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Capitulo 4

No puedo dejar de pensar en la inocente víctima. En éste momento mataría a la primera mujer que encontraría frente a mí. Cuando la rabia me abruma, en mi mente no tengo ningún otro pensamiento que no sea el sexo y después ver el horror reflejado en los ojos de la chica mientras la sangre gotea debido a las heridas que causa la cadena en el momento en que aprieta las partes del cuerpo.

 

 

Freno bruscamente cuando algo llama mi atención. Una joven se encuentra al borde de la acera con la cabeza hacia abajo. El asesino dentro de mí empieza a reír maliciosamente mientras mi corazón palpita a ritmos incontrolables. ¡Joder! Quiero ahogarla con la cadena. Tomo una respiración y apago el motor, dejando el vehículo en medio de la carretera sin preocuparme si llama la atención de otros conductores.

 

 

Camino hacia ella y me detengo delante de él. Entonces, ella levanta la cabeza. La veo secándose las lágrimas que corren incontrolablemente en sus mejillas y luego se pone de pie.

 

 

“¿Qué pasa, mi niña? ¿Te has perdido?” Pregunto teniendo mi más convincente gesto preocupado.

 

“No, estoy esperando a mi prima.” Dice tragando con dificultad.

 

 

¿A éstas horas va sola por la calle más oscura? Provoca su suerte.

 

 

Su mirada observa la calle, las dos o tres casas que existen, como si quiere encontrar una manera de escapar o buscando su pariente. Lo más probable es que mate a las dos mujeres. Si su prima es tan hermosa como la que está parada frente a mí…el asesino dentro de mí empezará a volverse loco.

 

 

“¿Quién te molestó?” Hago la pregunta y una sonrisa se extiende por mi rostro.

 

 

Ésta será una víctima muy fácil.

 

 

“Lo siento, me tengo que ir. Mi prima ha venido.”

 

 

Resoplo decepcionado.

 

 

Volteo desde el lado donde la chica mira, probablemente a su pariente, y todo frente a mí se nubla.

 

 

Mierda y más mierda.

 

 

Está claro que mi victima tendrá miles de primas y la que vino a buscarla es la chica con las botas militares.

 

 

Ayrin blanquea los ojos y se queda inmóvil, se paralizó.

 

 

“Ayrin, ¿nos vamos?” Pregunta la chica que sería mi víctima. Demonios. Ella me destrozó el día de nuevo.

 

“Sube al coche y espérame, Elena.” Dice con tono serio y la chica simplemente asiente.

 

 

Ayrin espera a que su prima entre al coche. Cuando el sonido distintivo de la puerta del copiloto llega a sus oídos, da tres pasos hacia adelante para estar muy cerca de mí. Levanta la cabeza y nuestras miradas se encuentran. Frunce el ceño y elevando la mano, me señala con su dedo índice.

 

 

No me ha señalado con el dedo ninguna mujer, nunca. Siempre las tengo bajo control…hasta ahora.

 

 

“¿Qué estabas haciendo con mi prima?” Pregunta enfadada. Las palabras se atascan en mi garganta y cuando se da cuenta que estoy incapaz de hablar, continúa: “¿Seria tu victima? ¿Asesinarías a Elena, Adonis?” Hace la pregunta y luego agarra la muñeca de mi mano, me jala hacia ella y como resultado, mi pecho golpea en el suyo.

 

 

Carajo.

 

 

Sus pechos aparecen delante de mis ojos ya que soy mucho más alto. Son redondos y erguidos, de tamaño mediano. El tamaño adecuado para mi gusto. Aprieta mi muñeca y hago una mueca de dolor.

 

 

“¡Te estoy hablando!” Su mirada salta chispas, y parece que quiere matarme.

 

“¿Cómo sabes que yo buscaba una víctima?” Pregunto bastante confundido, y ella se queda en silencio por un momento como si pensara qué respuesta darme.

 

“Eres un asesino, buscarás una víctima. Sé muy bien quién eres Adonis, conozco bastante bien a tu grupito.” Dice entre dientes.

 

 

Ésta mujer pronto me dará una paliza así como está reaccionando.

 

 

“Cuida tus palabras niña, puede que conozcas a Arsen, pero la próxima vez no lo dejaré pasar. A mí no me amenaces.” Elevo el tono de mi voz, pero parece que ella no tiene miedo.

 

 

Maldita sea. Esto en lugar de aterrorizarme, ya que será más difícil asesinarla, me está gustando.

 

 

“Si le pasa algo a mi prima, voy…” Comenzó a decir Ayrin, pero la interrumpí.

 

“¿Qué harás, me vas a matar?” Me echo a reír y ella gruñe. “¿Quién te convertirá luego en una asesina? Yo soy el líder del grupo y si me matas, nunca serás una de nosotros.”



Maria88

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En el texto hay: asesinos, secretos, muerte

Editado: 12.07.2019

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