The Implementers of Justice [t.I.J]

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II.-

Esa militar tiene cara de pocos amigos, al menos fue rápido y no conversamos más. Pero mi problema apenas va a comenzar. Al llegar a la explanada, hay unas cuantas mesas con los soldados y unos pocos jóvenes nuevos como yo esperando en una fila para ser atendidos.

Cuando me acerco a uno de los soldados, le saludo dando los buenos días, pero él ni si quiera me ve cuando responde.

—Eres la chica numero 37 por lo que vas al edificio F, en la mitad del dormitorio vas a encontrar una mesa con uniformes, el tuyo va a tener nombre, te vistes y acomódate en una de las camas. A las 900 horas tienen que estar aquí afuera para la ceremonia de inauguración. Se te entregará tu credencial de identificación y el vendrá el pelotón a la cual vas a pertenecer. ¿Alguna duda hasta allí?

—No señor.

—Bien, ahora vete.

«Bien, edificio F allí voy, pero, aunque le he dicho que no tengo ninguna duda…»

—¿900 horas? ¿Qué significa eso?

—A las 9 de la mañana idiota.

—¿Ah?

No me di cuenta que una mujer va caminando a mi lado, mientras yo estaba con la mirada hacia el suelo y pensando. Da unos pasos más grandes para quedar al frente y me ignora después. Debo reconocerlo, tiene una linda figura, su cabello castaño que casi le llega a la altura de su cadera, se mueve al son de sus pasos rápidos.

El mío también es largo, pero es negro. No sé decir si realmente luce como la de ella. Esas curvas del cabello hacen su trabajo como debe de ser.

«Quisiera que mi cabello sea como la de ella algún día…»

—¿Qué tanto me miras? —Su voz interrumpe de nuevo los pensamientos que me están invadiendo y volviendo alguien torpe.

—Lo siento, solo miraba tu cabello, no tengo la intención de molestarte.

—¿Algún problema con eso? —Aún sin parar de caminar, ella voltea su rostro de perfil para mirarme. Esa mirada seria que tiene incomoda fácilmente. No soy de esas personas que demuestran sus emociones con expresión facial tan rápido pero mis piernas están temblando, las siento débil.

—No pero tampoco es para que te pongas así de ese modo.

—Tsk…

La chica apresura el paso dejándome atrás. Lo cual no le veo mucho el problema, incluso fue mejor, solo así puedo darme cuenta de los edificios del lugar. No había visto lo grande que es este colegio, aunque no tuviera tantas estructuras como pensé, tiene un buen diseño. En cierta forma es reconfortante y me dan esa sensación de seguridad.

Al entrar al dormitorio, hay varias chicas escogiendo camas, agarrando sus uniformes y otras más están guardando sus cosas. Como soy alguien que prefiere pasar desapercibida, he escogido una de las ultimas camas del fondo pues las camas se encuentran de ambos lados y distribuida en una sola hilera.

Con respecto al uniforme, a cada una nos dieron tres mudadas y están envueltas en una bolsa de plástico. No tuvimos problemas con las tallas, durante el examen lo primero que pidieron son las medidas.

Ahora la cuestión es donde voy a ir a cambiarme de ropa. No pienso estar en ropa interior frente a todas para cambiarme. No estoy en contra ni nada de ello, solo que tengo pena. Algunas si se han atrevido, pero son de las que tienen una buena figura para presumir y se les ve orgullosas. Yo he entrenado, pero solo en los días que tenía tiempo libre, no tengo el abdomen marcado como ellas. Me avergüenza mostrar que no tengo nada físicamente que presumir.

—¡Chiscas! El baño está al otro lado del dormitorio. Hay que ir antes que las otras del otro dormitorio vayan también —Una de las chicas abrió la puerta y gritó eso, es amable de su parte preocuparse por sus compañeras que también tienen vergüenza cambiarse enfrente de todas.

Las cosas comienzan a marchar bien. Al igual que otras, me apresuro para entrar uno de los baños y empezar a vestir.

¡El uniforme me queda perfecto! No está apretado ni demasiado grande, tal a la medida que debe de ser. Ya solo falta recogerse el cabello en una cebolla y ¡Listo!

—Qué lindo tatuaje tienes en el brazo querida.

—Shhh…—Intento ocultarlo con una toalla que agarré del lavabo de manos—. No digas nada por favor

—Si sabes que tener tatuajes expuesto está prohibido ¿Por qué sigues aquí aún? —La chica de baja estatura se ha arrimado más obligando a que dé pasos hacia atrás.

—¿Qué es lo que quieres? Se bien que está mal y por eso traje varias mangas de compresión. He preguntado y me dijeron que si lo puedo ocupar. Pero ya que quieres hacer cumplir las reglas…



SarahCarrillo

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En el texto hay: tragedia, amor, militar

Editado: 29.10.2019

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