Te doy mi corazón© (snypp#3)

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Capítulo 11

—Películas en mi casa— le dije a Lazuli cuando íbamos al salón de los profes. 
Sonrió encantadoramente. 
—Pero no de ciencia ficción o de terror ya hemos visto muchas de esas, ahora me toca escoger a mí, ya que siempre te sales con la tuya— contestó pegándome en las costillas juguetonamente 
Me reí. 
—No en todo— respondí guiñándole el ojo. 
Se rió y me pegó en el pecho. 
—Nunca te rindes. 
—Cuando se trata de tí no— declaré mirándola fijamente. 
Lazuli se sonrojó. 
—¿Entonces que película miraremos? 
—Te encantará— le comenté sonriendo. 
Hizo un mojin. 
—Dime cual, ya me dejaste con la duda. 
Me reí. 
—No caeré en tus manipulaciones cariño— contesté divertido. 
—Y yo que pensé que funcionaba con todo los hombres del mundo— respondió coquetamente. 
—Conmigo no bebé. 
—Señorita Santana— gritó un chico que reconocí como el galán del instituto. 
—Robert— declaró Lazuli sonriéndole.— ¿Está todo bien? 
—Quería preguntarle sobre el trabajó que nos dejó. 

Ya no escuché más lo que decía el chico, una neblina cubrió mis ojos al ver como la miraba ese adolescente calenturiento. Estaba impresionado por la magnitud de lo que sentía por Lazuli. Temía llegar a ser capaz de matarla si ella fuera capaz de pensar en otro hombre. 
Con esos pensamientos en la cabeza caminé hacía el salón de los maestros sin mirar atrás. 

*** 
—¿Qué quieres decir con que no vamos a ver la película? Compré comida china— dijo un poco triste Lazuli. 
—Lo siento se me presentó algo, ¿qué tal y lo dejamos para en otro momento? 
—¿Estás bien? Suenas raro— contestó preocupada. 

No, no estoy bien, estoy tan enamorado de ti que me duele verte hablar con otros hombres por muy adolescentes que sean. Esos pensamientos me habían aterrado y lo que menos quería era lastimarla, pero tampoco podía aguantar estar cerca de ella y no profesarle mi amor. 
Estaba hecho un lío, por eso necesitaba tiempo para pensar y una manera de hacerlo era alejarme de ella. 
Suspiré. 

—Sí, ahora tengo que irme— y colgué sin esperar respuesta. 
No quería lastimarla pero tampoco podía seguir así, tenía que quitarme esa obsesión que sentía por ella. 

Con un suspiró marqué el número de mi hermano y sus amigos y les invité a salir para hablar un rato. 
Dándome un poco de remordimiento por no poderle haberle dicho la verdad a la mujer que amaba. 



AdyerenLael97

Editado: 27.07.2019

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