Te Lo Prometo

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11. Nicolle Vand

ONCE

NICOLLE VAND

 

 

El día era perfecto, no había nubes en el cielo azul y el tiempo era más que agradable, ni frío ni calor. Todo normal y tranquilo. Era un buen día para hacer una fiesta y Nicolle Vand una amiga de Damon, no se quedó atrás e invitó a todo el mundo, bueno, literalmente. El ultimo partido de la emporada lo habían ganado pero por poco lo perdían, el ambiente estuvo muy tenso y Damon pensó que sería muy bueno asistir a una fiesta antes de regresar a la universidad pero yo me oponía al ir a la fiesta de Nicolle Vand, yo quería pasar los últimos días con él a solas y él no lo comprendía.

—¿Estás lista ya?—preguntó Damon detrás de la puerta de mi baño de mi habitación.

—¡Un minuto más hombre!—le grité

—Me dijiste eso hace diez minutos. Llegaremos tarde, la fiesta empezó hace dos horas.—se quejaba Damon—Quiero presentarte a unos amigos.

—Lo mejor para el final. ¿No has escuchado ese refrán ya?

Por fin salí del baño. Estaba tan sexy, y cualquiera con ojos que pudiera ver, lo vería. Lolo había hecho un gran milagro entrenando conmigo en el gimnasio a escondidas, por supuesto de Damon, porque nos habíamos propuesto hacer un cambio significativo con mi cuerpo, y lo habíamos logrado.

Llevaba un vestido ajustado azul marino, apretaba mi cintura y la falda caía libre. Era cortísimo y enseñaba mis piernas escandalosas. Compré unos tacones Gucci del mismo color, me había maquillado y el maquillaje era tan provocativo como mi escote. También me había planchado el pelo y cortado las puntas.

Se me quedó mirando de arriba hacia abajo, con sorpresa en sus ojos. Y con una sonrisa tan picara que me derretí en ese instante. Por instinto me toqué el collar de dos corazones con nuestras iniciales que me había regalado cuando dijo que me amaba, ya se había vuelto una costumbre para mí. Él sonrió encantado.

—Te ves hermosa, eres la mujer más hermosa de todas—dijo acercándose a mí para besarme.

El beso fue lento y sensual. Damon me apretaba la cintura y movía las manos por toda ella. Yo levanté mi pie izquierdo como toda buena mujer romántica y enamorada.

—Te amo—susurró en mis labios—Te amo demasiado.

—Te amo—le respondí— Él se sorprendió, era la primera vez que se lo decía, y se lo decía porque lo sentía, porque en serio lo amaba.

Damon me abrazó y me elevó por los aires y no cesaba de besarme.

—Me haces feliz, no tienes idea Hope.

—Tú me haces más feliz.

—Pero ese vestido es muy corto. Los otros se te quedarán viendo las piernas, me pondré celoso.

—¿Y eso qué? Tú eres mi novio, no ellos. Ellos pueden ver pero no tocar, tú tampoco puedes tocar pero tú tienes permiso para hacerme otras cosas. Ellos no.

Damon dejó escuchar esa carcajada tan hermosa que tenía.

—Sí, pero ellos podrían envenenarme o no sé...quedarse contigo mientras voy al baño.

—Sólo estás tú en mi corazón, tonto. Te prometo que no me voy a despegar de ti.

—Estás creciendo tan rápido que siento que ya te estoy perdiendo.

—¡Exagerado!

Volvió a besarme y luego salimos de su casa para irnos en su Jepp negro Combate.

Cuando llegamos al apartamento de Nicolle Vand y era todo lujo. Claro, era modelo de una marca famosa y por lo claro ella se había vuelto rica también. Era pelirroja, pero no tenía ninguna peca en su perfecto rostro, era delgada y alta. Se miraba tan hermosa en ese vestido negro, que casi juro que me entró un poco de envidia. Era bellísima y esbelta, como una princesa.

Pero sentí celos, ella, la muy descarada se estaba comiendo con la mirada a mi Damon. A mi novio. Y este idiota lo notaba y no decía nada. Era la primera vez que sentía esta sensación tan horrible en mi pecho, me sentía indignada.

—Quiero bailar—le dije tomándolo del brazo y arrastrándolo a la pista de baile. Que era la sala normal de su apartamento.

Y así fue, prometí no despegarme de él y eso hice pero unas tipas estúpidas y locas por él, llegaron a pedirle un autógrafo y a mí me dejó olvidada. Luego siguieron las fotos y de ahí aparecieron más personas. Así que fui por un vaso de agua a la cocina y cuando regresé él ya no estaba. La multitud de gente había desaparecido también. Me sentía angustiada y sola.



LittleHopexx

Editado: 01.06.2019

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