Te agradezco por mentirme

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Capitulo N° 15

Zed

Camino de un lado a otro con nerviociosmo y desesperacion.

Es que no puedo creer que me haya masturbado con silena tan cerca de mi, tan solo separados por una simple puerta de madera pero es que no lo pude evitar el verla en tan probocadora por tura y en ropa interior simplemente mis instintos salieron aflote.

Cuando tenia sexo con mujeres no me encendia el verlas desnudas pero con ella es super distinto. La unica forma de que yo pudiera estar con distintas mujeres era estando super ebrio e imaginandola a ella, que era a ella a quien tenia entre mis brazos, besandola, haciendole el amor, haciendola mia.

Pero cuando despertaba en una cama distinta ala mia y con una mujer que no era Silena, ¡¡me odiaba!! pero era la unica manera que tenia de satisfacer mis deseos carnales.

— ¿Que tanto se puede demorar poniendose una camisa? — me levanto de la cama y me aproximo al closet, toco un parde veces la puerta pero no resivo respuesta alguna asi que entro y al entrar  la encuentro dormida en un rincon y con mi camisa sobre su rostro — ¿Silena? — la muevo un poco para despertarla pero ella tratando de encontrar una mejor posición casi cae al suelo, pero la tomo en brazos.

Si no lo hubera echo ahora estaria llorando, maldiciendome y odiandome más de lo que ya lo hace.

Al alzarla la toalla que tenia envuelta en su cuerpo cae al suelo dejandome verla tal y como Dios la trajo al mundo y no es que me disguste verla pero ¿donde estan las bragas que llevaba puesta?

Camino con ella en brazos hasta la cama haciendo mi mayor esfuerzo por ignorar su desnedez y la acuesto suavemente y con sumo cuidado le pongo mi camisa.

— buenas noches, mi amor — la arropo, beso sus labios suavemente  salgo de la habitación y entro en la del frente.

La habitación es amplea pero fria al mismo tiempo. En ella solo hay una cama y una mesita de noche, perfectamente podria acostarme al lado de Silena pero al despertar y encontrarme a su lado de seguro y me castra.

¡— ¿cuando podre dormir en la misma cama que ella? — me retiro los zapatos y ya que mi camisa se la di a SIlena me acuesto en la cama con solo unos pantalones.

(****) (****) (****)

 A pasado una semana desde que nos casamos y mudamos y las cosas entre nosotros no mejoran.

Ella me ignora por completo mucho más de como lo hasia antes de casarnos, ahora ella sale todos los dias por la mañana y vuelve tarde por la noche. Mientras que yo me encuentro ocupado con asuntos referentes a la empresa y no tengo tiempo de llegar a casa a tiempo y tratar de entablar una conversación con ella o pasar el rato.

Se me a acumulado mucho el trbajo ya  que desde que la vi desnuda dejo de empsar en ese escultural cuerpo y cuando trato de concentrarme regresa la imagen ami memoria.

— Kim por favor traeme los papeles de ventas de la ultima semana, por favor — Le hablo por el telefono y segundos despues ella atraviesa la puerta de cristal poralizado.

— ¿como te va con el rol de esposo? — deja los documentos que le pedi sobre el escritorio y se sienta frente a mi con una sonrisa, doy un suspiro de derrota y dejo caer todo mi peso sobre la silla — ¿asi de mal? — su sonrisa se borra.

— si — ella se cubre la coba de la impresion — ella me odia. Trato que las cosas vayan mejor entre nosotro pero ahora ella sale desde la mañana y regresa tarde a casa, lo poco que hablabamos o mejor dicho discutiamos antes de casarnos desaparecio por completo — paso las palmas de mis maos por mi rostro de la frustacio — no se que hacer para llamr su atencion, quiero que se enamore de mi tanto como yo lo estoy de ella. Pero ella es...... De masiado dificil.

— hay mi niño — Kim se para de la silla y rodea el escritorio y me abraza fuertemente — No hay chica dificil Zed, mientras ella no se de cuenta que se encuentra casada con un hombre extremadamente guapo e inteligente y sobre todo que la ama. Las cosas seguiran siendo asi de dificiles ¿por que no la llevas de viaje? — Kim deja un beso sobre mi sien y vuelve a sentarse en la silla frente a mi escritorio — tengo entendido que no han ido a la luna de miel ¿verdad?

— tienes razon, no hemos ido, pero ella no querra ir, no ientras tenga que ir conmigo — cruzo mis brazos sobre el escritorio y apoyo mi cabaza en ellas — la conosco, dira que no — kim caracia mi cabeza suavemente.

— oh vamos no seas tan pesimista, hace años cuando empeze a trabajar en esta empresar y me hablaste de esa chica de esa chica que amaste desde el primer momento en que la viste ¡¡tus ojos brillaban!! y por un momento me dieron ganas de conocerla — se acomoda en la silla — luego me dijiste que te querias casar con ella pero que era imposible por que..... — termino la frase por ella

— ella me odia — 

— eso tu no lo sabes a ciencia cierta — me regaña — si te odiara tanto no se hubiera casado contigo — levanto mi cabeza,la miro y esta sonriendo ampleamente — ademas no sabras cual es su respuesta si no le preguntas — se pone de pie y sale de mi oficina.

Todo el día  estuve considerando las palabras de Kim y es cierto. Nunca sabre cual es su respuesta si no le pregunto, pero si ella acepta a ir donde la podria llevar ¿A la costa? No hace demasiado calor ademas tendriamos que ir al mar  y no quiero que otros hombres la vean en bikini ¿Asia? No, no le gusta del otodo esa cultura aunque tiene unos hermosos lugares.



la crespa

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En el texto hay: romance, primer amor, odio-amor

Editado: 23.09.2019

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