Te doy mi corazón© (snypp#3)

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Capítulo 25

Después de despedirnos de todos nuestros amigos y familiares. Volamos en avión durante unas horas para llegar a una hermosa isla paradisiaca llamada Ihuru, esta Isla pertenece a las Maldivas, es el país mas pequeño poblado de Asia. La Isla Ihuru cuenta con aguas turquesas, cristalinas y calientes. Con arenas blancas como la leche, corales con increíbles peces de colores y tortugas verdes. 

Avancé hacia la hermosa cabaña blanca e inmensa, en contraste con el azul del cielo y el turquesa del mar. 

La playa, llena de palmeras se extendía a kilómetros a lo largo de la bahía. 
Justo delante de la cabaña hay una zona reservada con fuentes y sombrillas. 
Me enorgullecía de haber comprado esta cabaña para Lazuli, cargué a mi esposa mientras la besaba en los labios.

Abrí la puerta y caminé con ella hacia el piso de arriba, ambos nos quedamos mirando la hermosa decoración y los muebles. 

—Wow es hermosa— dijo abrasándome con amor. 
—Es tuya— contesté estrechándola entre mis brazos con ternura. 
—¿Enserio?— preguntó impresionada, abriendo sus hermosos ojos índigo. 
—Si— respondí besándola en los labios y poniendo mi frente con la suya— yo soy tuyo. 
Ella sonrió. 
—Yo también— declaró besándome en los labios. 

La dejé en el piso de madera y la recorrí de arriba a abajo. 
Se veía hermosa con el traje de novia, no podía creer que esa mujer era mía, solo mía pensé con posesión y ternura. 

—Ven— dije entrelazando nuestros dedos y llevándola hacia la cama. 
Ella estaba nerviosa, lo podía sentir por la forma en que temblaba, una ternura inundó mi cuerpo. 
—Tranquila cariño todo va a estar bien— declaré acariciándole la espalda. 
Lazuli me miró y asintió sonrojada. 
Sentándola en la cama, me senté a su lado y le besé los nudillos con cariño. 
—Estoy nerviosa— contestó con sinceridad Lazuli— nunca he hecho ésto, sigo siendo virgen Mizraim. 
Asentí. 
—Lo sé mi amor, eres tan inocente y ya sé que se va oír algo posesivo pero me alegró ser el primero y el último— respondí mirándola a los ojos con posesividad. 
Sonrió. 
—Me alegra haber esperado y que tú seas el primero. 
La besé en los labios. 
—¿Te digo un secreto?— le pregunté al oído suavemente. 
Ella se me quedó mirando en expectativa. 
—Yo también sigo siendo virgen. 
Ella abrió los ojos impresionada. 
—¿Qué? ¿Enserio? No lo puedo creer— respondió sorprendida. 
Le sonreír sonrojado. 
—Así es. 
—¿Por qué? Eres muy guapo Mizraim y he visto como te ven las mujeres. 
¿Cómo podía decirle que había permanecido virgen por la obsesión que sentía por el amor de mi adolescencia? Si se lo decía estaba seguro que saldría corriendo o me abofetearía. Más seguro haría lo segundo. 

Suspiré, no podía decírselo, no cuando a un nuestro matrimonio era todavía muy joven. 

—Te lo explicare algún día— contesté besándola. 
Ella alzó la ceja. 
—Esperó que pronto, no soy muy paciente. 
Le sonreí. 
—Está bien muy pronto— respondí besándola de nuevo— ahora quiero tener la luna de miel que tan provocativamente me había prometido mi mujer— declare poniéndola sobre mis piernas y acariciándole la cintura con mis mano. 

Ella sonrió y me devolvió el beso. 
Y así disfrutamos y descubrimos los dos juntos, la pasión y el amor que hay entré nosotros. 



AdyerenLael97

Editado: 27.07.2019

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