Sweet Garden

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Capítulo 11: Decisiones.

Se quedaron allí, mudos, sin saber que decir. El cuerpo de Marie se sintió rigido, seco, como si estuviera cayendo.

- Annie, ¿¡Que es esto!?- Exclamo Harry.- Sé que ella ya abrió el suyo, ¿De dónde lo sacaste?- Se dirigió hacia ella con brusquedad, haciendo que Marie retrocediera del miedo.

Harry esperaba respuestas pronto, pero Marie no sabía cómo dárselas. Sabía muy bien que si no lo había precavidamente, el Harry que ella odiaba se pondría en su contra; y eso no era para nada una opción viable. Pero definitivamente le hablaría con la verdad, no solucionaría nada mintiéndole.

- Harry.- Dijo Marie con la garganta seca. Respiro profundamente y lo miro a los ojos, tratando de darle seguridad.- Bien. Avellana y yo hablamos por medio de los sueños...

- Debí suponerlo; esa bruja siempre manipula a sus súbditos por medio de...-

- ¡Me quieres escuchar Harrison! Quiero explicarte lo que pasa aquí y te comportas como un niño. Solo cierra la boca y déjame terminar, ¿Esta bien?-- Los ojos de Marie se empezaron a llenar de lágrimas, su cara se llenó de furia al vociferar. Estaba adquiriendo el comportamiento inapropiado para una dama.

La mandíbula de Harry se tensó. Miro hacia la carta, mirando a Marie de reojo mientras mordía sus labios. Resoplo y asintió sin siquiera mirarla de nuevo.

Suspiro y tomo aire para calmarse.

- Avellana me contacto por medio me mis sueños; me mostro que mi hermana está aquí, en Cuppova. Me propuso el trato de que si iba al baile real, me encontraría con ella y nos iríamos a casa, a cambio de que yo le ayude con algo.- Marie miro a Harry con tristeza, tratando que hacer que comprendiera.

- ¿Y si miente Annie?-Dijo Harry con resentimiento.- ¿Qué tal si es una trampa? Nada te asegura sus buenas intenciones.

- Pero tampoco nada me asegura sus supuestas "malas intenciones."

Dejo a Harry perplejo, vacío de palabras.

- Prometiste que me ayudarías; en ese sobre hay dos boletos, uno para mí y otro para ti. Quiero que vayas conmigo Harry, prometiste que me ayudarías, y la verdad, ya estoy harta de que pienses más en ti que en mi en esta promesa.- El interior de Marie se sintió roto, pero tenía que decírselo. Tenía que saber que Harry era el verdadero, si el que amaba o el que odiaba.

Sin saber que responder, Harry agacho su cabeza con la mirada perdida y las piernas temblando.

Marie miro hacia el reloj de su habitación, "4:50", ¿Tanto tiempo se había quedado dormida?

Aun con el corazón roto, ella prosiguió.

- Mañana temprano partiré y me dirigiré al palacio.- Marie camino hacia Harry con molestia.- Y me iré contigo o sola.- Harry la miro de golpe. Estaba lagrimeando al igual que ella. Y el corazón de Marie se rompió aún más.- De ti depende.- En un solo movimiento le arrebato la carta de sus débiles manos.

Se sentía como un monstruo, pero ya no quería seguir sufriendo por alguien tan egoísta como para ocultarle varias cosas y quererla convencer de que Avellana era una reina malvada, cuando Marie solo quería volver a casa. Quería volver a casa junto con Abby, y tenía que poner a su familia antes que nada.

- Annie...

- Sal Harry, necesito hacer unas cosas.

Marie miro hacia el piso de madera, sin importarle que cara o acción hiciera Harry, solo escucho sus lentos pasos hasta que llegaron afuera de la habitación.

La puerta de la habitación se cerró en menos de un segundo.

Rompió en llanto. Sus brazos envolvieron su propia cintura sintiendo que todo Cuppova se le venía encima. Apretó con fuerza parte de su vestido para tratar de desahogarse, pero nada resulto. Impacto contra la puerta, se deslizo hasta quedar desecha en los pies de esta.

Siguió llorando tapando su rostro con ambas palmas de las manos. Sollozando, sintiéndose sola en todo esto.

- Te amo... ¿Por qué eres así?-- Dijo para sí misma en voz baja. Se ocultó entre sus piernas, envolviéndose en sus brazos tratando de convencerse que todo ese dolor cesaría pronto.

Sin saber que su amado, lo había escuchado todo.

****

Pasaron las horas hasta hacerse de noche. Carrie había dejado entre las cosas de Marie un libro de un relato. Marie lo tomo como forma de pasar esas lúgubres horas y de pensar en algo más que no fuera Harry. Así que con libro en mano, Marie se recostó en la cama y empezó a leer.

De acuerdo a lo que había leído hasta ahora, comprendió que la historia trataba de un muchacho que diseñaba sombreros en Londres; a el chico no le iba muy bien debido a que todo su pueblo lo tachaba de loco solo por el simple hecho de que hablaba con las estrellas y las consideraba como sus únicas amigas. Un día mientras las estudia, un cometa cae desde el cielo y mientras esto sucede, el cometa se parte en dos. Una de las mitades cae en un árbol justo donde el muchacho se encontraba; al acercarse al árbol, el muchacho contempla como ese fragmento de cometa se convierte en una hermosa chica de tez blanca y cabello oscuro, tanto como la misma noche. El muchacho queda maravillado ante lo hermosa que es la criatura, y al notar que está completamente desnuda, la abriga y lleva hasta el calor de su casa.



Marie G González

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Editado: 16.02.2018

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