Supersticiosa

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17. Shock.

Cinco días después...

Entré en shock después del descubrimiento sobre mi soledad, eso fue lo que me diagnosticó el médico al ver que no hablaba, tenía la mirada perdida y no comía lo que me daban.

Luego de que entrara en shock no recuerdo muy bien lo que pasó, creo que me desmayé, según lo que me ha contado Hulk, creo que debería comenzar a llamarlo por su nombre.

Ahly se encuentra desaparecida y han arrestado a mi hermano, al parecer por ser cómplice del secuestro de la primera. Me dieron tres días en la prisión de la estación de policía como castigo por haber matado al hombre, no se fue a mayores dado que fue en defensa propia.

En cuanto salí noté que nada era igual de como hace dos semanas cuando nos mudamos, todo volvía a ser igual que en Seattle, solo que sin Ahly y Charlie. Mi padre y mi tía me ignoraban, Lour apenas y me prestaba atención, no sabía nada de los chicos desde que me visitaron la última vez en prisión, hace dos días de eso.

Voy de camino al instituto, con todo y shock. No sé cómo funciona, puedo razonar, ver e inclusive escribir para contestar, pero cuando quiero hablar simplemente las palabras no salen de mi garganta.

Al entrar por la puerta todo quedó en silencio, todos, inclusive los maestros, guardaron silencio y me miraron expectantes, como si esperaran que sacara una daga en ese preciso momento y comenzara a apuñalar a todos.

Me enderecé y tomé con fuerza las asas de mi mochila, recuerda tus reglas, Odette. Comencé a caminar por los pasillos con la mirada indiferente y la frente en alto, demostrando que no me intimidaban y me importaba poco lo que pensaran de mí.

Llegué a mi taquilla y saqué los libros que correspondían, la cerré y caminé a mi salón, me tocaba biología.

Al entrar Myrtle se encontraba sentada a lado de Dark, cada tanto le besaba una mejilla o la nariz,  qué asco.

-"Fuera de mi lugar, Myrtle".-Escribí y se lo mostré.

-Este ahora es mi lugar, largo de aquí, asesina.-Me miró con repulsión, Dark se dedicó a mirar al suelo.

-"No soy ninguna asesina, y quítate..."

-¿Hay algún problema?-La voz del maestro García me sobresaltó.

-"Myrtle no quiere darme mi lugar."

-Yo la he puesto ahí, señorita Foster.-Lo miré sin comprender.-El director nos ha dado la orden a todos los maestros de mantenerla apartada de los demás alumnos.

-"¿Qué? Eso es discriminación."-Escribí con algo de enojo.

-Es eso o ser expulsada.-No le contesté.-Acompáñeme por favor.-Ambos salimos del salón y me guio a uno en la planta alta, donde un guardia y una mujer pelirroja me esperaban.-Suerte.

-Soy la teniente Eamon, seré tu profesora de todas las materias hasta que termine el semestre.

Asentí y ambas entramos en el lugar. Nos pasamos todo el horario de clases arriba, no se me tenía permitido bajar ni siquiera para comer.

Tomé mis cosas cuando el timbre de salida sonó, me despedí de Rachel y del guardia, y bajé trotando las escaleras.

Al momento de llegar a la planta baja un huevo me golpeó en la cabeza, haciendo que pierda el equilibrio y caiga, mis cosas rodaron por el suelo de mármol pulido. Miré hacia arriba y vi que todos mis compañeros de instituto estaban congregados a ambos lados del pasillo, cada uno con dos o tres huevos en las manos.

Todos estallaron en carcajadas al ver mi cabello color caramelo lleno de huevo. Bufé con exasperación y recogí mis cosas, me levanté y encaré a todos.

-"Wow, me sorprendieron, tirarme huevos, es la maldita broma más genial del planeta.-Escribí con sarcasmo.-A tu padre debió de costarle mucho trabajo poner tantos huevos, Myrtle, oh, cierto, recordé que no tiene."

Todos estallaron en carcajadas al ver el rostro rojo de furia de la susodicha, tomó otro huevo de la canasta que se encontraba frente a ella y me lo tiró, lo esquivé con éxito.

-Para salir tienes que cruzar este pasillo, asesina, y nosotros te daremos una lección.-Alguien me empujó por detrás haciendo que quede finalmente en medio del pasillo.-A ella.

Todos comenzaron a tirarme huevos, comencé a correr por el pasillo mientras los huevos me daban por todas las partes del cuerpo. Había llegado casi al final hasta que Hulk y Dark se pararon frente a mí, con Myrtle en medio de ambos.

-Todavía no hemos acabado contigo.-Sentenció ella, miró a Dark.-Haz lo tuyo, Dark.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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