Te quiero, ¿no lo sientes?

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Capítulo 22

Katia entró en el Star Moon una hora antes de tener que comenzar a trabajar. Necesitaba hablar con Izzy. Al llegar vio a Luke, el dueño, alejarse de la barra hacia la parte trasera, donde tenía una pequeña oficina

—Listo. Ya está todo arreglado para esta noche. Tenemos el permiso de Luke para salir más temprano —anunció su amiga y compañera de trabajo, tamboreando las manos sobre el mostrador.

Katia ni había pensado en eso. Todo lo que ocupada su mente era Evans.

—¿Cómo lo conseguiste?

Izzy le dedicó una mirada traviesa.

»¿Sabes qué? No quiero saber —dijo, sacudiendo la cabeza. Eras más que obvio que entre ella y su jefe existía algo más que una relación laboral—. Dime una cosa. —Miró en dirección hacia donde se había marchado su jefe y bajó la voz—, ¿no te da pena usar a las personas para conseguir lo que quieres?

La pelirroja entornó los ojos.

—Nos utilizamos mutuamente, querida. ¿O acaso tú crees que él no me utiliza mientras se come essste caramelito? —Se señaló así misma de arriba abajo.

—¿Te has puesto a pensar que tal vez le gusta?

—Oh, por favor —dijo, incrédula—. Es un rooky.

—Tiene 40 —señaló, sin poder creer que esa fuera su defensa—. Y muy bien llevados si te interesa mi opinión.

Lo cual era cierto. Luke Manson era un hombre de tamaño regular, con ojos avellana y un pelo negro, lo suficientemente largo para que cualquier mujer pudiera pasar sus manos por él. Era cuidadoso de su salud y físico. Era divorciado y por lo poco que Katia había escuchado y visto, era un buen padre de un niño de 10 años. Sin embargo, parecía no poder resistirse a su amiga que había abandonado su melena rubia para pasarse al lado rojo de la fuerza. Por el lema de que "las pelirrojas gozan más"

—Y yo 23, me dobla en edad —recalcó lo obvio.

—O sea, es muy viejo para gustarte, pero no para acostarte con él.

—Katia, no entiendo cómo es que con ese cerebrito tan listo que tienes, no has entendido cómo es que funcionan los hombres. Él tiene algo que me interesa y yo tengo algo que él quiere —añadió agarrándose las tetas—... Es algo así como... Un intercambio de favores.

Katia evitó entornar los ojos.

—Solo espero que este asunto no te explote en la cara.

—No lo hará. Créeme, conozco muy bien a los hombres.

—Hablando de hombres, ¿me quieres explicar por qué tomaste la camiseta de Evans?

—De nada —repuso, haciendo una inclinación al estilo de la realeza.

—¿Ves? Justamente porque tengo un cerebrito es que no entiendo cómo es que logras perderme. No tengo ni idea del por qué tengo que agradecerte. Izzy elevó los ojos al techo, como si pidiera paciencia alguna presencia celestial.

salió detrás del mostrador y la empujó levemente para que se sentara.

—Me comentaste todo este asunto del trato. Y es obvio que el tipo está loco por irse a zumbar contigo y no precisamente a Brasil. Y lo es todavía más que tú también lo deseas, sino no hubieras aceptado. Pero, esa cabecita que tienes es tan lógica o estúpida... —Hizo una pausa como si estuviera analizando algo—... Todavía no me decido cuál, ha decido que ustedes no son incompatibles y en vista de que su maravilloso trato —enfatizó con ironía, dibujando comillas en el aire—... Ya terminó, te hice el favor de tomar su camiseta para que pudieran volver a verse.

—A ver si entiendo. —Levantó una mano para que mantuviera silencio—. Robaste la cam...

—Tomé prestada —la corrigió—. Para que el fuera a buscarte. Cosa que me imagino hizo puesto que me estás reclamando.

«Hizo más que eso», pensó Katia, recordando el momento en que rompió su camisón.

»De modo que vuelvo y repito... De nada —concluyó, orgullosa de su plan maestro—. A ver si por fin pisas el acelerador y te das una vuelta por esa carretera.

Se movió de atrás hacia adelante, haciendo un gesto obsceno, indicando que su amiga debía dejarse montar.
Katia apoyó el codo sobre la barra y se cubrió los ojos con la mano. Trató, pero no lo pudo evitar y una sonrisa se dibujó en sus labios.

Tal parecía que el tinte le había fundido el cerebro. Su amiga estaba como una cabra.



Indhira

Editado: 08.08.2019

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