The Rockers

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Capítulo 9: Para la buena suerte


Mis fosas nasales se impregnan de un exquisito olor al abrir la puerta del departamento. Me sorprendo al ver que todo esta a obscuras. Camino directo a la cocina y enciendo la luz, me sorprendo al ver en la mesa un recipiente de pasta con camarones y a lado un vino con dos copas. 

—Por que has tardado tanto.—escucho una voz a lo lejos. 

Me doy la vuelta a la sala e intentó ver de donde proviene esa voz desde la oscuridad. Todo el apartamento se encontraba a obscuras y aunque ya había prendido la luz de la cocina no era suficiente. 

—Lo siento, en ningún lugar querían aceptarme y tuve que ir a varios lugares de la ciudad.—digo excusándome. 

—¿Tan tarde? —dice nuevamente. 

La lámpara de la sala se prendé dejándome ver a Clark sentado en el sofá. 

—Ya sabes como es esto Clark.—me dirijo a prender las demás luces de la estancia. 

—Hice la cena y no llegaste.—Se para del sofá y me interviene cuando estoy por entrar de nuevo a la cocina. 

—Ya dije que lo siento Clark.—pongo mis manos en su pecho en un intento de calmarlo. 

Toma mis manos entre las suyas y las aprieta fuertemente antes de soltarlas bruscamente a mis costados. 

—¡Con quien estabas!

—Ya te dije que estaba buscando trabajo, en la mañana te lo comente. 

—¡Pregunte que con quien estabas! —toca bruscamente mi frente con su dedo índice. 

—¡Con nadie Clark! ¡¿Con quien estaría?!—mi paciencia se va rápido y al parecer la de el también. 

El impacto de su palma contra mi mejilla resuena por toda la estancia. Mi cara no tarda en estar contra el piso y que mi mejilla comience a arder. 

—Holly...lo siento no quería…—trata de levantarme pero aparto su mano de un azote. 

Pongo mis manos como apoyo sobre el piso para levantarme. Esta si que no me la he esperado. Camino al baño de la habitación con mi mano sobre mi mejilla y no la quitó hasta que estoy frente al espejo. 

Estaba roja y podía ver las marcas de sus dedos sobre ella. Ató mi cabello en una coleta para después abrir el espejo y sacar una pomada.  

Cuando lo cierro me encuentro con el reflejo de Clark en la puerta. 

—Déjame sola Clark. 

Lo escucho suspirar fuertemente. 

—Escucha…no quería golpearte, es sólo que tu me provocaste. 

Dejo de ponerme la pomada para mirarlo incrédula a través del espejo. 

—¿Yo te provoque? Clark sólo intentaba decirte el porque de mi llegada a esta hora. 

—Lo se, lo que pasa es que…

—Lo que pasa es que no confías en mi y te pones celoso por cualquier cosa —lo señalo desde el espejo— crees que estuve revolcándome con alguien, cuando yo perfectamente te dije que iría a buscar trabajo. 

Lo veo acercarse por detrás y tomar mis hombros. 

—Confió en ti.—besa mi hombro. 

—No, no lo haces —me remuevo para quitar su boca y sus manos— si lo hicieras no pasaría esto. —señalo mi mejilla.

—Lo siento no volverá a pasar.—se aleja recargandose en la pared. 

Me giro sobando mi frente y preparándome para lo que estoy por decir a continuación. 

—Tienes que buscar ayuda. —me recargo en el lavabo. 

Levanta de golpe la vista del piso para mirarme y comenzar a negar. 

—Ya te dije que yo no necesito eso. 

—Lo necesitas, tus celos y tu actitud no son normales. 

—¡Ya dije que no! —grita para irse a la habitación. 

Hecho la cabeza hacia atrás frustrada. 
Sabía que se negaría rotundamente a esto pero no me costaba nada intentar de nuevo. 

—Clark es por tu bien. —camino tras el. 

—No iré con un loquero.—comienza a despojarse de su ropa. 

—No es un loquero Clark, es un siquiatra que te ayudara con tus problemas de ira. 

Niega nueva mente. 

—Clark ya hemos ido con el, esta no sería la primera vez. 

De hecho esta sería la novena vez, en la que asistiría a terapia. Cuando lo llevaba se negaba a hablar o si lo hacia sólo era para insultar al siquiatra. Una vez casi lo golpea por que dijo que lo estaba mirando mal y que hacia preguntas muy estúpidas. 

Tuve que rogarle para que volviera a tratarlo. 

—No quiero ir, no me gusta ser tratado como si estuviera loco.—comienza a desesperarse. 

Me acercó y lo hago sentarse en la cama. Tomo su rostro entre mis manos y lo obligo a mirarme a los ojos. 

—No estas loco, sólo necesitas aprender a controlar tus arranques de ira, además yo estere ahí para ti.—le dedicó una mirada cariñosa.

Desvía su mirada a la ventana y aprovecho para abrazarlo fuertemente. 

—Hazlo por mi.

Siento sus brazos estrecharme contra el para después escucharlo bufar. 

—Esta bien…sólo por ti.—sonrió por su respuesta. 

—Agendare una cita para la próxima semana.—me estiro para darle un beso. 



MonchaGrey.✨

Editado: 06.09.2019

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