The Rockers

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Capítulo 3: ¡Aguarden! ¡Algo no anda bien!

 

El tema con Stuart ese día en la cafetería para mi se dio por cerrado pero parece ser que para el no. 

Conforme pasaban las semanas cosas me sucedían, aparecían bichos muertos en mi comida, las llantas del coche de Grace raramente estaban ponchadas al salir de la escuela, algunas de mis cosas desaparecían por arte de magia y apenas ayer la puerta de mi casillero se rompió, en fin, un montón de cosas más. 

Siempre era algo nuevo y hoy no se que sería. Ahora estoy subiendo las escaleras para llegar a lo que es el gimnasio. 

Empujo la puerta para poder pasar y voy directo al baño a cambiarme, abro un locker para poder dejar mis cosas en lo que entreno. Al acabar de vestirme salgo y miro las máquinas decidiendo cual usar, tampoco era como si hubiera tanta variedad. Me muerdo el labio cuando miro la bicicleta, no es que me gustara mucho el ejercicio pero era obligatorio para fortalecer los músculos si no quería fracasar en la siguiente presentación. 

Antes de comenzar le mandó mensaje a Clark de que llegaría en dos horas al departamento. Nos habíamos reconciliado con una cena romántica en un restaurante de la ciudad. 

Fue tan caballeroso y lindo conmigo, que cuando se disculpó por lo sucedido sonaba tan honesto y arrepentido que lo perdone inmediatamente. Y me hizo entender que sólo fue un arranque de ira. 


Ya llevaba una hora entrenando así que decido que era suficiente por este día. Me gustaba venir aquí por que era silencioso y casi no venía gente y lo mejor era que no tenía que pagar cada mes para poder hacer ejercicio. 

Camino a las duchas y abro el locker sacando una toalla, me dirijo a una de las regaderas del lugar. Hacia esto sólo los miércoles.

Cuando me mude con Clark el venía a la misma universidad así que este era nuestro día de entrenamiento, claro que el entrenaba todos los días y sólo lo hacía para hacerme compañía, hasta que se me hizo una rutina venir cada miércoles, pero como era de esperarse término su último año y salió. Y fue cuando Grace se vino para acá pero ella prefiere hacer dietas en vez de  entrenar. 

Cierro la regadera y estiro la mano para tomar la toalla. Asomó la cabeza antes de salir para verificar que no se encuentre nadie y gracias a dios no había nadie. 

Abro el locker y quedo muda. No estaban mis cosas. Abro otro pensando que me equivoque de locker y luego otro y otro pero no había nada.  Comienzo a hiperventilar estaba más que segura que si metí la mochila ¡como es posible que no estén!

Busco mi teléfono pero recuerdo que lo deje en la mochila, me llevo la mano a la frente y cierro los ojos. 

¡Dios que hago! ¡A quien le pido ayuda! Nadie estaba aquí y dudo que alguien venga. 

Bien, saldré y a la primera persona que vea le pediré que busque a Grace o que por lo menos me traiga un poco de ropa.

<<Tienes que hacerlo Holly no tienes de otra>> pienso antes de abrir la puerta.   

Me detengo en seco cuando veo a Stuart grabando con su teléfono y con mis cosas en la mano a unos pasos de  la puerta. 

Aprieto los puños y lo miro enojada. 

—Debiste ver tu cara.—ríe. 

—¡¿Te parece gracioso?! ¡Vas a ver lo gracioso que se hará la situación cuando golpe tu cara! —grito y corro hacia el.

Parece reaccionar ya que corre antes de que pueda llegar a el, lo persigo y me detengo cuando lo veo salir del gimnasio. 

¡Lo matare! 

Salgo y volteo a los lados buscándolo, lo veo bajar las escaleras que se dirigen a la cafetería. Corro de nuevo y voltea a verme divertido. 

Le lanzo una mirada asesina y suelto un gruñido. 

—¡Te matare Stuart! —Grito detrás de el. 

—¡Sólo si puedes atraparme! —corre a la cafetería. 

Intentó correr más rápido pero estoy demasiado cansada. 

—¡Vamos Holly, ven por tu ropa! —sacude la mochila. 

Tropieza cuando voltea a verme y cuando veo la oportunidad salto sobre el. 

—¡Devuélveme mi ropa Stuart! —digo comenzando a dar manotazos sin punto fijo. 

Estira las manos para apartarme, pero yo sigo dando manotazos sin importarme si le doy o no le doy.

—Sólo si aceptas salir conmigo.—voltea la cara a un lado para evitar que lo rasguñe. 

—¡No lo haré! ¡Devuélveme la mochila rata de alcantarilla! —intento quitarle la mochila. 

Escucho risas alrededor de nosotros y levanto la vista, toda la cafetería nos estaba viendo. Bajo la mirada a Stuart quien sonríe, y no entiendo por que lo hace. 

¡Aguarden! ¡Algo no anda bien! 

Bajo la vista a mi pecho y Stuart tenía sus dos manos sobre mis pechos en un intento de apartarme. Si es así como lo quieren llamar. 

—¡Ahhhhh! ¡Suéltame! ¡Suéltame! —golpeó su pecho y me alejó de el— ¡Maldito pervertido! 

Se retuerce de la risa en el piso y miro a toda la cafetería que nos presta atención. 



MonchaGrey.✨

Editado: 06.09.2019

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