Sweet Garden

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Capítulo 6:La primera humana, la primer víctima.

Después de un largo rato, ambos se separaron conservando un poco de distancia.

Marie aún estaba muy preocupada por su herida, volvió a acercar su mano sin miedo tocando parte de la herida entre el cabello rizado del joven.

-¿Que paso allí dentro?

Harry trato de no mirarla, como si Marie fuera su madre preocupada por él.

- Digamos que si pones a una intolerante y a un terco solos en un cuarto lleno de cosas, los resultados no son muy favorables - soltó una risa ante esto.

-No me parece gracioso - reclamo Marie - No puedo creer que una simple charla se convirtiera en esto.

El bajo la cabeza.

- Los muertos siempre son los más locos, creen saberlo todo cuando ni siquiera vivos pudieron comprender el verdadero orden de las cosas.

-No cambien el tema Harrison - le reclamo de una forma bastante molesta - Y aún falta que me expliques varias cosas, pero antes debemos tratar tu herida.

Harry le dedico una mirada algo sorprendida puesto que no esperaba algo tan directo de su compañera.

-Vamos- Marie con una firme voz fijo su mirada hacia el resto del camino - Tal vez podamos curarte.

Harry, decepcionado, asintió.

Marie busco con la mirada algo más allá de la villa que podría ayudarlos.

Y lo encontró.

Sus ojos captaron humo, humo que salía a montones de una pequeña casa de piedra.

-Allí- Pronuncio señalando a su objetivo - tal vez alguien pueda ayudarnos allí...-

-Olvídalo - respondió de una forma repentina su compañero - La casa es de la loca de Carrie.

Al mencionar ese nombre, recordó como esa maldita había citado a esa persona para reprochar a Harry.

No podía culparla si no sabía sus razones de menospreciar de alguna manera a Harry.

- Ahora que lo recuerdo, esa mujer la menciono en su discusión, ¿Qué fue lo que hizo exactamente.

-Me rechazo - Harry se puso firme para continuar - Fue la primera persona a la que pedí ayuda para mi plan con Avellana pero se negó a ayudarme, solo porque ella y Avellana son "Las mejores amigas del universo"- exclamo esto último en un tono imitador y cursi.

-Además que también es un fantasma - giro sus ojos en forma de berrinche - El primero para ser exactos.

Al escuchar esto, miles y miles de cosas empezaron a explotar en la cabeza de Marie, miles y miles de cifras.

-¿Quieres decir que...?

Harry asintió.

- Ella fue la primera humana en pisar este lugar.

Marie, por alguna razón, no sabía que emoción sentir en ese momento. Era algo extraño que alguien que ni siquiera haya visto en foto le llegara a preocupar.

Quizá el verdadero sentimiento era pena, pero ella a cada segundo podía asegurar que sentía angustia por aquella persona.

El no tener la ayuda que ella obtuvo al principio de este viaje y no solo eso, el estar solo en un mundo tan insípido como este con una loca.

- Ya veo - la angustia de Marie hizo que levantara mejor su rostro transformándose en algo determinante - Vamos.

-¿Qué?

-¡Ya me escuchaste Harry! Deja tu maldito orgullo aun lado, ¡Estas herido, cielo santo! Le pediremos ayuda quieres o no.

-¡¿Cómo puedes decir eso si ni siquiera la conoces!?

-¿Cómo puedes contradecirme si ni siquiera le diste una segunda oportunidad? Dejando de lado a Avellana, una persona que defiende a su amigo por mas desastres que cause no debe ser tan malo.

-Una persona confiable haría todo lo contrario Annie, un veradero amigo seria conciente de tus errores y haría lo posible para que no los cometa, incluso si el método es drástico.

Marie se había quedado sin palabras. La obstinación de Harry era sorprendente, nada, ni siquiera el hecho que este escurriera sangre, la detendría.

Soltaron un suspiro.

Uno quedándose allí y la otra continuando un camino.

-¿A dónde vas? - pregunto casi histérico.

- Si tu no quieres su ayuda, yo sí, señor juicioso.

Desde aquello, Marie siguió el rastro de humo que la guiaría hasta la dichosa vivienda sostenida por piedras.

Todo se volvió silencioso.

La voz hilarante de Harry, el agua pasando por un arrúllelo no muy lejos de allí, los pájaros azules durmiendo, sus mismos pasos incluso ella misma, por aquel instante se desvanecieron.

A cada paso, solo faltaba un poco más para tocar la puerta.

Alguna fuerza desconocida hacia que ese momento fuera eterno, nadie sabrá porque, pero lo era.

Tal vez por el hecho que justo es ese momento alguien gritaba su nombre.

"¡Marie! ¿¡Donde estas!? ¡¡Marie!!"

"¿Abby?"

Y de repente el trance se rompió con el simple tacto de la madera.

Dos toques con sus nudillos.

Ella, recuperando la conciencia, espero allí parada.

- ¿Que... desea?

Una voz femenina y demasiado suave al oído, era seguro que pertenecía a Carrie.

- ¿S-Señorita Carrie?

- Ese es mi nombre, ¿Qué desea? - La voz había adquirido volumen.

-Ayuda señorita, mi amigo está herido, Además... - Marie volteo un poco con Harry solo para encontrarse un rostro bastante enfadado que fácilmente se le podían leer las palabras "Maldita niña, no te podías quedar quieta ¿verdad? A lo que Marie contesto con una mirada tratando de decir "Te presento a la Marie determinada que no le importa que sienta atracción por ti, ella seguirá con su objetivo, malagradecido" - También un buen lugar para pasar la noche.



Marie G González

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Editado: 16.02.2018

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