Té & Café

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Tea 16

Como ese día Jaden estaba fuera de la ciudad en una especie de festival musical, con ese frio no hubiese pensado que mucha gente iría, pero se equivoco al llegarle una fotografía de Jaden en mitad de los asistentes. No echaba de falta a Jaden, principalmente porque su celular sonaba de vez en cuando con un nuevo mensaje, parecía un niño descubriendo algo nuevo, Logan en sus adentros sabia que no era el único que recibía los mensajes y eso le divertía hasta cierto punto. No tenia intención de ir al centro comercial, pero su cerebro lo guio ahí casi por inercia, como no tenia a nadie mas con quien hablar fue a la librería, no sin antes comprar un dulce y un té para su amiga.

 

No tuvo que buscarla, estaba en la estantería de al frente reacomodando los libros y colocando nuevos, una idea surco su cabeza, pero no sabia que tan buena era la idea de asustarla, para no arriesgarse solo le toco el hombro y al girarse solo alza un poco la bolsa de papel.

 

—Hace días que no pasaba por acá, no podía pasar a saludar sin esto, creo que ya es costumbre —Logan comenta haciendo que Eliza bufa de manera burlona, mientras tomaba los libros que quedaban y los lleva con ella a la mesa de empleados, donde se sienta con Logan.

 

—¿No vas a tomar café? —pregunta la de rizos, al observar que solo traía un vaso.

 

—Ya tome, no me gusta el café en exceso, no te preocupes por mi, tu come —ella le toma la palabra y saca el dulce de chocolate y fresas—. Oye Elizabeth, ¿No estas preocupada por Danielle? Con lo de irse todo el día fuera de la ciudad.

 

—¿Por qué estaría preocupada? —haciendo una mueca—. Nosotras desde que llegamos aquí, no pasamos todo el tiempo juntas. No estudiamos lo mismo, y estamos en facultades diferentes, tenemos trabajos diferentes y esta es la segunda vez que va, la primera fue con el dueño, así que aprendió que hacer —mientras seguía picando del dulce.

 

—Supongo que tienes razón.

 

—Comprendo por qué estas preocupado por Jaden —suponiendo que por ahí iba el tema—, no lo conozco muy bien, pero si a mi amiga, ella lo guiara en lo que pueda, además por lo que vimos se están llevando bien —bebiendo su té de almendra.

 

 

Logan no tuvo nada mas que decir, y con una sonrisa se declara derrotado. Después de una corta charla de diez minutos se despide de Elizabeth y se va de la librería. No faltaba mucho para el descanso y con ello ir por algo de almorzar, aunque ella ya no tenía tanta hambre y comer sola no era de su total agrado, en esos momentos si extrañaba tener a alguien con quien comer. Al momento de dar las dos de la tarde Elizabeth estaba camino hacia la entrada de la librería, hasta que escucha una voz a su espalda.

 

—Espera Elizabeth, tengo que decirte algo —una señora de cuarenta y tantos, de cabello rubio y vestido abrigado con botas altas, era la señora Brown, la gerente de la librería—, me surgió una emergencia, al terminar el descanso no vuelvas, que tengas bonito fin de semana —las comisuras de sus labios hicieron una diminuta sonrisa, esa sonrisa la devolvió Eliza.

 

—Entendido, e igualmente señora Brown —simplemente dio media vuelta y fue a donde tenia guardado su ropa y mochila, se cambio, tomo sus cosas y se fue del local, no sin antes de despedir nuevamente a la gerente.

 

No sabia muy bien donde iría, paso por el frente de varios puestos de comida, pero como imaginaba, apetito no tenia. Decidió resignada a dar un paseo por los inmensos pasillos y diversas tiendas, observando de todo un poco, entre ropa y zapatos, maquillaje y accesorios, un cinema, alguna que otra librería, hasta llegar a una tienda de utensilios de pintura y artes plásticas, ahí estaba volvió a ver a su peculiar amigo. Este al verla salió de la tienda con una enorme bolsa llena de cosas para dibujar, incluido cuadernos y lápices.

 

—¿Aun seguías por aquí? ¿Y tú trabajo? — pregunto a la vez que se acercaba.

 

—Hoy no había mucho que hacer, ayer me dijeron que no era necesario que fuera, recordé que necesitaba algunas cosas y aproveche —mostrando sus compras—, pero creo que me tarde, ¿ya saliste a tu descanso?

 

—Salgo temprano, la gerente tiene asuntos familiares.

 

—Esto es una buena oportunidad, ¿te acompaño? Solo estas dando vueltas me imagino —al ver como Elizabeth hacia una mueca sonríe al acertar—. Conozco un buen restaurante italiano cerca de aquí no tenemos que ir en auto, te invitare el almuerzo, así que no me veas así.

 

Elizabeth rodo los ojos antes de contestar—. No, ya me has invitado bastante es mi turno, vamos.

 

 

Al escucharla Logan se puso un poco incomodo, pero sin dejar de sonreír—. No quisiera abusar de tu amabilidad —alzo la cabeza con una sonrisa y empezó a caminar—, vamos es por acá.

 

Salieron del centro comercial y se dirigieron a un pequeño restaurante que estaba a unas dos calles, las mesas tenían un mantel a cuadros y pequeños centros con adornos, el menú era bastante económico también, cosa que alegro a Elizabeth y a su economía. Mientras que ella pedía una pasta con camarones y un té helado, mientras que Logan pedía una mini pizza siciliana y un coctel de frutas sin alcohol. La comida fue lenta, los dos notaron que a ninguno de los dos comían demasiado rápido. Así que se la pasaron hablar todo el tiempo que duro la comida.



Nohe Gamboa

Editado: 25.11.2019

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