Supervivencia

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Capítulo 7

Era in infectado, uno de los especiales. Richard se había convertido en eso. Su expresión se compuso enseguida, pero la mía permaneció de la misma manera. Sentí algo húmedo correr por mis mejillas y supe que estaba llorando. Enderecé un poco mi espalda y bajé un poco el arma, sólo un poco. La tensión en mi cuerpo se estaba volviendo dolorosa.

-Estás... vivo.- dije en un tono de voz extraño hasta para mí misma.

-Así parece, ¿no?- me respondió sarcásticamente, elevando ambos brazos un poco y mirándose el cuerpo.

-Creí que habías...- no pude terminar la frase.

-No podías saberlo, te fuiste antes de ver qué pasaba conmigo.- recordó con amargura.

Mi corazón parecía estar por desgarrarse del dolor. Sus palabras me estaban hiriendo sobremanera. Oí ruido a mi derecha y vi a John parado en la puerta, apuntando a Richard con una pistola. Miró a uno y a otro sin entender. Richard lo observó de arriba y bajo y rió burlonamente.

-Así que eres uno de los traidores.- le dijo.

John permaneció callado, pero su mirada quedó fija en él. ¿Lo conocería?

-Mira lo que te has vuelto- conitnuó Richard señalando su máscara-, a lo que has tenido que rebajarte. ¿No tienes nada de dignidad?

Lo que sucedió luego fue tan rápido que no pude seguirlo con mis ojos. Oí un disparo y cuando me di cuenta, ambos hombres ya estaban peleando a golpes, chocando contra la pared y rompiendo cosas a su paso. Abajo, en alguna parte de la casa, comenzaron a oírse demasiados ruidos también. Volví a levantar mi arma y apunté a ambos, pero dudé. No podía dispararle a ninguno de los dos. John estaba tratando de ayudarme. Richard... era Richard. 

-¡Siete!

Darren acababa de subir. Tenía un hilo de sangre corriendo por su frente. Me miró furioso por mi poca reacción. Corrió hacia mí y me tomó del brazo, arrastrándome escaleras abajo. Lo seguí sin saber cómo mis piernas podían moverse. Mi cabeza parecía flotar sobre mi cuerpo. Entrecerré los ojos por la luz. Habíamos salido a la calle, el sol en lo alto sobre nosotros. Vi a otros dos soldados corriendo delante mío y oía más pasos a mi espalda. ¿Iban a dejar a John atrás?

Cuando estuvimos cerca del punto de escape, vi al señor Maxwell parado en medio de la calle. Esperándonos. Levantó su rifle y disparó por encima de nuestras cabezas a algún objetivo a nuestras espaldas. Automáticamente nos agachamos, pero sin detenernos. Doblamos y fuimos al patio trasero por el que habíamos entrado. Maxwell se quedó en su lugar, disparando más balas, dándonos tiempo para irnos. Sentí a Darren prácticamente arrojarme por el hueco y caí golpeando mi cuerpo contra el suelo. Él saltó detrás de mí, me obligó a levantarme y me llevó corriendo por el túnel. Miré para atrás, pero la oscuridad no me dejaba ver si Maxwell y John venían también, o si se habían quedado en la superficie. 

Mi garganta y pecho ardían. El aire en mi nariz quemaba.  Agradecí que Darren me sostuviera porque sentía que iba a caerme. Vimos luz a lo lejos. Estábamos cerca de la estación. Me detuve, soltándome de Darren y apoyándome contra la pared.

-¡Vamos!- me ordenó.

Era raro verlo con esa actitud seria y autoritaria cuando siempre solía ser el más relajado y chistoso del grupo. 

-¿L-Los... demás?- apenas podía hablar por la falta de aire.

Darren encendió la linterna y alumbró en la dirección por la cual habíamos venido. No se veía a nadie. Me asusté. ¿Les habría pasado algo? Entonces oímos un golpe seco a lo lejos, pero la linterna no llegaba a iluminar a tanta distancia. Darren tomó su arma y yo lo imité. Si los vampiros pasaban a los túneles estábamos perdidos. No podíamos permitir que llegaran a la base. Mis manos aún temblaban pero iba a defender a mi pueblo a como diera lugar. 

De repente, dos figuras aparecieron. Eran el señor Maxwell y John. El último tenía sangre en el rostro y colorado alrededor de la máscara. Darren y yo guardamos las armas, aliviados de verlos.

-¿Estamos todos?- preguntó Maxwell sin detenerse.

-Aún no lo sabemos.- respondió Darren.

Continuamos trotanto el camino que faltaba hasta la estación. Recién cuando salimos del túnel detuvimos la marcha. ¡Sentía tal presión en mi pecho! Era por Richard, lo sabía. Su condición ahora, su rencor por lo sucedido. Lo peor era que no podía negarle lo que me dijo. Meses atrás, yo vi cómo lo atacaban y en vez de ayudarlo...



Akane

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En el texto hay: vampiros

Editado: 22.08.2019

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