The Rockers

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Capítulo 1: Stuart Montgomery

Salgo del departamento intentando no hacer ruido. Clark ayer había llegado tomado y era mejor no despertarlo. 

Al salir del edificio busco el coche de Grace y la encuentro estacionada en la otra banqueta. Alzo la mano saludándola.

Grace era mi hermana, bueno, casi. Papa tuvo un amorío con una mujer y de ahí surgió su segunda hija, claro que cuando mi mama se enteró, lo hecho de casa y no lo vi durante meses, luego el regreso y le explicó como eran las cosas y le dijo que se diera un tiempo para conocerla y eso fue lo que hizo, claro que las cosas estuvieron tensas en la casa por meses pero poco a poco la fue queriendo como a una hija.

—Hola. –Dije entrando al coche. 

—¿Cómo te fue ayer? —enciende el coche.

—Excelente. —trato de sonar animada pero en ves de eso sale un quejido de mi boca.

Espero que Grace no me haya escuchado. Dolía como al carajo.

Grace me hecha un rápido vistazo, por su expresión podía ver que quería decirme algo. Pasaron unos cuantos segundos para saber que estaba en lo correcto. 

—¿Otra vez llego borracho?

Me quede muda ante su pregunta. 
¿Cómo lo sabía? Había cubierto muy bien los moretones con maquillaje. Sabía que tenía que ponerme más basé. 

—¿De qué hablas? –Me hago la tonta.

—Sabes de lo que estoy hablando, otra vez llego borracho ¿verdad? 

—Sólo un poco. —Hago una mueca sin darle tanta importancia. 

—"Solo un poco"–repite— ¿volvió a lastimarte cierto? 

—No fue su culpa, yo lo molesté y termine por enfadarlo. 

—¡Por que siempre lo justificas! —Su mirada demostraba enojo y frustración. 

No siempre lo justificaba, esta vez yo había tenido la culpa. Le había estado insistiendo en que tenia que buscar ayuda. Así qué yo había tenido la culpa. 

—No lo justifico Grace, sólo que esta vez insistí mucho con el tema.

—¿Es enserio? —bufa sin poder creerlo— A ver si entiendo, el llega borracho, tu le pides que busque ayuda…y te golpea.—me mira irónica. 

—Sabes que nunca lo hace a propósito es sólo que esta enfermo y necesita ayuda —recuesto la cabeza en el respaldo— no sabe como controlarse y se le pasa un poco la mano. 

—¿Sólo un poco? No se sí lo notaste pero ¡NO TE PUEDES NI SENTAR!—Grita.

—¿Por que siempre tenemos que hablar sobre Clark?—siempre era el tema de conversación. 

—¿Tal vez por que siempre te hace algo nuevo? —mira al frente y luego a mi— sabes que puedes venirte conmigo cuando quieras, el departamento es grande y sólo yo vivo ahí, serias una muy buena compañía. 

Ya habíamos tenido esta conversación antes y ella sabía que seguía siendo la misma respuesta. 

No. 

—Lo pensare. —Y fue lo único que dije durante el resto del camino.  

Yo jamás podría dejar a Clark no quería hacerlo y aunque quisiera no tendría el valor. Si las personas conocieran más a Clark lo amarían tanto como yo lo hago, el no era así, no como la gente lo tachaba, la mayor parte del tiempo, cuando se lo proponía, podía ser el hombre más cariñoso y atento del mundo, sólo que las personas no entienden la personalidad ni la esencia de uno. 

Se detiene una vez llegando a la universidad la veo recargar la cabeza sobre el volante y tomar airé. 

—Lo siento, esta bien, sólo que me duele verte así, no me gusta verte sufrir, no me gusta ver como dejas que ese idiota te trate como si fueras cualquier cosa. — toma mis dos manos— prométeme, que no dejarás que ese idiota te siga maltratando. 
 
La miro unos segundos y asiento.—Lo prometo, pero tu tienes que prometer que intentaras conocerlo —rueda los ojos y asiente forzadamente— ¡Prometelo! 

—Lo prometo. —levanta la mano. 

Después de eso se abalanza hacia mi 
y me rodea con sus brazos. Grace era una persona muy cariñosa, pero últimamente a estado un poco rara.  

—Ahora andando o llegaremos tarde.—toma su bolso y sale del coche. 

Caminamos a la entrada, el edificio era de ocho pisos, tenia dos patios, cafetería, biblioteca y un gimnasio. Así que era bastante grande. 

—¿Qué hora es?—intenta decir mientras se pinta los labios frente a un espejo de mano que había sacado de su bolso. 

Miro la pantalla y ya íbamos cinco minutos tarde.—Estamos retrasadas.—Corremos hasta llegar a las escaleras. 

Era mejor llegar temprano a política, el profesor Harkins es un viejo calvo, de unos sesenta años, con un mal temperamento. Cuando llegamos tarde nos dejaba hacer doble trabajó así que es un poco especial respecto al retraso y a las faltas. 

Volteo a ver a Grace quien ya no podía ni con su alma. Habíamos subido dos pisos y todavía nos faltaba uno más. La entrepierna me pulsaba, y estaba más que segura que después de esto amanecería adolorida. 



MonchaGrey.✨

Editado: 06.09.2019

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