Supersticiosa

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16. Sola.

-Creo que deberíamos conseguirte una habitación, pasas más tiempo acá que en tu casa.-Dijo Dark cuando me vio acurrucada en el sofá.

-Podríamos remodelar la de huéspedes...

-No necesito una habitación, chicos, por mi puedo quedarme en la cama de Hulk o aquí.-Abracé al sofá.

-¿Ustedes dos están juntos?-Preguntó Dark señalándonos a Hulk y a mí mientras entrecerraba los ojos.

-¿Qué? No, por supuesto que no.-Dijo Hulk con nerviosismo.

-Sólo somos amigos.-El peliverde asintió.

-Pero ustedes son tan...unidos, siempre están juntos.

-Él es como mi amigo ahora, tú también lo eres, aunque seas un idiota.

-Debes hacer algo por lo que le hicieron a Scarlett.-Dijo Austin desde la cocina, él cocinaba mientras nosotros hablábamos.

-No puedo, si hago algo alguien podría sospechar...

-¡Acaban de golpear a tu amiga! ¿Y tú popularidad es lo único que te importa? Eres increíble.

-No es necesario que hagas algo, Dark.-Dije con la voz algo rota, me levanté del sofá.-Iré a darme una ducha.

Tomé mi mochila de la isla de la cocina y caminé a pasos rápidos al baño, cerré con traba la puerta y me recargué sobre esta.

¿Cómo fui tan tonta al no darme cuenta que no le importaba en lo más mínimo? Se supone que los amigos se cuidan entre sí, sin importar si pierden algo en el intento.

Pero con Dark no es así, sólo le importa su maldita popularidad y ya. Suspiré con pesadez, tal vez y Hulk solo finja ser mi amigo, ¿y Austin? Sólo lo conozco de hace dos días, tres como máximo.

No tenía amigos, estaba sola.

Me desvestí, abrí la regadera y entré, sin esperar a que el agua caliente saliera, solo entré y dejé que el agua helada me envolviera. Luego de veinte minutos bajo el agua salí y me vestí con lo que me había traído Austin: ropa interior, me sonrojé al pensar en él mirando mi ropa interior, un short blanco y una camiseta del mismo color con un unicornio en el centro.

No me trajo zapatos así que me coloque mis Converse negras y salí del baño, desenredando mi cabello con las manos.

-¿Alguno de ustedes tiene un cepillo que me preste?-Los tres centraron su atención en mí, Austin dejo caer un vaso con agua al suelo, éste se estrelló en miles de pequeños cristales.- ¿Qué?

-¿No te has visto en un espejo?-Dark me tomó del brazo y me posicionó frente a uno, ahogué un grito.

Mi ojo morado ya no tenía ese color, sino que ahora estaba negro y mi pómulo derecho estaba morado con unos cuantos tonos verdosos. Parecía como si un camión hubiera pasado sobre mi rostro.

-N-no está t-tan mal, necesito que me pre-prestes unos lentes oscuros y asunto arreglado.-Tartamudeé, Hulk negó con la cabeza con desaprobación.

-No puedes siempre estar usando lentes oscuros, Scarlett. Tienes que hacer algo.-Dijo mirando a Dark, él miró mi rostro y negó con la cabeza, cabizbajo.

-No puedo, mi estatus social....simplemente no puedo, lo lamento.-Me miró, sonreí falsamente.

-No te preocupes, tengo todo controlado.

Mi celular comenzó a vibrar en mi bolsillo, lo saqué y contesté sin ver el identificador de llamadas.

*Llamada:

-¿Hola?

-Dime dónde estás.

-¿Para qué quieres saberlo, Charlie?

-Soy tu hermano mayor, tengo derecho a saber dónde está mi hermanita, además, tenemos asuntos pendientes que hablar.

-Mi hermano mayor no me habría dejado un maldito ojo morado por droga, así que mide lo que dices.

-Solo dime dónde estás.

-Además, no tengo nada que hablar con...

-Dime dónde estás e iré por ti.

-En el departamento de Dark y Amett, no te molestes que ya voy yo.-Y colgué sin darle tiempo de responder.*

-Me tengo que ir, nos vemos en el instituto.-Caminé con rapidez hacia el baño, tomé mi mochila y me despedí con un beso en la mejilla de cada uno.

-Está anocheciendo, déjame llevarte.-Me pidió Dark, tomándome por el brazo y deteniendo mi andar.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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