Scarlett, me alegro que estés bien, igual lo estoy, gracias por preguntar.-Dijo Dark con sarcasmo, una pequeña sonrisa se plasmó en mis labios sin poder evitarlo.

-A nadie le importa si estás bien o mal, si estés vivo o muerto, ahora lo único que me importa es saber cómo demonios hicieron eso durante el incendio.

-¿Hacer qué?-Dijo Hulk con inocencia fingida, lo fulminé con la mirada.

-Sabes bien a lo que me refiero, hablen ya.

Dark me miró con exasperación e intercambio una mirada con Hulk, este asintió.

-Somos como tú.

-¿Cómo?-Pregunté sin entender.

-Sí, bueno, no exactamente, todavía no sabemos con exactitud lo que tú haces, pero tenemos una idea.

Palidecí, ¿sabían mi secreto mejor guardado?

-N-no sé d-de que es-están hablando.-Tartamudeé, demonios.

-Tú...desapareces, Scarlett, y luego reapareces, es sumamente extraño.

-Dinos ¿qué es lo que puedes hacer?

Suspiré, no me quedaba de otra más que creerles si quería respuestas.

-Puedo ver el futuro. Tengo premoniciones, puedo saber lo que va a pasar dentro de una semana o minutos. También puedo ver el pasado si toco alguna pertenencia de la persona de la cual quiero saber lo que hizo.

Ambos asintieron y se miraron, alcé una ceja y esperé su explicación.

-Les toca.-Ambos suspiraron, Dark fue el primero en hablar.

-Yo puedo manejar las sombras a mi antojo, es de ahí de donde viene Floppy, yo lo creé para observarte y cuidarte.

-¿Todo tipo de sombras?

-Sí.

-No necesito que me cuiden.-Hice un mohín con los labios.

-Gracias a él fue que te encontramos en el incendio.

-Tu turno, Hulk.

-Yo puedo ver cosas inánimes, almas, fantasmas en pocas palabras, y sé hacer levitar algunas cosas, aún lo estoy perfeccionando.

-¿Qué fue lo que hiciste en el incendio? Tus ojos se tornaron completamente verdes

-Llamé a todas las almas en un radio de 5 kilómetros para que nos ayudaran de escapar, dejándoles posesión de mi cuerpo por unos minutos.

-¿Desde cuándo pueden hacerlo?

-Desde niños, un día, cuando tenía cuatro años, dijo mi madre que me vio hablando solo en el jardín, se le hizo normal pero chilló de terror al ver a un gran perro negro saltar sobre mí, salió de inmediato y la sombra se esfumó.

-Lo mío empezó cuando tenía seis, mi hermano mayor había muerto en un accidente automovilístico y según mi padre yo le decía que él me visitaba todas las noches, luego fue en el parque, vi a un pájaro bebé caer y simplemente levanté una mano y levitó devuelta a su nido.

Asentí tratando de asimilar todo, estaba emocionada, había más personas como yo, o bueno, casi como yo.

-¿Y lo tuyo?

-Comenzó a los cinco, era de noche y llovía, vivíamos en un departamento, yo compartía cama con Lourdes, entonces comenzó a llover más fuerte y a relampaguear más seguido, durante un relámpago pasó, de un segundo a otro ya no me encontraba en mi cama siendo abrazada por Lour, sino que me encontraba a lado de mi vecina del 115, ella miraba al cielo y después hacia abajo, ambas nos encontrábamos en la azotea del edificio, ella sollozó y sin más se lanzó al vacío, regresé a mi cama con Lour llorando, salté de ésta, desperté a mis padres y junto con ellos corrimos escaleras arriba, llegamos a tiempo para salvar a mi vecina.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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