Supersticiosa

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40. Un par de pelirrojos.

Una semana después...

Oficialmente creo que me he quedado sin amigos, sin contar a Austin, él sí me quiere, aunque, claro, tal vez el hecho de que compartamos sangre influye en eso.

Hulk se enteró que me besé con Dark y bueno, ya no me habla, otra vez; Dark y yo hablamos al día siguiente de la fiesta y todo salió mal, en otras palabras: le dije que solo lo veía como un amigo y que no estaba interesada en nada por el momento, por lo que creo que rompí su pequeño corazón mujeriego; Clark tampoco me hablada por la "ley de los primos con el corazón roto", ¿idiotez? Sí, ¿pero que se le va a hacer?

Una notificación en Facebook me alarmó, hoy era cumpleaños de mi hermano, Charlie, y lo había olvidado.

Demonios.

Por más que él me odiara y me dijera de cosas seguía siendo mi familia, no podía no felicitarlo en persona ni abrazarlo, era mi deber como hermana, y una vez que acabara con mi cometido, me largaría al cine con mi otro hermano.

Salté de la cama y corrí a mi armario, lo abrí de par en par y saqué lo primero que mis manos tocaron. Me quité el pijama con rapidez y me puse unas medias negras hasta la cintura, un top negro que dejaba a la vista mi ombligo, una falda a mitad de los muslos del mismo color y mi sudadera favorita negra tirando al gris en la cual se leía "Star Wars" en grandes letras con contorno amarillo.

Cepillé mi cabello y amarré un listón amarillo a su alrededor, me miré en el espejo e hice un mohín, me quite el listón y lo sustituí por un moño negro sosteniendo mi flequillo hacia el lado izquierdo, despejado mi rostro.

Regresé al armario y busqué algo con que calzarme los pies, al final opté por unas botas estilo militares negras con un poco de tacón, até las agujetas con rapidez y me miré en el espejo con ojo crítico.

Algo faltaba.

¿Maquillaje, tal vez?

Gruñí y caminé hacia la repisa más alta del armario, me puse de puntitas y saqué el mini estuche azul donde guardaba el poco maquillaje que tenía del fondo de la repisa. Miré su contenido y opté por ponerme un poco de rímel, delineador negro y gloss de labios con olor a goma de mascar, era el único que tenía.

Miré satisfecha mi reflejo, tomé mi celular y salí de mi habitación, caminé hacia la puerta principal con cuidado de no tropezar, ya que todo el departamento se encontraba en penumbra, escuché un carraspeo y las luces se encendieron, mostrándome a mis cuatro amigos mirándome con atención, en la pantalla se encontraba una película en pausa.

-¿Saldrás?-Preguntó Clark por ellos, los otros tres miraban mi atuendo y rostro sorprendidos.

-Sí, hoy es cumpleaños de mi hermano.-Austin elevó la mirada con rapidez, sentí mis mejillas arder.-Mi otro hermano.

-¿Regresarás tarde?-Pregunto él, negué con la cabeza.

-Regresaré en una hora o dos, no es como que quiera estar con mi familia mucho tiempo.-Me encogí de hombros.-Oh, y espera mi llamada, tú y yo vamos a salir esta noche.-Sonrió abiertamente y asintió.

-¿Quieres que te lleve?-Preguntó Dark mirándome a los ojos, dudé y luego de un minuto asentí.

-Sí, si no es mucha molestia.

-Para nada.-Se levantó, más animado, miró a nuestros amigos amenazantes.-Denle play a la película y los haré ver un maratón de Bob esponja.

Todos bufaron y asintieron.

(...)

-Bien, llegamos.-Anunció Dark, levanté la mirada del libro que estaba leyendo y miré por la ventana del auto, observando mi antiguo hogar.

Suspiré y con manos temblorosas desabroché mi cinturón de seguridad, alisé mi cabello en un gesto nervioso y sentí una cálida mano posarse en mi pierna, miré a Dark con rapidez.

-Tranquila.-Murmuró, mirándome a los ojos.

-No puedo estar tranquila, ha pasado mucho tiempo y demasiadas cosas...-Dije mirando hacia la nada.

-Hey.-Tomó mi barbilla con una de sus manos e hizo que girara a verlo.-Todo estará bien.-Sus ojos grisáceos me escrutaron fijamente, robándose mi respiración.

-No puedes prometerme eso.-Murmuré.

-No puedo prometerlo, pero puedo demostrarlo.-Dijo cada vez más cerca de mi rostro, ¿en qué momento se había acercado tanto?

Miré sus labios y luego sus ojos, en los cuales brillaba la duda y el temor, temor a que volviera a rechazarlo.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

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