Techiayotl y la batalla por el ultimo de los Axolotl

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Capítulo 5 Macuahuitl

Al paso de varios días Techiayolt se encontraba despierta en la oscuridad de su habitación mientras observaba el brillo de una pequeña luciérnaga. La pequeña comunidad de Techiayolt estaba presentado muchos cambios los últimos días mientras los últimos preparativos de la escuela se llevaban a cabo. Mientras observaba por la ventana como entraba la pequeña luciérnaga confundiéndose con las estrellas en el firmamento hasta llegar a la punta de sus dedos. Se quedo observándola, en otras ocasiones se había quedado despierta observando cuando llegaban alrededor de su casa. Su abuelita Aquetzali le había comentado algunos de los cambios que habrá por el momento, uno de ellos serán las luciérnagas que dejarán de volar alrededor de la casa por un tiempo, pero que no las dejara de ver concluyo. Hace ya algunas horas que todos se fueron a dormir y aún no podía conciliar el sueño. Después de todo mañana será un día muy importante, el primer día de clases de su nueva escuela, recordaba que antes solamente iba a la biblioteca con su abuelita y sus amigos a aprender. Escucho un sonido de golpes en la puerta y se integró para observar quien era, su padre estaba con una pequeña luz en su mano que era capaz de iluminar toda la habitación.

—Buenas noches mi niña —le dijo con ternura.

—Buenas noches, papá. —Contesto Techiayolt, fingiendo limpiar su rostro

—Lamento despertarte tan tarde—dijo con un susurro—, no he podido dormir en mucho tiempo, la escuela ha absorbido gran parte de mi tiempo. Creo que en ese tiempo tan bien te he descuidado a ti últimamente. Así que te pido disculpas.

Techiayolt agradecía los momentos en que su padre le dejaba sola y podía divertirse con sus amigos. Durante mucho tiempo siempre ha estado bajo el extremo cuidado de su padre y en menor medida de su abuelita.

—No tienes por qué preocuparte, he estado bien con mi abuelita.

—Si, creo que estas creciendo muy rápido. Solamente eso, aún recuerdo cuando tu madre tenía tu edad, un viejo profesor nos encellaba, pero mi mamá era la que nos educaba, aprendimos mucho.

La sola mención de la madre de Techiayolt le resultaba fascinante, pocas eran las veces que su padre la mencionaba, había escuchado mucho de las personas del pueblo incluso de su abuelita. Pero siempre le parecía que la persona que más conocía a su madre era él, y a la vez la persona que menos hablaba sobre ella.

—¿Te conté cómo nos conocimos? — le dijo mientras colocaba la luz en una silla y él se sentaba a los pies de la capa de Techiayolt.

—No, nunca me has contado eso—Techiayolt contesto lo menos resentida que pudo.

—Estábamos formados, creo que éramos un poco más jóvenes que tú, el sol era abrazador ese día, pero debíamos de estar lo más atentos posibles, le habían encargado que cuidara de tu madre tus otros abuelitos. Yo estaba muy aburrido así que comencé a jugar con las trenzas de tu madre, hasta que se me paso un poco la mano, ella comenzó a llorar y yo no sabía qué hacer. Tu abuela me regaño, me pego en las manos para que la dejara en paz y después me dio un largo discurso de cómo debía de comportarme, te contare eso en otra ocasión. Después le pedí perdón a tu madre, fue algo extraño, sus ojos en ese momento llenos de lágrimas me causaron una gran vergüenza, una deshonra. Prometí desde ese día que jamás volvería a hacerla llorar y que la cuidaría. Ahora veo un poco de ella en ti cuando te veo, la última promesa que le hice a tu madre es que te protegería con mi último aliento— sonrío al recordar esa promesa— es algo que siempre voy a hacer, sin importar lo grande que eres y aunque de avergüence un poco— comenzó a reír y de igual forma Techiayolt— bueno, es bastante tarde. Cierra tus ojitos y trata de dormir un poco.

El padre de Techiayolt dio un beso en la frente con mucho cuidado, sostuvo la luz en la silla y se marchó. Al momento que Techiayolt cerró los ojos esta vez, se quedó profundamente dormida.

A la mañana siguiente un grupo de niños de la misma edad de Techiayolt estaban formados enfrente de la construcción más grande de la que hayan visto los niños del pequeño poblado. El calor era intenso, ni una solo nube se encontraba en el cielo. Mientras observaba Techiayolt a toda la gran cantidad de niños, sobrepasaba por mucho a todo el poblado. Aquetzali estaba dando un discurso a los profesores, los padres y más desconocidos. Mientras Techiayolt solamente quería irse a la sombra mientras trataba de no ceder ante el calor, el sudor nublaba parte de su visión mientras las últimas palabras de su abuelita. Los grandes grupos de niños se estaban moviendo en bloques para entrar a los diferentes salones mientras ocultaban en gritos de alegría por poder moverse a la sombra.

Los grandes arboles ocultaban a la perfección los pequeños edificios, incapaces de ocultar la gran pirámide. Los adultos comenzaron a disfrutar de los jardines que poseía y a notar cada una de las flores en las que crecía mientras un pequeño lago brotaba de la parte más alta de la estructura. La mitad era una estructura cuidada hasta el más mínimo detalle con un grabado en cuatro leguas.



Dagresk

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En el texto hay: criaturas fantasticas, aztecas, guerras epicas

Editado: 21.02.2020

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