Supersticiosa

Tamaño de fuente: - +

46. Seattle.

Abrí los ojos, desorientada.

-¡Despertó!-Exclamó Heath mirándome a los ojos, emocionado.

-En serio estoy pensando alejar a mi hermana de todos ustedes.-Dijo Austin con el ceño fruncido, me senté derecha sobre ¿el asiento de avión?

-¿Adónde vamos?

-A Seattle, órdenes de Karl.

-¿Qué? ¿Por qué?-El dulce rostro ensangrentado de Lily apareció en mi mente.- ¿Y qué ocurrió con Lily?

-Vamos a visitar a Brian Jacobsen.-Todos desviaron la mirada.-Y sobre Lily...ella... Cayó en coma, lo lamento Scarlett.

Recargué mi espalda sobre el asiento de cuero del avión, mi frente se encontraba perlada de sudor.

-¿Cómo... cómo ocurrió?

-Simplemente pasó, al parecer lo que sea que le haya ocurrido causo daños cerebrales, los médicos dicen que puede tardar años en despertar.

Cerré los ojos con fuerza, notando el escozor de las lágrimas en mis ojos.

No voy a llorar, no pareceré débil frente a ellos.

Una cálida mano se posó sobre mi hombro, abrí los ojos encontrándome con la mirada preocupada de Dark, sonreí falsamente.

-Estoy bien.-Mentí, él negó con la cabeza y me abrazó, luego de unos segundos sollocé contra su pecho.-Olvídalo, no estoy bien.

-Claro que no lo estás.-Murmuró con la barbilla apoyada en mi cabeza.- ¿Podrían?

-Ehh, claro, tú le cuentas el resto.-Dijo Heath, Dark asintió.

Me asomé por el hombro de Dark y al comprobar que ya no quedaba nadie en la habitación rompí a llorar.

-Shh, lo sé, duele pero juntos lo superaremos.-Dijo Dark besando mi coronilla repetidas veces.

-Ella era la última persona que me quedaba en el mundo, ¿no lo entiendes? Yo la vi crecer, escuché su primera palabra, la vi caer y levantarse dando sus primeros pasos, ella es, era mi hermana pequeña.-Dije con la voz rota.- Mi primo y hermano me culpan por lo que nos ha sucedido últimamente y ahora Lily está en coma.-Sollocé.-Estoy sola, Dark, sola.

-Por supuesto que no, me tienes a mí, aquí y ahora.-Hizo que lo mirara a los ojos.-Nunca te dejaré, ¿lo entiendes?

-Pero...

-Nada.-Depositó un corto beso en mis labios.-Ahora pon una sonrisa, una pequeña.

-No puedo.

-¿Quieres ver que sí?-Sonrió pícaro y comenzó a darme besos por todo el rostro y a hacerme cosquillas, solté una risita que pronto se convirtió en una estruendosa carcajada.- ¿Lo ves?-Dijo orgulloso de sí mismo.

Sonreí de lado, lo tomé por el cuello de la camiseta y coloqué mis labios contra los suyos en un beso lento.

Murmuró algo contra mis labios, fruncí el ceño y me separé.

-¿Eh?

-Nada.-Se sonrojó levemente, reí.

-Bien, ahora, ¿qué es eso que debes decirme?

-Como Heath te ha dicho vamos de camino a Seattle, ahí nos quedaremos dos semanas y haremos cosas para Karl.

-¿Qué tipo de cosas?

-No lo sé, encargos o algo así.

-¿Qué ocurrirá con el instituto? ¿Y con tu padre?

-Karl ya lo ha arreglado, creo.-Asentí, pensativa.

-¿Te quedas conmigo un rato?-Asintió, sonreí y se sentó a mi lado, con el codo bajó el reposa-brazo y me rodeó los hombros con un brazo.

Enterré la cabeza en su cuello y aspiré su aroma a cigarrillos, sonreí y dejé mi cabeza ahí, cerré los ojos y me dejé  llevar al país de los sueños.

(...)

-Hemos llegado, despierta a los tórtolos.-Murmuró una voz un tanto lejana, casi al instante sentí que alguien me sacudía por los hombros.

Gruñí y manoteé la mano que me sacudía, acurrucándome más en Dark.

-¿Acabas de ronronearme en el cuello?

-¿Ronroneé?-Abrí lentamente los ojos, sentí a Dark asentir.-Uy.

-Dark quita las manos de encima de mi hermana, ahora.

-El "por favor" es un factor muy importante.-Murmuré abrazándome más a Dark.-Cinco minutos más, chicos, tengo sueño.



ElizaKmarena

Editado: 10.09.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar