Teenagers Monster

Tamaño de fuente: - +

VII

Puedes alejarte de un lugar, pero tu pasado siempre te seguirá

Cuando creyó que la respuesta no llegaría, un abrazo aún más fuerte, si fuera posible, llego por parte de Yukio que con una voz apenas audible solo dijo - ¡Gracias! eso es lo único que necesitaba escuchar-

- ¡Chicos! – la voz de Dean atrajo la atención de todo el grupo -no quisiera interrumpir...pero tenemos un problema.

- ¿Problema? – cuestionaba el grupo que no entendía a que se refería el rubio.

-Nos han atacado ya dos veces en lugares distintos- comenzó a explicar el joven al notar la confusión de sus amigos -Una en la casa de ustedes, los Frost y ahora aquí cerca de donde vive Mei- el chico paso su mano entre su cabello antes de volver a hablar - ¿A dónde iremos?, ¿el infierno donde vivo?, ¡no lo creo!, y estoy diciéndolo literalmente, no es una opción. Lo más seguro es que si supieron de sus casas- dijo señalando a Mei con la mano izquierda mientras con la otra señalaba a Maia que se encaminaba junto al resto del grupo -sabrán la localización de la casa de Adam y Darel-

Yukio observaba a los chicos que se mostraban angustiados.

- ¡Debemos vivir todos juntos! – exclamo Mei – es la mejor opción-

-En un nuevo lugar- completo Sam.

-Es buena solución, pero ¿En dónde? - cuestionaba Darel.

- ¿Alguien tiene ahorros?, ¿O tiene forma de conseguir donde quedarnos? - Preguntó Maia en voz alta.

Todos en el grupo negaba a excepción de Yukio que se encontraba en silencio con una mirada que mostraba su duda y soltando un enorme suspiro decidió interrumpir - ¡Chicos! - comenzó, siendo reñido al instante por Dean- ¡Guarda silencio enano, los grandes estamos hablando! -

- ¡Chicos!, ¡yo tengo una solución ¡- volvió a intentar.

- ¡Ahora no!, ¡Estamos en algo! - dijo esta vez Adam.

- ¡Tengo una solución! - grito el chico esta vez al estar cansado de sus intentos fallidos - ¡vayamos a mi casa! - finalizó mientras todos posaban su mirada en él.

-Yuki, ¿no estas prestando atención? -pregunto Sam con aire de fastidio - No podemos ir a nuestras casas- Puntualizó la chica.

-Sí, he puesto atención -respondió el muchacho malhumorado- por eso les ofrezco que vayamos a mi casa-

- ¿A cuál casa? – cuestiono Adam al mismo tiempo que Maia decía - ¿Estás seguro que quieres hacerlo? -

-Si, después de 7 años ire a casa- con este comentario el grupo quedo sumergido en silencio.

- Si es lo quieres hermanito...- dijo Maia y mientras abrazaba al chico continuo – Bien, prepárense todos para partir a nuestro nuevo refugio.

El grupo iba hacia la casa Kanazawa, el lugar donde Yukio había sido abandonado por sus padres siendo solo un niño.

Yukio no dejaba de jugar con sus manos mientras veía el paisaje. Los chicos del grupo iban turnándose para llevarlo, sus heridas impedirían que Yukio caminara por los siguientes días, así que, el chico estaba siendo transportado en una silla de ruedas, cortesía de Belfegor.

-Enano, ya me imagino tu casa- comento Dean -Una pequeña casita lúgubre.

-Muy pequeña y polvorienta- agregaba Sam.

-Sin luz y llena de telarañas- continuaban Adam y Mei -con unas cuantas goteras.

- ¿En dónde es pequeño? - interrumpió Darel.

El felino no contestó y luego de unos cuantos metros avanzados exclamó - ¡Es aquí! – su voz era una mezcla de emoción y duda.

Los jóvenes quedaron boquiabiertos al ver una casa amplia de dos pisos con un enorme jardín. La casa era el doble de grande que la vivienda de los Frost. Una casa con grandes paredes color madera y grandes ventanales con protecciones de metal.

- ¿Y cómo entramos? - dijo Darel cortando el silencio.

- ¡Saltamos la barda! - sugirió Dean emocionado.

- ¡Forzamos la cerradura! - dijo Sam sonriendo.

-O ¿Con la llave? – interrumpió Yukio entregándole a Maia la extraña llave que siempre llevaba colgada al cuello.

Una vez entrando a la morada los chicos vieron una escalera que conectaba ambos pisos, la sala era un enorme espacio abierto que conectaba con 3 recamaras, cada uno con bañera.

Un espacio en L que mostraba una salita de tv con un sofá y 2 butacas. También la zona de estudio con mesa redonda y 4 asientos, así como una zona de 2 sillones junto a una librería adosada a la pared y una terraza.

En el segundo piso se encontraba dos dormitorios para invitados y el dormitorio principal, con su amplia ducha. Había una zona de tv y estudio, alargada, más amplia que el espacio de la tv y la terraza que daba al jardín con una pequeña sala rustica.

Dean soltó un enorme y expresivo silbido.

- ¡Fiuuu!, vaya enano, quien lo dirá. No es una ratonera, es todo un palacio.

- ¡Haru y el reino de los gatos! - exclamo Sam, quien recibió un fuerte zape de parte de Maia.

Yukio solo se encogió de hombros. -Escojan la recamara que más les agrade- indico, mientras le pedía a Maia que lo llevara a una de las puertas de la planta baja.

Yukio se alojaría en su antigua recamara, las paredes seguían de color azul como el recordaba, se impulsó en la silla hasta llegar a un armario de donde saco un viejo cuaderno del que cayó una foto que lo congelo un instante y trajo una punzada a su cabeza.



Celin Luna Haruhi

Editado: 06.09.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar