Supersticiosa

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33. Baile de otoño.

Llegamos justo a tiempo al baile, bueno, con cinco minutos de retraso, pero no creo que sea de mucha importancia.

Seguí con la mirada a Dark, el cual rodeaba el auto para abrirme la puerta, tomé su mano con una sonrisa y bajé del auto, él rodeó mi cintura con un brazo y juntos caminamos  a la entrada, donde un hombre castaño y una mujer ya mayor de cabello platino recibían a los invitados.

-Si tienes un mal presentimiento o algo, me dices y nos iremos de inmediato.

-Tranquilo, Dark, nada malo puede pasar en un baile de caridad.-Le sonreí y casi al instante sentí un vacío en el estómago, dejándome momentáneamente sin aire, lo disimulé lo mejor que pude.

-Muchas gracias por asistir.-Nos dijo la mujer mayor con una sonrisa.-Significa mucho para esos niños enfermos.

-No ha sido nada.-Le sonreí y miré al hombre a su lado, él me miraba fijamente, pasmado, como si hubiera visto un fantasma.

- ¿Desean comprar un boleto para la coronación? Quién sabe, podría ser usted la ganadora de este año.

-Deme dos, por favor.-Pidió Dark sacando su billetera                 

-Con gusto.-Ella me tendió dos boletos y Dark le dio diez dólares.-Disfruten del baile.-Nos deseó y miró al hombre.-Jax, preséntalos.

-Sí, madre.-Nos sonrió de manera forzada y se acercó a nosotros, él era un poco más alto que yo y tenía unos envidiables ojos azules.- ¿Cuáles son sus nombres?

-Dark Smith y Scarlett Foster.

-¡Y con ustedes…!-Comenzó a decir Jax por un micrófono.- ¡Scarlett Foster y Dark Smith!

Tomé el brazo que Dark me tendía, entrelazando nuestros brazos, para luego caminar a la par por las escaleras, forradas por una alfombra roja, alcé la barbilla, orgullosa de mi pareja, y miré a todos los espectadores, que eran muchos, con el rostro inexpresivo, idéntico al de Dark.

-¡Hacen una hermosa pareja! ¿No lo creen?­-Ambos sonreímos un poco ante las palabras de Jax.-Por favor, ¡recibámoslos con una cálida bienvenida!-El lugar estalló en aplausos y un fotógrafo nos detuvo en el último escalón de la escalera.

-Sonrían.-Pidió, sonreí al igual que Dark y puse una mano en mi cintura mientras Dark se acercaba más a mí, rodeando mi cintura con un brazo, entrelazando sus dedos con los míos. El flash de la cámara me cegó momentáneamente.-Perfecta, pueden pasar por ella en la salida.

-Gracias.-Le dije y seguimos nuestro camino, su brazo nunca dejó mi cintura.

-Somos la pareja del año.-Dijo él, emocionado, reí y me senté, él corrió la silla a mi lado y se sentó, entrelazando con rapidez su mano con la mía.-¿Sabes? He estado todo el día nervioso, éste es el primer baile al que asisto.

-¿Qué?-Abrí los ojos como platos, sorprendida.- ¿En serio?

-Sí.-Rió.-Digamos que no era muy popular en la secundaria, en ese entonces usaba frenillos y me peinaba de una extraña manera, por lo que las chicas huían de mí y también se burlaban, así que cuando invitaba a alguna al baile siempre me rechazaban por lo que me quedaba en casa viendo películas con Emily.

Lo miré enternecida y le di un apretón en la mano, ocasionando que una chispa salte entre ambos y yo sea transportada a la adolescencia de Dark.

Tomé una respiración profunda y peiné mi cabello lleno de spray para luego acercarme a Nancy BecMan, mi amor platónico desde que entré en la secundaria.

-H-hola, Nancy.-Dije y sonreí con nerviosismo, mostrando mis frenillos.-M-e pregu-guntaba si…

-¡Iugh! ¡Dientes de hojalata acaba de escupirme!-Chilló ella y me empujó, haciendo que mis comics de Capitán América caigan al suelo.-Hazte un favor y no me vuelvas a hablar, ¡nunca más!

Asentí, cabizbajo, y recogí con las manos temblorosas mis comics. Me levanté de un salto y corrí fuera de la escuela con lágrimas cayendo por mis regordetas mejillas, chocando accidentalmente con una chica castaña.

-L-lo lamento.-Sollocé, ayudándola a recoger sus cosas.                  

-No pasa nada.-Me sonrió y sus ojos mieles brillaron, ella frunció el ceño al verme.- ¿Por qué lloras?-Aparté la mirada y no contesté.-Okey, no me incumbe, pero sea cual sea la razón por la que lloras no vale la pena, ¿de acuerdo? Y más si es por la idiota de Nancy BecMan.-Ella me tomó de la mano y me dio un apretón, la  miré sorprendido y ella me guiñó un ojo.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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