Supersticiosa

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13. Interrogatorio.

Desperté sobresaltada al escuchar a alguien gritar mi nombre, me senté sobre el sofá y miré desorientada a todos los que me rodeaban, los cuales eran: mis amigos, mi familia y la policía.

¿Qué he hecho ahora?

-¿Hola?-Dije insegura.

-Buenas noches, señorita Foster, soy el oficial Claeson, este es mi compañero el oficial Benson, si no le importa le haremos unas cuantas preguntas.-Asentí, prosiguió.- ¿A qué hora regresó, aproximadamente, a su casa?

-Cerca de las 6:00, tal vez 6:30 de la tarde.

-¿Por qué tan tarde? Tengo entendido que usted sale a las 2:30 del instituto.

-Se encontraba aquí con nosotros en el departamento, la había invitado a ver una película.-Dijo Hulk.-Luego de un rato Dark llegó y ambos se pusieron a discutir.

-Si no les importa, ¿podría decirnos el motivo de la discusión?

-Es cosa de Scarlett y yo, no creo que sea de su incumbencia.-Dijo Dark con el ceño fruncido.

-Lo lamento, no queríamos importunarlo.-Claeson volvió a centrar su atención en mí.-Al momento de llegar a su casa, ¿notó la presencia de dicho intruso, Karl McCall?

-No, sólo entré, anuncié mi presencia con un grito y al no recibir respuesta  le resté importancia, así que caminé hasta mi nevera y saqué una manzana, luego escuché un golpe proveniente de mi habitación y entonces fue ahí cuando supe que había alguien en mi casa.

-¿Qué fue lo que hizo después?-Me tensé al igual que Dark y Hulk, ¿cómo podía explicar que salí sana y salva de mi casa y que mis amigos acudieron a mi rescate?

Obviamente no podía decir: usé mi poder psíquico que ningún otro ser humano normal posee y me comuniqué con mis amigos por medio de un conejo mascota proveniente de las sobras.

-Me escondí y llamé a mis amigos, les pedí ayuda y Carlos salió de mi habitación, me llamó y me dijo que no quería hacerme mucho daño, entré en pánico he hice lo que cualquier ser humano hubiera hecho, salí de mi escondite, le arrojé la manzana al rostro y salí corriendo fuera de mi hogar, al salir me encontré con mis amigos y nos fuimos corriendo hacia aquí.

Benson asintió mientras anotaba todo lo que había dicho, Claeson solo me miraba fijamente, me removí incómoda en mi lugar.

-¿Vive cerca de aquí, señorita Foster?

-A unas seis o siete cuadras.-Dije, ambos oficiales intercambiaron una mirada, los miré confundida.

-¿Cómo llegaron tan rápido sus amigos?-Intercambié una mirada con los dueños del departamento, Dark carraspeó.

-Scarlett ha tenido un día muy...agotador, si es todo les agradecería que se retiraran de mi departamento.-Dijo Dark con una sonrisa forzada, ambos oficiales se miraron entre sí y se levantaron del sofá contiguo al mío.

-Gracias por su cooperación, llámenos si ocurre otro incidente.-Dijo Claeson entregándome una tarjeta, asentí y ambos salieron del departamento.

-Bien, nos vamos.-Anunció mi padre, todos se levantaron de sus lugares a excepción de Dark, Hulk y yo.-Vámonos, Scarlett.

Miré detrás de mí para buscar a alguien más con mi mismo nombre, al no ver a nadie volví mi vista al frente y me señalé a mí misma diciendo un mudo "¿Yo?"

-Sí, tú, vámonos.-Suspiré y miré a mi padre con ojos de cachorrito, no quería irme.-Gracias, chicos, por todo.

-Scarlett puede quedarse, si ella quiere.-Propuso Dark, Hulk asintió de acuerdo, sonreí al instante y dije que sí.

-No, tú vienes con nosotros.-Dijo mi padre con dureza.

-Pero...

-Nada.-Volví a suspirar y me levanté, les dije adiós con la mano a los chicos y salí del departamento sin esperar a nadie.

Troté por las escaleras y salí a la calle, donde una ventisca helada me recibió, miré a ambos lados de la calle y crucé esta. Llegué a mi casa antes que todos, abrí la puerta con precaución y entré, todo estaba en silencio y a oscuras, traté de encender la luz, no lo hizo.

Saqué mi celular de mi bolsillo trasero del jean y encendí la lucecita, haciendo que una parte de mi casa se iluminara, subí las escaleras y caminé hasta mi habitación con el ceño fruncido y los sentidos alertas.

Al momento de entrar en mi habitación alguien se abalanzó sobre mí, me cubrió la boca impidiéndome gritar o hablar, el pánico comenzó a recorrerme, miré a mi atacante y me llevé una sorpresa al ver a Austin.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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